Rebote en los chips de memoria: Micron, SK Hynix y SanDisk suben con fuerza

Las acciones de los fabricantes de chips de memoria rebotan este viernes tras dos días de caídas. La relajación de los rendimientos de los bonos y la fuerte demanda de memoria para servidores de IA impulsan al sector.
Las acciones de los principales fabricantes de chips de memoria están rebotando este viernes en el mercado preabierto. Micron y SK Hynix suben alrededor de un 2%, mientras que SanDisk avanza más de un 3%. El movimiento llega después de dos sesiones de presión sobre el sector de los semiconductores, que ahora respira aliviado.
¿Qué ha cambiado? Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se están relajando después de que el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, señalara que el banco central podría no necesitar subir los tipos de interés si la inflación sigue enfriándose. El rendimiento del bono a 10 años se sitúa cerca del 4,75%. Cuando los rendimientos bajan, las acciones de crecimiento y tecnológicas suelen recuperarse, y eso es lo que está pasando.
El rebote también alivia la presión que ejerció Broadcom sobre el sector el jueves. La compañía presentó unos ingresos de 16.700 millones de dólares en el tercer trimestre procedentes de semiconductores para IA, un 221% más que el año anterior. Sin embargo, su previsión de ingresos para el cuarto trimestre, de 34.800 millones de dólares, se quedó ligeramente por debajo de los 35.000 millones que esperaban los analistas. Ese pequeño fallo eclipsó el fuerte crecimiento de la IA y arrastró al sector. Ahora, con Broadcom, AMD e Intel también cotizando al alza, la presión se está disipando.
Mientras tanto, la demanda de memoria para servidores de IA sigue siendo un motor clave. Los resultados de Dell apuntan a un apetito voraz: la compañía registró 47.000 millones de dólares de ingresos en el segundo trimestre y espera que sus ingresos por servidores de IA alcancen los 74.000 millones de dólares en el año fiscal 2027, un 200% más que el año anterior. Su cartera de pedidos de servidores de IA ya supera los 95.000 millones. El director de operaciones de Dell, Jeffrey Clarke, resumió la situación: 'DRAM, DRAM, DRAM, seguido de NAND, NAND, NAND'. Es decir, la memoria es el cuello de botella.
Esa escasez se traduce en precios al alza. Según Susquehanna, los precios de los contratos de DRAM podrían subir más de un 50% este trimestre respecto al anterior, mientras que los de NAND flash aumentarían alrededor de un 60%. El mercado de memoria en general muestra una fortaleza similar: los ingresos por DRAM crecieron un 57% en el segundo trimestre y los de NAND un 70%. Todo apunta a que la demanda sigue fuerte, incluso después de los retrocesos de esta semana.
El análisis de Salseo
- El rebote no es solo un alivio técnico: la demanda de memoria para IA es real. Los comentarios de Dell sobre la escasez de DRAM y NAND confirman que la oferta no da abasto, lo que da a Micron y SK Hynix un poder de fijación de precios enorme. Si los precios de los contratos suben más de un 50% y un 60% respectivamente, los márgenes de estos fabricantes se disparan.
- Broadcom es la advertencia de la temporada: aunque su negocio de IA creció un 221%, una previsión ligeramente por debajo de lo esperado bastó para hundir el sector. Esto demuestra que el listón está altísimo y que los inversores castigan cualquier atisbo de desaceleración, incluso en empresas con crecimiento explosivo.
- El factor macro también juega: las declaraciones de Waller sobre una posible pausa en las subidas de tipos han relajado los rendimientos, lo que favorece a las acciones tecnológicas. Pero este es un viento de cola temporal; lo que de verdad sostiene la tesis de la memoria son los precios y la demanda estructural de los centros de datos de IA.
- Ojo con la lectura contraria: los analistas de TipRanks dan a Micron, SK Hynix y SanDisk una calificación de compra fuerte con un potencial de subida de entre el 41% y el 62%. Pero esos objetivos de precio pueden ser optimistas. La reciente caída de las acciones a pesar de los buenos fundamentales sugiere que el mercado teme que el gasto en IA no sea sostenible. El riesgo no es la demanda actual, sino la duración del ciclo.