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El rebote de Nvidia demuestra que la obsesión de Wall Street por la IA sigue viva

·PositivoImpacto alto
El rebote de Nvidia demuestra que la obsesión de Wall Street por la IA sigue viva

Nvidia bate expectativas y eleva previsiones, pero el mercado reaccionó con frialdad hasta que el CEO habló de un 'punto de inflexión' para la IA. La acción rebotó y deja claro que el apetito inversor por la inteligencia artificial no se ha enfriado.

Los resultados de Nvidia del miércoles por la tarde volvieron a dar un viaje en montaña rusa a sus inversores, y de paso demostraron lo altas que son las expectativas que Wall Street tiene puestas en la inteligencia artificial y en su fabricante de chips favorito. La compañía superó con holgura las estimaciones de consenso para su segundo trimestre fiscal y elevó sus previsiones para el tercero. Los ingresos de sus centros de datos crecieron un 117% interanual hasta los 89.000 millones de dólares, y la firma de Santa Clara, California, dijo que espera unos ingresos de unos 108.000 millones para el trimestre actual, con un margen de error de más o menos 1.000 millones.

Pero lo curioso es que, tras una larga racha alcista de Nvidia y del resto de las grandes tecnológicas, la noticia no fue suficiente, al menos en un primer momento. Las acciones abrieron la sesión posterior al cierre a la baja y apenas se movieron durante los primeros 40 minutos de negociación. Entonces el ánimo cambió cuando el consejero delegado, Jensen Huang, dijo en una conferencia telefónica que la IA había alcanzado un punto de inflexión, y las acciones terminaron subiendo un 4%. "Es difícil interpretar estos resultados como algo que no sea asombroso", resumió Seth Hickle, director de inversiones de Mindset Wealth Management, que tiene acciones de Nvidia y opciones de venta sobre ellas.

Nvidia es uno de los valores más valiosos del mundo y sus cifras se consideran un termómetro del mercado de la IA, porque sus chips alimentan la mayoría de los grandes centros de datos y de los modelos avanzados de inteligencia artificial. Empresas como Microsoft y Meta, dos de sus mayores clientes, han reforzado recientemente la expectativa de que las grandes tecnológicas gasten este año más de 730.000 millones de dólares en infraestructura de IA, una cifra sin precedentes que supone un gran salto desde los 400.000 millones del año pasado. Sin embargo, la presión sobre muchas firmas de IA viene de la preocupación por los llamados acuerdos circulares, donde los productores de bienes de IA actúan como financiadores de otras empresas del ecosistema. Los escépticos advierten de que esa práctica podría inflar artificialmente la demanda, distorsionar las señales económicas y aumentar el riesgo de un correctivo brusco. Nvidia dijo que su exposición bruta máxima bajo todos los acuerdos de garantía de tierras, energía y estructuras asciende a 3.500 millones de dólares, una fracción de sus ingresos trimestrales.

La reacción inicialmente apagada refleja en parte los muchos ciclos de euforia que el mercado ha vivido ya con Nvidia. Antes de este informe, la compañía había superado las estimaciones de los analistas durante ocho trimestres consecutivos. Quizá por eso, las opciones sobre el valor descontaban un movimiento del 5,4% en cualquier dirección en la apertura del jueves, por debajo del 6,5% que implicaban antes de los resultados de mayo. "El reto de Nvidia ya no es presentar buenos números, sino presentar números mejores que los excelentes que los inversores ya esperan", apuntó Hickle. "En este caso, superar las estimaciones de Wall Street es casi el precio de entrada".

El análisis de Salseo

  • Nvidia batió expectativas y elevó previsiones, pero la acción no reaccionó al principio: eso demuestra que el mercado ya descuenta resultados impecables, y que el listón está tan alto que superar las estimaciones ya no sorprende a nadie. El rebote llegó solo cuando el CEO mencionó el 'punto de inflexión' de la IA, lo que indica que el factor emocional sigue moviendo al valor.
  • El tema de fondo es la preocupación por los 'acuerdos circulares', donde empresas de IA se financian entre sí para inflar la demanda. La revelación de Nvidia de que su exposición máxima es de solo 3.500 millones de dólares (muy poco frente a sus ingresos trimestrales) es un intento de calmar esos temores, pero la sola mención ya añade un foco de riesgo que los inversores vigilarán.
  • A pesar de ser la reina de la IA, Nvidia ha subido solo un 12% este año, muy por detrás del 60% del índice de semiconductores de Filadelfia. Ese desfase refleja una rotación del mercado hacia otros valores del sector. Este informe y el rebote posterior pueden servir para reavivar el interés por las grandes tecnológicas de IA, o confirmar que la rotación continúa; la clave será ver si el repunte se sostiene en las próximas semanas.
  • El mercado de opciones descontaba un movimiento del 5,4%, inferior al 6,5% previo a los resultados de mayo. Eso sugiere que los inversores se estaban volviendo más cautelosos con Nvidia, a pesar de ser un valor refugio del trade de IA. La lectura contraria: la acción subió un 4%, por debajo de ese rango, así que el movimiento estuvo contenido. La historia real no es que Nvidia falle, sino que necesita sorprender de forma cada vez más grande para no decepcionar.

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Fuente: Reuters