Rheinmetall invertirá 270 millones para convertir Kassel en el mayor hub de tanques de Europa

Rheinmetall invertirá unos 270 millones de euros en Kassel para ampliar su fábrica de tanques, construir un centro logístico y habilitar un centro de pruebas de drones. La plantilla crecerá hasta los 3.500 empleados.
El fabricante alemán de tecnología militar Rheinmetall invertirá unos 270 millones de euros (unos 314 millones de dólares) en la ciudad de Kassel para ampliar su producción de tanques, construir un centro logístico y habilitar un centro de pruebas de drones. Así lo anunció este jueves el consejero delegado, Armin Papperger, durante una visita al recinto, recogida por la agencia Reuters.
Papperger aseguró que Kassel 'se convertirá en la mayor fábrica de tanques de Europa' y que la plantilla en la ciudad aumentará de los aproximadamente 2.200 empleados actuales hasta los 3.500. El nuevo centro logístico tiene previsto comenzar a operar a finales de 2027, según las mismas declaraciones.
La planta de Kassel es clave en la producción de vehículos blindados de Rheinmetall, entre ellos el transporte blindado Boxer, uno de los modelos más conocidos de la compañía. Además de la ampliación fabril y la logística, el proyecto incluye la creación de un centro de pruebas de drones en el aeropuerto de la ciudad. El gobierno del estado de Hesse, del que forma parte Kassel, aportará unos 25 millones de euros, según señaló el ministro presidente regional, Boris Rhein.
Con esta inversión, Rheinmetall refuerza su capacidad industrial en un momento en que la defensa europea vuelve a ser prioritaria para los presupuestos públicos del continente. La compañía apuesta por adelantarse a futuros pedidos y por integrar desde el mismo lugar de producción los nuevos sistemas no tripulados, lo que convierte a Kassel en uno de sus centros neurálgicos.
El análisis de Salseo
- Kassel no es una fábrica más: concentra la producción del Boxer, uno de los vehículos blindados más demandados en Europa. Al ampliarla, Rheinmetall reduce el riesgo de cuellos de botella en futuros pedidos y coloca a Alemania en el centro de la cadena de suministro de defensa del continente.
- El salto de plantilla de 2.200 a 3.500 trabajadores implica que Rheinmetall apuesta por fabricación propia y no por externalizar a terceros. Eso da más control sobre plazos y costes, aunque también exigirá captar y formar personal cualificado en Kassel.
- La creación de un centro de pruebas de drones en el mismo complejo es una señal clara de hacia dónde va la estrategia de Rheinmetall: integrar sistemas no tripulados con sus vehículos blindados. Los drones se han convertido en pieza indispensable del combate moderno, y la compañía quiere estar en esa parte del negocio.
- Que el estado de Hesse ponga 25 millones de los 270 no es una ayuda menor: refleja cómo las regiones alemanas compiten por retener industria militar, que crea empleo de calidad y autonomía estratégica. También alivia parte de la factura final para Rheinmetall, mejorando la rentabilidad del proyecto.