Rigetti, D-Wave e IonQ se disparan: financiación federal y mejores previsiones

Las acciones de computación cuántica suben con fuerza: Rigetti y D-Wave reciben hasta 100 millones de dólares del Gobierno de EE.UU. y IonQ eleva sus previsiones de ingresos para 2026.
La jornada del martes está siendo de lo más movida para la computación cuántica en Wall Street. Rigetti Computing (RGTI), D-Wave Quantum (QBTS) e IonQ (IONQ) se anotan subidas del 7%, 9,5% y 9%, respectivamente, y no es casualidad: detrás hay dos catalizadores bien distintos. Mientras Rigetti y D-Wave se benefician de un nuevo impulso del Gobierno de EE.UU., IonQ celebra una mejora de sus previsiones de ingresos para 2026 y el estreno de una nueva plataforma cuántica.
El principal motor para Rigetti y D-Wave son dos acuerdos cerrados con el Departamento de Comercio de EE.UU. en el marco de la ley CHIPS. Ambas compañías recibirán hasta 100 millones de dólares cada una para financiar investigación y desarrollo en computación cuántica, a cambio de que el Gobierno tome participaciones minoritarias en su capital. El objetivo es doble: impulsar la tecnología cuántica nacional y atacar algunos de los retos técnicos que frenan el escalado de la industria. En el caso de Rigetti, el dinero se destinará a sistemas superconductores, con mejoras en la arquitectura de chips, capacidades criogénicas y la electrónica de control de los procesadores. La compañía, que sigue en una fase comercial temprana, presentó el mes pasado unos ingresos trimestrales de 5,1 millones de dólares, un 185% más que el año anterior, y cerró el trimestre con más de 541 millones en efectivo e inversiones. Wall Street, por su parte, mantiene una recomendación de Compra Moderada (5 compras y 3 mantenimientos) y un precio objetivo medio de 28,71 dólares, que implica un potencial del 78%.
D-Wave llega con una estrategia algo distinta. Es conocida sobre todo por sus sistemas de recocido cuántico (quantum annealing), pensados para resolver problemas de optimización, pero también está desarrollando computación cuántica de puertas. La nueva financiación pública apoyará el desarrollo de sus plataformas y podría acelerar la construcción de sistemas más potentes. La compañía, además, está viendo un notable aumento de su actividad comercial: los pedidos del primer semestre alcanzaron los 35,5 millones de dólares, frente a los 2,9 millones del año anterior, aunque los ingresos siguen siendo modestos. Terminó el segundo trimestre con más de 546 millones de dólares en efectivo y valores negociables, una caja considerable para seguir financiando su desarrollo. Aquí el consenso de los analistas es especialmente optimista: 13 compras frente a 1 mantenimiento, lo que se traduce en una recomendación de Compra Fuerte y un precio objetivo medio de 35,46 dólares, un 97% por encima del nivel actual.
IonQ, en cambio, se mueve por otros motivos. Tras completar la adquisición de SkyWater Technology, la compañía ha elevado su previsión de ingresos para 2026 hasta los 450-460 millones de dólares, frente a los 280-290 millones anteriores. La compra le da un mayor control sobre la fabricación de semiconductores, un paso clave en su intento de construir un negocio de computación cuántica verticalmente integrado. Además, en su Investor Day de este martes presentó Superion 256, su plataforma cuántica de sexta generación, desarrollada junto a SkyWater y diseñada para dar el salto hacia sistemas más grandes y escalables, con entregas a clientes previstas para 2027. Los analistas también respaldan a IonQ: 8 compras frente a 1 mantenimiento, con una recomendación de Compra Fuerte y un precio objetivo medio de 69,44 dólares, lo que supone un 63% de potencial.
El análisis de Salseo
- La financiación del CHIPS Act no es una simple subvención: el Gobierno se queda con participaciones minoritarias, lo que inyecta capital pero también diluye a los accionistas actuales. Es un voto de confianza, pero conviene vigilar cómo afecta a la estructura de propiedad.
- Rigetti y D-Wave tienen cajas fuertes (más de 540 millones de dólares cada una), pero sus ingresos son aún pequeños. El dinero público les da margen para seguir quemando caja mientras intentan convertir la promesa cuántica en negocio real, algo que el mercado ya descuenta en sus precios objetivo.
- IonQ ha dado un paso estratégico al comprar SkyWater: controlar la fabricación de chips le permite integrarse verticalmente y no depender de terceros. La subida de la previsión de ingresos para 2026 es la señal de que la operación ya está dando frutos, aunque la entrega de su nueva plataforma no llegará hasta 2027.
- El hecho de que las tres suban el mismo día por motivos distintos sugiere que el mercado está comprando el sector como conjunto, no analizando cada empresa. Eso puede generar volatilidad: si el sentimiento cambia, las tres pueden caer igual de rápido.