Rigetti y D-Wave presentan resultados: más innovación, menos beneficios

Las empresas de computación cuántica Rigetti Computing y D-Wave Quantum publican sus cuentas esta semana. Se espera que los números reflejen avances tecnológicos, pero con pérdidas aún abultadas.
La temporada de resultados trae esta semana a dos de los nombres más sonados en el incipiente mundo de la computación cuántica: Rigetti Computing y D-Wave Quantum. Ambas compañías presentarán sus cifras del primer trimestre, apenas unos días después de que su competidora IonQ ya diera a conocer las suyas. El sector, que promete revolucionar desde la farmacéutica hasta la ciberseguridad, sigue en una fase muy temprana donde la inversión en I+D devora cualquier atisbo de rentabilidad.
Los inversores que sigan estos valores saben que no están comprando beneficios presentes, sino una apuesta de futuro. Se espera que tanto Rigetti como D-Wave muestren avances en el desarrollo de sus procesadores cuánticos, posiblemente con mejoras en el número de cúbits o en la reducción de errores, el gran talón de Aquiles de esta tecnología. Sin embargo, las cuentas de resultados seguirán teñidas de rojo, con ingresos testimoniales frente a unos gastos operativos que no dejan de crecer.
El contexto no es el más favorable para compañías que queman caja. Con los tipos de interés altos, el dinero ya no es gratis y la paciencia del mercado se ha acortado. Aunque el anuncio de nuevos hitos tecnológicos puede dar algo de brillo a las acciones, la realidad es que el camino hacia la comercialización masiva de la computación cuántica aún es largo y lleno de incertidumbre. Cualquier retraso en los plazos o un gasto mayor del previsto podría castigar con dureza a estas pequeñas empresas.
A pesar de todo, el interés por el sector no decae. Gobiernos y grandes corporaciones siguen invirtiendo en investigación cuántica, y cada pequeño avance se celebra como un paso hacia la supremacía cuántica práctica. Para los accionistas de Rigetti y D-Wave, estos resultados serán una nueva oportunidad para evaluar si el ritmo de progreso justifica mantener la fe en un futuro que, de momento, solo da pérdidas.
El análisis de Salseo
- El verdadero termómetro no serán los ingresos, sino la evolución de los hitos tecnológicos: número de cúbits, reducción de errores y nuevos contratos con clientes reales. Si no hay avances tangibles, el mercado puede castigar la falta de progreso.
- Estas empresas compiten en un entorno donde el acceso a financiación se ha endurecido. Un consumo de caja mayor de lo esperado en el trimestre podría encender las alarmas sobre su capacidad para sobrevivir sin ampliaciones de capital que diluyan al accionista.
- Tras los resultados de IonQ, que no convencieron del todo, Rigetti y D-Wave tienen la presión de demostrar que su enfoque tecnológico es el correcto. Cualquier desviación en la hoja de ruta puede hacer que los inversores pierdan la confianza en un sector que aún no tiene un claro ganador.
- Conviene recordar que la computación cuántica es una carrera de fondo. Incluso buenos resultados pueden no traducirse en subidas inmediatas si el mercado ya había descontado expectativas demasiado optimistas. La clave estará en el guidance y en las palabras de los directivos sobre el futuro a medio plazo.