Rigetti y D-Wave, a examen: ¿punto de inflexión para las acciones cuánticas?

Los inversores en computación cuántica contienen la respiración ante los resultados trimestrales de Rigetti Computing y D-Wave Quantum, que podrían marcar un antes y un después para el sector.
Mañana es un día clave para los amantes del riesgo tecnológico. Dos de las empresas más seguidas en el incipiente mundo de la computación cuántica, Rigetti Computing y D-Wave Quantum, presentan sus resultados del segundo trimestre fiscal. Ambas cotizan en bolsa y han sufrido un duro correctivo en lo que va de año, lo que añade presión a unas cuentas que podrían redefinir las expectativas del sector.
El contexto no es fácil. La computación cuántica promete resolver problemas imposibles para los ordenadores actuales, pero la realidad es que los ingresos comerciales son todavía minúsculos y las pérdidas, abultadas. Los inversores han pasado de la euforia inicial a un escepticismo más pragmático, castigando a compañías que queman caja mientras intentan convertir promesas de laboratorio en productos viables. Los resultados de mañana servirán para medir si el camino hacia la rentabilidad se acorta o se alarga.
Rigetti, que fabrica procesadores cuánticos superconductores, ha estado en el punto de mira desde que salió a bolsa mediante una fusión con una SPAC. Su modelo de negocio combina la venta de hardware con el acceso a su plataforma en la nube. Los analistas estarán atentos a cualquier avance en contratos con clientes gubernamentales o grandes corporaciones, así como a la evolución de su tasa de consumo de efectivo, un termómetro clave para su supervivencia a medio plazo.
D-Wave, por su parte, se ha centrado en el recocido cuántico, una tecnología diferente que ya cuenta con algunos casos de uso comerciales en optimización y logística. Aunque también ha visto caer su cotización, podría mostrar una senda de ingresos más estable. La comparación entre ambas empresas será inevitable: ¿está el mercado premiando más la pureza tecnológica o la capacidad de generar negocio real?
Más allá de las cifras concretas, lo que digan los equipos directivos sobre las perspectivas para los próximos trimestres será crucial. Cualquier pista sobre nuevos clientes, hitos técnicos o reducción de pérdidas podría desatar movimientos bruscos en unas acciones que se han vuelto muy volátiles. Para los inversores particulares, entender que esto es una carrera de fondo y no un esprint es fundamental.
El análisis de Salseo
- Las caídas previas a los resultados reflejan un mercado que ya no se conforma con promesas: exige tracción comercial y un plan creíble para dejar de quemar caja. Si los ingresos no crecen o el consumo de efectivo no se modera, el castigo puede ser severo.
- Rigetti y D-Wave representan dos enfoques distintos: superconductores vs. recocido cuántico. Los resultados permitirán comparar cuál de las dos tecnologías está más cerca de generar negocio recurrente, un dato clave para el inversor que quiera apostar por una u otra.
- El verdadero catalizador no serán las cifras del trimestre, sino las guías futuras. Si alguna de las dos anuncia un contrato relevante o un avance técnico que acorte plazos, podría provocar un efecto contagio en todo el sector, que sigue muy correlacionado.
- Conviene no perder de vista que, aunque coticen, son empresas en fase muy temprana. La liquidez y el acceso a financiación son su oxígeno. Un deterioro en ese frente sería una señal de alarma mucho más grave que unas pérdidas puntuales.