Rigetti firma un acuerdo de 100 millones con el Gobierno de EE. UU. para su computación cuántica

Rigetti ha firmado un acuerdo definitivo con el Departamento de Comercio de EE. UU. para recibir 100 millones de dólares y acelerar la investigación en computación cuántica superconductora.
Rigetti Computing, la compañía de computación cuántica que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker RGTI, ha anunciado que su filial Rigetti & Co, LLC ha firmado un acuerdo definitivo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para recibir 100 millones de dólares en financiación. El objetivo es acelerar la investigación y el desarrollo de sus ordenadores cuánticos superconductores. El dinero procede de la CHIPS Act, concretamente de la convocatoria del CHIPS Research and Development Office Broad Agency Announcement.
Con este acuerdo, Rigetti se ha comprometido a desarrollar tres proyectos de I+D que atacan los principales cuellos de botella técnicos a la hora de escalar la computación cuántica superconductora. El primero consiste en comprimir la electrónica de lectura en un paquete integrado y miniaturizado. El segundo busca ampliar la capacidad criogénica en órdenes de magnitud mediante una nueva arquitectura de criostato. El tercero se centra en desarrollar las capacidades de fabricación necesarias para arquitecturas de chips de alta conectividad. Son tres frentes que, según la compañía, acelerarán su hoja de ruta hacia la computación cuántica a escala de utilidad.
La computación cuántica tiene el potencial de transformar áreas críticas como la criptografía, la química, la ciencia de materiales, la optimización matemática y la inteligencia artificial. Por eso, gobiernos de todo el mundo están invirtiendo en esta tecnología emergente, dadas las implicaciones que tiene para la seguridad nacional y la economía. El consejero delegado de Rigetti, el Dr. Subodh Kulkarni, ha declarado que están orgullosos de haber sido seleccionados por el Gobierno de EE. UU. para acelerar la I+D y avanzar en su hoja de ruta hacia capacidades de computación cuántica comercialmente viables. Según Kulkarni, resolver los desafíos clave de escalado les da la oportunidad de transformar la industria, poniendo ordenadores cuánticos a gran escala en manos de los investigadores de EE. UU. más rápido, y reduciendo el tiempo y el coste de construir sistemas cuánticos a escala, lo que permitirá una adopción más amplia y fortalecerá el ecosistema doméstico.
Un detalle importante: como condición para recibir los fondos, el Departamento de Comercio obtendrá una participación accionarial minoritaria y sin control en Rigetti. El Gobierno justifica esta medida como una forma de mejorar el retorno para el contribuyente estadounidense. En la práctica, significa que el Estado se convierte en accionista de la compañía, pero sin poder de decisión, y que los accionistas actuales verán una dilución de su participación.
Rigetti es un pionero en la computación cuántica de pila completa, basada en qubits superconductores, considerados por muchos la modalidad líder por su madurez, su camino claro hacia el escalado y su velocidad de puerta. Sus sistemas logran velocidades de puerta de 50 a 70 nanosegundos, y la compañía vende sistemas de 9 a 108 qubits para laboratorios nacionales y centros de computación cuántica. Además, opera su plataforma en la nube, Rigetti Quantum Cloud Services, y fabrica sus propios chips en Fab-1, la primera instalación dedicada e integrada de fabricación de dispositivos cuánticos.
El análisis de Salseo
- El dinero no es un préstamo ni una subvención pura: el Gobierno de EE. UU. recibe una participación minoritaria y sin control en Rigetti. Eso significa que la empresa diluye a sus accionistas actuales a cambio de financiación, pero también convierte al Estado en un accionista más, lo que da una señal de respaldo institucional.
- Los tres proyectos atacan cuellos de botella concretos de la computación cuántica superconductora: electrónica de lectura miniaturizada, capacidad criogénica y fabricación de chips de alta conectividad. No es un cheque en blanco; hay objetivos técnicos definidos, así que el mercado podrá medir el progreso de Rigetti en hitos tangibles.
- El contexto es clave: el dinero viene de la CHIPS Act, la ley con la que EE. UU. quiere recuperar liderazgo tecnológico frente a China. Para Rigetti, ser elegido significa que el Gobierno lo considera un actor estratégico en una tecnología sensible para la seguridad nacional, lo que puede abrir la puerta a más contratos públicos.
- El impacto en la cuenta de resultados no será inmediato: son 100 millones para I+D, no ingresos por ventas. Lo que hay que vigilar es si Rigetti convierte esta financiación en avances reales que luego se traduzcan en más clientes (gobiernos, laboratorios, empresas) para sus sistemas de 9 a 108 qubits y su plataforma en la nube.