Rigetti firma con EE.UU. un acuerdo de hasta 100 millones para impulsar la computación cuántica

Rigetti Computing ha firmado una carta de intención con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para recibir hasta 100 millones de dólares en financiación, con el objetivo de acelerar el desarrollo de ordenadores cuánticos superconductores.
Rigetti Computing, una de las empresas pioneras en computación cuántica, ha anunciado la firma de una carta de intención (LOI, por sus siglas en inglés) con el Departamento de Comercio de Estados Unidos. Este acuerdo contempla una financiación de hasta 100 millones de dólares a lo largo de tres años, destinada a impulsar proyectos de investigación y desarrollo que aborden los principales desafíos técnicos para escalar y mejorar los ordenadores cuánticos basados en superconductores.
El dinero proviene de la Oficina de Investigación y Desarrollo del programa CHIPS, creado al amparo de la Ley CHIPS para reforzar el liderazgo estadounidense en tecnologías emergentes, incluida la computación cuántica. Como parte del acuerdo, está previsto que el Departamento de Comercio reciba una participación accionarial en Rigetti, en proporción al importe total de la financiación. Esto significa que el Gobierno estadounidense se convertiría en socio de la empresa, algo que no es habitual y que refleja la importancia estratégica que Washington otorga a esta tecnología.
El consejero delegado de Rigetti, Subodh Kulkarni, ha destacado que la computación cuántica tendrá un impacto profundo en la seguridad nacional, los intereses económicos y la prosperidad del país. Según Kulkarni, esta inversión permitirá a la compañía abordar más rápidamente los cuellos de botella que limitan la escalabilidad de sus sistemas y acelerar el camino hacia ordenadores cuánticos de escala útil. Por su parte, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, enmarcó la operación dentro de la estrategia de la administración Trump para liderar una nueva era de innovación estadounidense, creando empleos de alta calidad y fortaleciendo las capacidades cuánticas nacionales.
Rigetti es conocida por su enfoque integral (full-stack) en computación cuántica, que abarca desde el diseño y fabricación de chips hasta los sistemas de control y el acceso a través de la nube. Sus ordenadores utilizan cúbits superconductores, una tecnología que destaca por su madurez, su velocidad de puerta (entre 50 y 70 nanosegundos, unas mil veces más rápida que otras alternativas como los iones atrapados o los átomos neutros) y un camino relativamente claro hacia la escalabilidad. La empresa ya comercializa sistemas de 9 a 108 cúbits para laboratorios nacionales y centros de computación cuántica, y recientemente ha desplegado el mayor ordenador cuántico multichip de la industria, el Cepheus-1-108Q, basado en doce chips de 9 cúbits ensamblados.
Aunque la carta de intención es un paso importante, todavía no es un acuerdo definitivo. Quedan por negociar y firmar los contratos vinculantes, y la financiación está sujeta a hitos y condiciones. No obstante, el anuncio supone un espaldarazo significativo para Rigetti en un momento en que la competencia en el sector cuántico es feroz y la carrera por conseguir los primeros ordenadores cuánticos prácticos está más viva que nunca.
El análisis de Salseo
- El respaldo del Gobierno estadounidense con hasta 100 millones de dólares no solo inyecta capital a Rigetti, sino que valida su tecnología superconductora frente a otras alternativas. Esto puede atraer a más inversores y clientes que busquen un socio con el sello de confianza gubernamental.
- La entrada del Departamento de Comercio en el accionariado de Rigetti es un arma de doble filo: por un lado, alinea intereses y garantiza apoyo a largo plazo; por otro, diluye a los accionistas actuales y podría implicar cierta influencia estatal en decisiones estratégicas. Habrá que ver los términos exactos de esa participación.
- El acuerdo se enmarca en la Ley CHIPS, diseñada originalmente para semiconductores, pero que ahora se extiende a la computación cuántica. Esto indica que Washington ve la supremacía cuántica como una prioridad de seguridad nacional, lo que podría traducirse en más contratos públicos para Rigetti y otras empresas del sector.
- A corto plazo, la noticia es positiva para la cotización de Rigetti, pero el verdadero impacto dependerá de que la compañía cumpla los hitos de I+D y convierta esta financiación en avances técnicos tangibles. El riesgo de ejecución sigue siendo alto en una industria tan incipiente.