RKLB vs SPCX: Wall Street prefiere a Rocket Lab sobre SpaceX

A pesar del debut bursátil de SpaceX, el consenso de los analistas favorece a Rocket Lab: más potencial de subida y una base de negocio más completa. Te contamos por qué.
El mundo de las acciones espaciales ha vivido un auténtico revuelo desde el debut bursátil de SpaceX (SPCX). Sin embargo, Wall Street tiene un favorito claro: Rocket Lab (RKLB). Aunque SpaceX es una empresa mucho más grande, los analistas que siguen a RKLB se muestran más optimistas, con una recomendación de compra fuerte y un potencial de subida superior.
Según las páginas de predicción de acciones de TipRanks, RKLB acumula un consenso de compra fuerte basado en 13 compras y cuatro mantiene, sin ninguna venta. El precio objetivo medio se sitúa en 108,88 dólares, lo que implica un 69,4% de potencial frente a los 64,26 dólares actuales. Este optimismo se sustenta en su negocio de infraestructura espacial. El analista de Berenberg, Michael Filatov, inició cobertura con una recomendación de compra y un precio objetivo de 83 dólares (29,2% de potencial). Filatov describe Rocket Lab como 'el único valor espacial puro cotizado con negocio de punta a punta', que cubre servicios de lanzamiento, fabricación de satélites, componentes y espectro. Considera que la capacidad de lanzamiento se está convirtiendo en un cuello de botella de la industria, y que la cartera de pedidos de su cohete Electron y las reservas iniciales del Neutron demuestran una fuerte demanda. Además, BofA Securities, con Ronald Epstein a la cabeza, recortó su precio objetivo a 110 dólares desde 115, aunque mantiene la recomendación de compra. Epstein destacó que los ingresos del segundo trimestre fueron acordes a lo esperado, gracias a la sólida demanda de Sistemas Espaciales. La compañía también ha ganado contratos de satélites por 397 y 160 millones de dólares, y un contrato de lanzamiento para la Fuerza Espacial por 266 millones, reforzando su cartera de defensa. Y no olvidemos la adquisición planificada de Iridium (IRDM), que expandiría su negocio más allá de los lanzamientos, añadiendo ingresos recurrentes de comunicaciones y servicios de posicionamiento, navegación y tiempo (PNT).
SpaceX no se queda atrás. Su historia de crecimiento es más amplia, con oportunidades que van más allá de sus negocios de lanzamiento y satélites. El analista de Oppenheimer, Timothy Horan, elevó recientemente su precio objetivo a 280 dólares desde 250 (89,3% de potencial), citando la posibilidad de que SpaceX se beneficie de la escasez de capacidad de cómputo de IA. Starlink sigue siendo un motor de crecimiento, mientras que sus cohetes reutilizables, su creciente negocio de defensa y el programa Starship podrían aumentar la capacidad de lanzamiento y reducir costes con el tiempo. Por su parte, Jeffrey Wlodarczak, de Pivotal Research, inició cobertura con una compra y un precio objetivo de 220 dólares (48,7% de potencial). Considera que la reutilización del Starship es una pieza clave de la tesis de inversión. Si se logran entre 20 y 50 vuelos por vehículo con una renovación rápida y barata, los costes de lanzamiento se desplomarían y se abrirían oportunidades en Starlink, centros de datos orbitales y defensa.
En resumen, los datos de TipRanks muestran que RKLB tiene un consenso de compra fuerte, mientras que SPCX se mantiene en compra moderada. A la hora de elegir entre ambas, RKLB gana en sentimiento de los analistas y en potencial de subida, mientras que SpaceX ofrece oportunidades de crecimiento más amplias a través de Starlink, Starship, defensa y la infraestructura de IA. Sin embargo, SpaceX también se enfrenta a mayores riesgos de valoración y de ejecución. En definitiva, la balanza se inclina hacia Rocket Lab para quienes buscan un perfil más defensivo dentro del espacio, pero los valientes que apuesten por SpaceX están jugando a lo grande.
El análisis de Salseo
- Rocket Lab es el único 'pure-play' espacial público con negocio end-to-end. Eso significa que los inversores pueden capturar todo el ciclo, desde el cohete hasta el satélite y la comunicación, sin depender de una sola parte. Además, la cartera de pedidos de Electron y las reservas iniciales de Neutron apuntan a que la demanda es real y creciente.
- El movimiento hacia Iridium es más importante de lo que parece. No es solo un satélite más: añade ingresos recurrentes de comunicaciones y PNT, lo que reduce la dependencia de grandes contratos puntuales. Eso da a Rocket Lab una base más estable a largo plazo, algo que los analistas valoran positivamente.
- SpaceX tiene el potencial de transformar la industria si Starship logra la reutilización barata y frecuente. Pero eso es una apuesta a futuro. Los tres analistas en venta y el consenso moderado de compra indican que el mercado ya descuenta ese potencial, y un retraso en el programa podría provocar una corrección.