Rocket Lab se desploma un 56% desde su máximo: ¿oportunidad de compra?

Las acciones de Rocket Lab caen un 56% desde su máximo anual, pero los fundamentales y el patrón técnico sugieren un posible rebote. ¿Es momento de entrar?
Las acciones de Rocket Lab (RKLB) han sufrido un desplome del 56% desde su máximo anual de 150 dólares, situándose ahora en torno a los 65 dólares. Esta caída es llamativa porque la compañía ha seguido anunciando hitos importantes, como contratos con la Fuerza Espacial, Viasat y MDA, y el lanzamiento de su nueva célula solar IMM Apex. Sin embargo, el análisis técnico sugiere que podría estar formándose un patrón de doble suelo, lo que indicaría una posible reversión y una oportunidad de compra. Según un análisis de inteligencia artificial de Invezz, la noticia tiene un sentimiento alcista de 68/100.
Los fundamentales acompañan. En el segundo trimestre, Rocket Lab elevó sus ingresos un 62% hasta superar los 234 millones de dólares, mientras que su cartera de pedidos (backlog) creció hasta los 2.360 millones. La dirección espera que esta tendencia continúe: para el tercer trimestre prevé unos ingresos de entre 250 y 265 millones de dólares y un margen bruto del 29% al 31%. Los analistas son aún más optimistas: la previsión media apunta a un crecimiento anual de ingresos del 59% hasta alcanzar los 958 millones este año, y los 1.360 millones el próximo, lo que representa un incremento del 42%.
El otro gran hito es el acuerdo de 8.000 millones de dólares para adquirir Iridium. La operación otorga a Rocket Lab un espectro de banda L muy valioso, que podría aprovechar para ofrecer servicios adicionales, incluso competir con Starlink. El presidente de la compañía, Brad Clevenger, destacó que la nueva célula solar IMM Apex ofrece un producto de alta eficiencia, ligero y sin germanio, que combina fiabilidad con tiempos de producción más rápidos. Este tipo de noticias refuerzan la tesis de que el negocio va más allá del lanzamiento de cohetes.
En el gráfico diario, la acción ha caído por debajo de la línea pivote de 75 dólares y de las medias móviles de 50 y 100 días, lo que indica que los bajistas controlan la situación por ahora. Pero el índice de fuerza relativa (RSI) ha revertido y se sitúa en 40, su nivel más alto desde el 24 de agosto. Además, se está formando un patrón de doble suelo con una línea de cuello en los 86,6 dólares, el máximo del 10 de agosto. Superar ese nivel abriría el camino hacia los 100 dólares. No obstante, el riesgo principal es que una desviación de la guía o una compresión de márgenes demuestren que el crecimiento del backlog no se traduce en ingresos rentables.
Los analistas en su mayoría son alcistas. Berenberg inició la cobertura con una recomendación de compra y un objetivo de 83 dólares, por encima del precio actual. Bank of America, de la mano de Ronald Epstein, tiene como objetivo 110 dólares, mientras que Citizens, con Trevor Walsh, apunta a 130. Otros nombres como Cantor Fitzgerald, Citigroup y Craig Hallum también mantienen una visión positiva. La pregunta es si la caída del 56% es una exageración del mercado o un aviso de problemas. Con fundamentales sólidos y un catalizador como Iridium, hay razones para pensar que el suelo está cerca, pero la prudencia sigue siendo necesaria.
El análisis de Salseo
- La caída del 56% parece exagerada si se comparan los fundamentos: los ingresos crecen a doble dígito y el backlog de 2.360 millones asegura visibilidad. El patrón de doble suelo apunta a un rebote hacia la línea de cuello en 86,6 dólares, pero hay que esperar a romperla para confirmar.
- La compra de Iridium por 8.000 millones es el verdadero catalizador. El espectro de banda L puede convertir a Rocket Lab en un proveedor de servicios con ingresos recurrentes, algo mucho más valioso que el lanzamiento de cohetes. Si la monetización del espectro se aclara, los analistas revisarán al alza sus valoraciones a largo plazo.
- El margen bruto del 29-31% es bajo para el sector, lo que sugiere que el negocio de lanzamientos es intensivo en capital. La clave es si ese margen mejora con la escala. Un fallo en la guía o una compresión de márgenes podría invalidar la tesis de compra.
- Los objetivos de los analistas (de 83 a 130 dólares) muestran un rango amplio, lo que refleja la incertidumbre. Pero el consenso es alcista, y si Rocket Lab cumple su guía de Q3 y avanza con el espectro de Iridium, el precio actual de 65 dólares podría ser el suelo.