Rocket Lab: los analistas ven un 65% de subida y un escenario alcista

Rocket Lab lanza su nueva célula solar para el espacio y los analistas mantienen una visión muy alcista, con un objetivo medio de 108,88 dólares que implica un 65% de potencial.
Rocket Lab ha presentado su nueva célula solar IMM Apex, diseñada para aplicaciones espaciales, y las acciones de la compañía han reaccionado al alza: suben más de un 2% en el mercado previo al cierre, después de haber ganado un 2,51% en la sesión anterior. Los analistas mantienen un consenso de compra fuerte con un precio objetivo medio de 108,88 dólares, lo que implica un potencial de subida del 65,3% desde el precio actual, que ronda los 65,87 dólares. El optimismo se apoya en el crecimiento del sector de lanzamiento de pequeños satélites y en el auge de los contratos de defensa. Además, la compañía cerró el segundo trimestre con una cartera de pedidos pendientes de unos 2.360 millones de dólares, lo que le da visibilidad de ingresos sólida para el próximo año.
Entre los analistas más optimistas destaca Michael Leshock, de KeyBanc, que tiene el precio objetivo más alto del mercado: 135 dólares, lo que implicaría más del doble de subida desde los niveles actuales. Leshock considera a Rocket Lab el claro número dos en lanzamientos comerciales, solo por detrás de SpaceX (SPCX). Su visión alcista se basa en el potencial de crecimiento del cohete Neutron, la escasez mundial de capacidad de lanzamiento y el negocio de defensa, que incluye un premio de 397 millones de dólares de la Fuerza Espacial de EE.UU. El analista también destaca que el cohete Electron ha completado unas 90 misiones con éxito, mientras que Neutron sigue en camino para su primer lanzamiento a finales de este año. Además, Leshock es uno de los analistas más precisos: tiene un 83% de éxito y un retorno medio de 190,17% por operación.
Otro análisis llega de Berenberg Bank, donde el analista Michael Filatov ha iniciado la cobertura de RKLB con una calificación de compra y un precio objetivo de 83 dólares, lo que implica un 26% de subida. Filatov califica a Rocket Lab como 'la única empresa pública pura de extremo a extremo en el espacio', ya que su negocio cubre servicios de lanzamiento, sistemas de satélites, componentes clave y espectro. Para él, los cohetes Electron y el planificado Neutron son los principales motores de crecimiento, y la fuerte demanda de Electron y las reservas tempranas de Neutron apuntan a una demanda creciente de capacidad de lanzamiento.
No todo son subidas en los precios objetivo: Ronald Epstein, de BofA Securities, ha rebajado recientemente su objetivo para RKLB de 115 a 110 dólares, aunque mantiene la calificación de compra. El nuevo objetivo todavía implica más de un 65% de potencial. Epstein explica que los ingresos del segundo trimestre de Rocket Lab estuvieron en línea con las estimaciones, gracias a la fuerte demanda de su negocio de Sistemas Espaciales. La compañía también ha ganado contratos de satélites por 397 y 160 millones de dólares, junto con un contrato de lanzamiento con la Fuerza Espacial por 266 millones, lo que refuerza su cartera de defensa.
En definitiva, según TipRanks, la acción de Rocket Lab recibe un consenso de compra fuerte, con 13 recomendaciones de compra y 4 de mantener en los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 108,88 dólares, lo que sugiere un potencial de subida del 65% desde el nivel actual. Todo apunta a que la compañía está bien posicionada para beneficiarse de la creciente demanda de servicios de lanzamiento y del negocio de defensa, aunque habrá que estar atentos a la ejecución de Neutron.
El análisis de Salseo
- La nueva célula solar IMM Apex no es un simple accesorio: es una señal de la estrategia vertical de Rocket Lab, que busca no solo lanzar cohetes, sino también suministrar componentes para satélites. Esto diversifica sus ingresos y reduce la dependencia de un solo segmento.
- El consenso de Strong Buy no es casualidad. Los analistas ven en la escasez de capacidad de lanzamiento y en el aumento de inversión en defensa un viento a favor. La clave de la tesis es Neutron: si su primer vuelo tiene éxito, Rocket Lab pasaría de ser un operador de nicho a un serio competidor de SpaceX, y los contratos de defensa confirman que este escenario no es ciencia ficción.
- El backlog de 2.360 millones de dólares es un dato crucial: da visibilidad de ingresos, pero también plantea un reto de ejecución. Ganar contratos es una cosa; convertirlos en entregas y lanzamientos a tiempo es otra. Cualquier retraso en Neutron o en los programas de defensa puede hacer que la prima en la valoración se enfríe.
- La lectura contraria: aunque el consenso es muy optimista, BofA ha recortado su precio objetivo. No es un cambio de opinión, pero sí un toque de atención. Cuando una acción tiene un potencial esperado del 65%, está descontando bastante optimismo; cualquier tropiezo en la ejecución podría provocar una corrección.