Rocket Lab cae pese a un nuevo 'comprar' y las compras de Ark

La acción de Rocket Lab pierde terreno en el premarket a pesar de que Berenberg inicia cobertura con un 'comprar' y Ark Invest sigue acumulando títulos. El contexto macro y la competencia pesan más.
Las acciones de Rocket Lab (RKLB) caían alrededor de un 3% en el premarket del miércoles, a pesar de que la firma Berenberg inició la cobertura del valor con una recomendación de compra y de que el fondo de Cathie Wood, Ark Invest, sigue comprando títulos. La caída no responde a malas noticias de la compañía, sino a un contexto de mercado más amplio: las tensiones en Oriente Medio y la subida de los rendimientos de los bonos están pasando factura a los valores de crecimiento y a los más especulativos, como los del sector espacial.
El analista de Berenberg Michael Filatov inició la cobertura de Rocket Lab con una calificación de compra y un precio objetivo de 83 dólares. En su informe, destaca que RKLB es la única compañía pública con exposición pura al espacio de extremo a extremo y que "mantiene un monopolio efectivo en el lanzamiento dedicado de cohetes pequeños", además de estar entrando en el segmento de carga media con su cohete Neutron. Filatov reconoce que la valoración es elevada y que existe riesgo de ejecución, pero considera que cualquier retroceso en medio de la volatilidad actual es una oportunidad de compra.
Mientras tanto, Ark Invest no deja de acumular acciones. El 1 de septiembre, el fondo compró 504.799 acciones de Rocket Lab a través de tres ETF por un importe agregado de aproximadamente 31,6 millones de dólares. Estas compras se suman a las 200.303 acciones adquiridas el 31 de agosto por unos 12,8 millones. La apuesta de Ark es una señal de confianza en el crecimiento a largo plazo de la compañía, aunque el mercado parece más pendiente del entorno macro.
La volatilidad en el sector espacial se ha intensificado desde la salida a bolsa de SpaceX (SPCX), que ha puesto presión sobre las valoraciones de todo el sector. Además, la NASA ha adjudicado a Blue Origin, rival de Rocket Lab, un contrato de hasta 700 millones de dólares para entregar un orbitador de telecomunicaciones para Marte. En cuanto a los resultados, Rocket Lab presentó el mes pasado unas cifras del segundo trimestre mixtas: los ingresos crecieron un 62% interanual hasta los 234 millones de dólares y superaron las expectativas, pero la pérdida por acción fue mayor de lo previsto. Ahora, toda la atención está puesta en el lanzamiento del cohete Neutron.
En Wall Street, el consenso sobre Rocket Lab es de compra fuerte, con 13 recomendaciones de compra y cuatro de mantener. El precio objetivo medio de 108,88 dólares implica un potencial de subida del 74% desde los niveles actuales. Eso sí, las acciones acumulan una caída de alrededor del 11% en lo que va de año. La clave está en si el mercado empieza a valorar los catalizadores positivos o si el entorno macro sigue dominando.
El análisis de Salseo
- La caída pese a las buenas noticias demuestra que el mercado está castigando al sector espacial por el contexto macro, no por los fundamentales de Rocket Lab. Si las tensiones en Oriente Medio y los bonos se calman, los catalizadores positivos como el Neutron y las compras de Ark podrían volver a mandar.
- El precio objetivo de Berenberg (83 dólares) está muy por debajo de la media del consenso (108,88 dólares). Eso indica que no todo el mundo ve el mismo potencial: el analista reconoce valoración alta y riesgo de ejecución, así que su 'comprar' no es un cheque en blanco.
- Las compras de Ark son una señal de confianza, pero no hay que sobreinterpretarlas: los importes son pequeños en comparación con la capitalización de la compañía. El verdadero catalizador es el lanzamiento del Neutron, un evento de alto riesgo que puede reescribir la narrativa de Rocket Lab.
- El contrato de la NASA para Blue Origin es un recordatorio de que la competencia en el espacio se está intensificando. Aunque no es una amenaza directa al negocio de lanzamientos pequeños de Rocket Lab, sí refleja que los grandes actores están moviendo ficha, y eso puede mantener la presión sobre las valoraciones del sector.