Mercado

Cathie Wood compra 16,6 millones en Rocket Lab: dos ETFs para jugar el tirón espacial

·PositivoImpacto medio
Cathie Wood compra 16,6 millones en Rocket Lab: dos ETFs para jugar el tirón espacial

ARK Invest, el fondo de Cathie Wood, se ha hecho con unas 233.482 acciones de Rocket Lab por 16,6 millones de dólares. Los analistas ven más de un 50% de recorrido al alza y dos ETFs del sector espacial sirven para exponerse a la compañía sin comprar la acción directamente.

Rocket Lab (RKLB) sigue siendo uno de los valores espaciales más vigilados del mercado. La noticia de la semana es que ARK Invest, el fondo que dirige Cathie Wood, compró aproximadamente 233.482 acciones de la compañía por unos 16,6 millones de dólares. La gestora justifica el movimiento en la "enorme oportunidad" que se abriría para Rocket Lab y otros fabricantes de lanzadores si SpaceX decidiera retirar algún día el Falcon 9, su cohete principal para poner satélites en órbita. Es decir, ARK no compra solo por lo que hace Rocket Lab hoy, sino por el hueco que podría dejar el líder del sector mañana.

El contexto de mercado acompaña poco, pero no estorba: la acción cayó un 1,22% el lunes y el martes cotizaba ligeramente al alza en el mercado previo a la apertura. En cualquier caso, el valor lleva tiempo en el punto de mira de los analistas, que de media ven un potencial de subida superior al 50% en los próximos doce meses. En el agregador TipRanks, Rocket Lab luce una recomendación de compra fuerte: 14 analistas dicen comprar y dos mantener.

¿Y si no quieres comprar la acción directamente? Ahí entran en juego dos fondos cotizados (ETF) especializados en el sector espacial, que compran una cesta de compañías en lugar de una sola. El primero es el Global X Space Tech ETF (ORBX), que replica el índice Global X Space Tech y apuesta por satélites, sistemas de lanzamiento y tecnología en órbita. Rocket Lab pesa un 10,61% dentro de la cartera, y entre sus principales posiciones también aparecen SpaceX (SPCX), AST SpaceMobile (ASTS) e Iridium (IRDM). Gestiona 41,92 millones de dólares y cobra una comisión anual del 0,5%.

El segundo es el VanEck Space ETF (WARP), que sigue el índice MarketVector Space y se centra en compañías más puras del sector: lanzadores, infraestructura de satélites y observación de la Tierra. Aquí Rocket Lab pesa todavía más, un 14,84% de la cartera, y entre sus grandes posiciones figuran igualmente SpaceX, AST SpaceMobile y ViaSat (VSAT). El fondo tiene 42,92 millones de dólares bajo gestión y una comisión del 0,5%, la misma que el anterior.

La diferencia entre ambos es de matiz pero relevante: WARP concentra más la apuesta en Rocket Lab, ORBX la reparte algo más. Y en los dos casos conviene tener presente que son fondos pequeños, con una exposición muy concentrada al sector espacial y a un puñado de nombres, así que se mueven con más volatilidad que un fondo generalista de bolsa. La tesis de fondo que compran estos productos es la misma que la de Cathie Wood: el espacio deja de ser un negocio de agencias públicas y pasa a ser un mercado comercial con varios actores compitiendo por lanzar cosas al cielo.

El análisis de Salseo

  • La compra de ARK es una señal, no una transformación: 16,6 millones de dólares son calderilla para el tamaño de Rocket Lab y las posiciones de un fondo pueden revertirse en semanas. Lo relevante no es el importe, sino el argumento que hay detrás: si SpaceX jubila el Falcon 9, la capacidad de lanzamiento disponible en el mercado caería, los precios de los lanzamientos subirían y los clientes tendrían que buscar alternativas. Rocket Lab se postula como esa alternativa, y ahí está el negocio a largo plazo.
  • El mecanismo que hay que vigilar se llama Neutron, el cohete de mayor tamaño que Rocket Lab está desarrollando para competir de tú a tú con los lanzadores grandes. Mientras no demuestre que puede volar de forma fiable y a ritmo industrial, el potencial del 50% que ven los analistas es una promesa, no un hecho: cualquier retraso o fallo en una prueba mueve la narrativa en cuestión de días.
  • Ojo con el efecto 'cesta': los dos ETFs son pequeños (unos 42 millones de dólares cada uno) y Rocket Lab pesa entre el 10% y el 15% de la cartera, así que el fondo se mueve casi en espejo con la acción. Además, al incluir SpaceX, AST SpaceMobile o ViaSat no compras solo la tesis de Rocket Lab, sino todo el sector espacial junto, con sus propios riesgos de ejecución y de financiación.
  • La letra pequeña que el titular no cuenta: la recomendación de compra de los analistas en valores espaciales es un indicador históricamente volátil, porque los precios objetivo se revisan rápido cuando el sector cae. Los fondos con mucho dinero bajo gestión y comisiones del 0,5% añaden un coste anual que se come parte del recorrido si el sector no despega de verdad.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks