Rocket Lab firma su mayor contrato y Citi ve un potencial del 50%

Rocket Lab cierra un acuerdo récord con Synspective y recibe una valoración alcista de Citi que apunta a una subida del 50%.
Las acciones de Rocket Lab (RKLB) han experimentado un repunte inicial superior al 4% en el mercado previo, aunque los beneficios se moderaron hasta cerrar con una subida del 1% durante la sesión del jueves. El catalizador principal ha sido la firma de su mayor contrato comercial de lanzamiento hasta la fecha: un acuerdo plurianual con el operador de satélites con sede en Tokio, Synspective, por el que la compañía realizará 20 misiones adicionales con su cohete Electron. Este pacto eleva a 47 el número total de lanzamientos contratados por Synspective, convirtiéndolo en el cliente más importante de Rocket Lab por volumen de misiones, aunque los detalles financieros no han trascendido.
El contrato contempla el lanzamiento de satélites de radar de apertura sintética StriX hacia una órbita heliosíncrona desde las instalaciones de la compañía en Nueva Zelanda, entre 2028 y 2031. Esta operación es clave para los planes de Synspective de construir una constelación capaz de observar cualquier punto del planeta en cuestión de horas, independientemente de la hora del día o las condiciones meteorológicas. Para Rocket Lab, este acuerdo aporta una visibilidad a largo plazo sobre su actividad de lanzamiento, reforzando su posición en un mercado espacial comercial cada vez más competitivo y consolidando su cartera de clientes.
El optimismo del mercado se ha visto respaldado por el análisis de Citi, que ha iniciado la cobertura de la compañía con una recomendación de 'Comprar' y un precio objetivo de 105 dólares, lo que implica un potencial de revalorización del 50% desde el cierre de la jornada anterior. La entidad destaca a Rocket Lab como una de las pocas empresas en el mundo que proporcionan acceso regular al espacio con fines comerciales. Además, otros analistas como Cantor Fitzgerald han reiterado su confianza en la firma, señalando como futuros catalizadores el primer lanzamiento del nuevo cohete Neutron y la finalización de la adquisición de Iridium, operaciones que podrían transformar el panorama de la compañía.
En cuanto a los fundamentales, Rocket Lab sigue mostrando un crecimiento sólido. En el segundo trimestre, sus ingresos aumentaron un 62% interanual, alcanzando los 234 millones de dólares, mientras que su cartera de pedidos (backlog) se disparó un 137% hasta marcar un récord de 2.360 millones. A pesar de que las acciones acumulan una caída superior al 8% en lo que va de año, el consenso de analistas espera que esta tendencia cambie, proyectando que los ingresos anuales crezcan un 60% hasta los 958 millones de dólares este año y alcancen los 1.360 millones el próximo.
El análisis de Salseo
- La concentración de clientes es un arma de doble filo: aunque Synspective garantiza carga de trabajo hasta 2031, depender de un único cliente para casi 50 misiones expone a Rocket Lab a riesgos si la estrategia de constelación del operador japonés sufre cambios.
- El 'porqué' detrás de la valoración de Citi no es solo el contrato, sino la escasez: al ser una de las pocas firmas con acceso regular a la órbita, Rocket Lab tiene poder de fijación de precios en un mercado donde la demanda de lanzamiento supera a la oferta fiable.
- La señal clave a vigilar es el calendario del cohete Neutron; el mercado ya descuenta el crecimiento de Electron, pero la tesis de 'gran jugador espacial' depende de que el primer lanzamiento de su vehículo pesado no sufra los retrasos típicos del sector.
- El matiz contrarian: el cierre del hueco alcista en la sesión sugiere que los inversores están cansados de las subidas por titulares y exigen ver la ejecución real de los 2.360 millones de backlog en caja tangible antes de apostar fuerte.