Rocket Lab logra su misión 93, pero SpaceX contagia su miedo al mercado

La aeroespacial completó el lanzamiento número 93 de su cohete Electron, pero el desbloqueo de 319 millones de acciones de SpaceX arrastró al sector espacial y su cotización cayó más de un 5%. Las cifras récord y la cartera de pedidos no disipan la presión a corto plazo.
Rocket Lab (RKLB) cumplió con su trabajo, pero a Wall Street no le importó demasiado. La compañía aeroespacial completó su misión 93 con el cohete Electron, lo que en condiciones normales habría sido motivo de celebración. Sin embargo, sus acciones cayeron más de un 5% el mismo día. La culpa no fue de la operación, sino del vecino: SpaceX (SPCX) vio cómo unos 319 millones de acciones se desbloqueaban para empezar a circular, lo que provocó una caída superior al 6% en su cotización y la situó por debajo de los 135 dólares de su salida a bolsa. Ese susto activó el modo ‘aversión al riesgo’ en todo el sector espacial y Rocket Lab resbalaba por arrastre,
La misión, bautizada ‘Lightning God Defends’, despegó desde la plataforma 1 de Rocket Lab en Nueva Zelanda y puso en órbita un satélite de radar para el Instituto de Pioneros del Espacio de Q-shyu (iQPS), de Japón. En concreto, llevó su último satélite QPS-SAR a una órbita baja de unos 575 kilómetros, reforzando la red de imágenes de radar del instituto. El problema es que el mercado ya se ha acostumbrado a que Electron funcione: las victorias rutinarias no actúan como catalizadores, sobre todo cuando hay dudas generalizadas sobre el sector.
Por detrás de este movimiento de mercado están unas cuentas que no dejan de mejorar. Rocket Lab encadenó dos trimestres récords de ingresos en 2026: 200,3 millones de dólares en el primero y 234 millones en el segundo, un 62% más que hace un año. Su cartera de pedidos creció un 137% interanual hasta los 2.360 millones de dólares, un récord histórico. Además, consiguió su mayor contrato de lanzamientos: 266 millones con las Fuerzas Aeroespaciales de Estados Unidos para hasta 18 misiones, y también se ganó 397 millones por el programa Space-Based Airborne Moving Target Indicator.
El problema que presiona Rocket Lab ahora mismo es otro: cohete Neutron. Las acciones acumulan una caída del 40% en tres meses después de que la compañía actualizase el calendario de su cohete de clase media, reutilizable. La empresa, que ya está probando hardware del primer prototipo, espera que a la plataforma en el cuarto trimestre de 2026, pero sin dar una fecha concreta para su primer vuelo. El mercado no se lo ha tomado bien y teme que el debut se acabe deslizando hasta 2027. A corto plazo, esto pesa más que la buena rentabilidad.
Los analistas siguen siendo alcistas. RKLB tiene un consenso de Compra Fuerte: importante, 12 compras y cuatro mantenimientos en los últimos tres meses. El precio objetivo medio, 110,93 dólares, queda lejos del nivel actual e implica un punto tentativo de algo más del 53%. Pero ese optimismo convive con la letra pequeña: el retraso del cohete Neutron ha puesto nervioso al inversor y, mientras no se despejen dudas sobre la fecha del primer lanzamiento, la volatilidad puede ser la reina en la sesión.
El análisis de Salseo
- El mandato que movió todo no fue Rocket Lab, sino el desbloqueo de 319 millones de acciones de SpaceX. Aunque la operativa de Rocket Lab resulte transparente, el mercado de corto plazo negocia la rotación de papel y el ‘risk-off’ sectorial, no solo las misiones bien ejecutadas.
- El dinero a iQPS ya no servir de estímulo: el mercado da por descontado que Electron funciona bien. Ahora todo el premio o riesgo se mudan a Neutron. El retraso de su llegada hasta el cuarto trimestre de 2026 (y las sospechas de un deslizamiento a 2027) explican el recuel al precio, no la caída del día.
- La fortaleza de la cuenta de resultados es real, pero no lo explica todo. Con el proyecto de los 2.360 millones y los contratos del Space Force, la compañía tiene visibilidad de largo plazo; el problema es que también sigue quemando caja y los inversores ya no cuentan solo el crecimiento del nuevo cohete para asegurar el margen.
- El consenso deStrong Buy de 110,93 dólares parece un cheque en blanco comparado con la evolución del precio, pero esa cifra es un promedio, no una promesa. Hay que estar atentos al momento en el que el mercado confirme que Neutron despega tarde: cualquier pista de la compañía sobre una fecha firme de primer vuelo es el dato que reabrirá la historia inversora de Rocket Lab.