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Rosenblatt ve en la IA de Palantir en la FAA un nuevo motor para el negocio público

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Rosenblatt ve en la IA de Palantir en la FAA un nuevo motor para el negocio público

La FAA estrena un sistema de gestión de vuelos con inteligencia artificial de Palantir en tres grandes aeropuertos del área de Washington. Rosenblatt cree que es la punta de lanza para ampliar su negocio con el Gobierno, aunque la valoración de la compañía no deja margen de error.

Palantir Technologies vuelve a estar en el punto de mira del mercado. La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ha puesto en marcha el sistema SMART (Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories), una herramienta de gestión de vuelos basada en inteligencia artificial que se estrena en tres grandes aeropuertos del área de Washington. Es el primer despliegue de este tipo en el país y, detrás de la tecnología, está Palantir. El analista de Rosenblatt Securities John McPeake lo considera un posible catalizador de crecimiento para la compañía y ha reafirmado su recomendación de comprar, con un precio objetivo de 225 dólares por acción, lo que según sus cálculos supone un recorrido al alza del 21,6% desde los niveles actuales.

La relación entre Palantir y la FAA no es nueva. Según McPeake, arrancó en 2021, cuando la compañía introdujo una solución de vigilancia de seguridad de aeronaves a raíz de los problemas del Boeing 737 MAX. Ahora el regulador estaría ampliando el uso de esa tecnología a otras aplicaciones de seguridad, un movimiento que llega después de dos incidentes aéreos serios: la colisión en pleno vuelo ocurrida en enero de 2025 cerca de Washington D.C. y el choque en pista del aeropuerto de LaGuardia en marzo. El analista también señala como señal de confianza la presentación que hizo la propia FAA en el evento AIPCon 11 de Palantir, escaparate de su plataforma de inteligencia artificial (AIP).

El interés de la noticia está en dónde toca el negocio. Los clientes públicos representaron el 51% de los ingresos totales de Palantir en el segundo trimestre, mientras que el negocio comercial creció un 110% interanual. Es decir, la compañía sigue siendo medio dependiente del dinero del Gobierno, pero su pata privada avanza a un ritmo mucho mayor. Que la FAA amplíe el uso de sus herramientas reforzaría precisamente esa primera pata y daría más visibilidad a los ingresos, algo que el mercado lleva meses premiando: las acciones se han anotado un 58,5% en los últimos tres meses, impulsadas por la mayor previsibilidad de los ingresos y la adopción creciente de su plataforma de IA.

La otra cara de la moneda es el precio. El objetivo de McPeake implica valorar la compañía en 60 veces el beneficio estimado para 2027, con la expectativa de que el beneficio por acción crezca un 119% este año y a un ritmo anual compuesto del 73% hasta 2030. Con esas exigencias, cualquier tropiezo en la ejecución se paga caro. El consenso de analistas recogido por TipRanks es de compra moderada, con 16 compras, cuatro mantener y dos ventas, y un precio objetivo medio de 201,74 dólares, que dejaría un potencial del 9,1%. La discusión, por tanto, no es tanto si el negocio va bien, sino cuánto de ese buen comportamiento está ya incluido en el precio.

El análisis de Salseo

  • El valor real de SMART no son los tres aeropuertos, sino la vitrina: es el primer despliegue de gestión de vuelos con IA en Estados Unidos y deja a Palantir dentro de una agencia federal en un momento de presión política por modernizar la seguridad aérea tras dos incidentes graves en 2025. En negocio público, un caso de éxito visible suele valer más que el contrato en sí, porque abre la puerta a otras agencias que copian lo que ya funciona en un vecino.
  • Fíjate en la combinación de cifras: el Gobierno aporta el 51% de los ingresos, pero el negocio comercial crece al 110%. La crítica clásica a Palantir es su dependencia de contratos públicos; aquí la lectura es doble. Si la FAA y otras administraciones aceleran, la mezcla se equilibra y el riesgo de concentración en un solo tipo de cliente baja, que es justo lo que un inversor de largo plazo quiere ver.
  • La amenaza no está en el negocio, está en el múltiplo. Pagar 60 veces los beneficios estimados para 2027 solo se sostiene si el beneficio por acción crece al ritmo del 73% anual que anticipa Rosenblatt. La señal concreta que hay que seguir son los próximos resultados trimestrales: si el crecimiento se queda corto aunque sea un poco, la corrección puede ser desproporcionada porque no hay colchón de valoración que amortigüe el golpe.
  • El titular esconde el disenso. Con dos analistas en venta y un precio objetivo medio (201,74 dólares) bastante por debajo del de Rosenblatt (225 dólares), lo que se discute no es si Palantir tiene buen producto, sino cuánto de ese futuro ya está pagado. Para el inversor particular, la clave es entender que una noticia así mueve el ánimo del mercado un día, pero no cambia los ingresos de forma material hasta que los contratos se firmen y se contabilicen.

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Fuente: TipRanks