Safe Pro completa un ejercicio del Ejército de EE.UU. con IA para cazar minas desde drones

La compañía tecnológica Safe Pro cierra su participación en el experimento militar Project Convergence Capstone 6, donde entrenó a soldados para detectar y mapear minas y munición sin explotar usando imágenes de drones e inteligencia artificial.
Safe Pro Group Inc. (Nasdaq: SPAI), compañía con sede en Aventura (Florida) especializada en soluciones de defensa, seguridad y conocimiento de la situación basadas en inteligencia artificial, ha anunciado que ha completado con éxito su participación en el ejercicio Project Convergence Capstone 6 (PC-C6) del Ejército de Estados Unidos. Se trata de un experimento de guerra futura que el Ejército lleva a cabo junto a países aliados y que se centra en el mando y control de nueva generación y en tecnologías de campo de batalla emergentes. El ejercicio se desarrolló a lo largo de 10 días en el National Training Center, en Fort Irwin (California), y el acceso al mismo es por invitación.
Durante esas jornadas, la empresa entrenó a soldados en el uso de pequeños sistemas de aeronaves no tripuladas (los conocidos como sUAS o drones pequeños) combinados con sus soluciones patentadas de detección y mapeo de amenazas mediante IA, que funcionan directamente en el propio dispositivo. Su sistema NODE-X, del tamaño de una mochila, y su software OnSight aparecieron en varias misiones ante mandos del Ejército, personal técnico y visitantes distinguidos que evalúan tecnologías emergentes para tomar decisiones de modernización y compra futuras. En condiciones realistas de combate, los soldados usaron la herramienta para analizar imágenes de drones y crear mapas detallados de amenazas como minas terrestres y municiones de racimo, compartiendo esos datos rápidamente entre las plataformas de planificación del Ejército para apoyar la toma de decisiones operativas. El objetivo declarado de PC-C6 es evaluar nuevas tecnologías y recoger opiniones del terreno que ayuden a orientar la modernización del Ejército.
La clave técnica está en la tecnología patentada SPOTD (Safe Pro Object Threat Detection), que alimenta al sistema NODE. Se apoya en algoritmos de IA y aprendizaje automático entrenados con lo que la compañía describe como uno de los mayores conjuntos de imágenes reales tomadas por drones del mundo, y es capaz de identificar al instante amenazas pequeñas y difíciles de localizar: minas terrestres, municiones de racimo, artefactos explosivos sin detonar (UXO) y drones de emboscada. La plataforma reconoce más de 150 tipos de amenazas explosivas y objetos de interés en entornos extensos y de alto riesgo, y convierte el vídeo de los drones en modelos detallados en 2D y 3D. Además, funciona en el borde (es decir, en el propio equipo, sin necesidad de conexión a internet ni a la nube), lo que permite generar sobre la marcha ortomosaicos, altura de la vegetación, pendiente del terreno y mapas digitales de superficie, todos ellos con las amenazas ya marcadas. Según los datos que maneja la empresa, su conjunto de imágenes incluye más de 2,9 millones de fotos de drones y más de 51.750 detecciones confirmadas recogidas en más de 37.835 acres de terreno en Ucrania.
"Agradecemos la oportunidad de trabajar con los soldados y de completar con éxito el exigente ejercicio PC-C6. En este evento solo por invitación, nuestros equipos pudieron mostrar al Ejército nuestras capacidades únicas de detección y mapeo de amenazas, lo que supone una validación adicional de lo que podemos aportar a las fuerzas terrestres en el campo de batalla moderno y respalda las prioridades de modernización del Ejército", afirmó Dan Erdberg, presidente y consejero delegado de Safe Pro Group Inc. La compañía se presenta como un proveedor de soluciones de IA para el procesamiento de imágenes de drones, aprovechando drones comerciales estándar junto a su propio aprendizaje automático y visión por computador, y construye su plataforma sobre un ecosistema en la nube con Amazon Web Services (AWS). Su negocio se reparte entre el software Safe Pro AI, el equipamiento de protección de Safe-Pro USA y los servicios de drones de Airborne Response, con mercados que van del ámbito comercial y gubernamental al policial y humanitario.
El análisis de Salseo
- Participar en PC-C6 no es un contrato: es estar en la sala donde el Ejército decide qué compra. El valor real de este tipo de eventos 'solo por invitación' es que los mandos que evalúan tecnologías de modernización vean el producto funcionando en condiciones de combate, lo que puede traducirse más adelante en programas o pedidos. Hoy por hoy, es visibilidad, no ingresos.
- El detalle que de verdad marca la diferencia es que el sistema funcione 'en el borde', sin conexión. En un campo de batalla la red y la nube fallan o son un riesgo, así que una herramienta que detecta y mapea minas en el propio equipo, sin depender de internet, encaja mucho mejor con lo que pide un ejército que una solución que necesite estar conectada.
- Su foso competitivo no es el algoritmo, es el banco de datos: más de 2,9 millones de imágenes de drones y 51.750 detecciones confirmadas en Ucrania son un material difícil y caro de replicar para un competidor que empiece de cero. Eso convierte a Safe Pro en candidata a socio tecnológico más que en simple proveedor de software.
- Ojo con el matiz: esto es un comunicado sobre una demostración, sin cifras económicas ni adjudicación anunciada, así que el titular 'completa el ejercicio' no equivale a un pedido. La señal concreta a vigilar es si PC-C6 se convierte en un contrato, un programa de adquisición o unos resultados trimestrales con ingresos recurrentes de defensa; si se queda en demo, el efecto en la acción se diluye.