Safe Pro dispara sus ingresos un 2.300% en el tercer trimestre por los contratos militares

La compañía estadounidense Safe Pro Group espera facturar más de 2,5 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, un 2.300% más que hace un año, impulsada por contratos con el Ejército y la Fuerza Aérea de EE.UU.
Safe Pro Group Inc. (Nasdaq: SPAI), compañía estadounidense que desarrolla soluciones de defensa y seguridad basadas en inteligencia artificial, ha adelantado sus cifras preliminares del tercer trimestre de 2026, cerrado el 30 de septiembre. La empresa espera superar los 2,5 millones de dólares de facturación, lo que supone un crecimiento superior al 2.300% respecto a los 101.422 dólares del mismo trimestre de 2025. En los nueve primeros meses del ejercicio, las ventas esperadas superan los 5 millones de dólares, un 1.200% más que los 378.977 dólares del año anterior. Eso sí, la propia compañía avisa de que son estimaciones preliminares y no auditadas, sujetas a cambios una vez cierre las cuentas del trimestre.
¿Qué hay detrás de semejante salto? Contratos públicos. La compañía ha recibido varias adjudicaciones y subcontratos del Gobierno estadounidense para apoyar al Ejército y a la Fuerza Aérea. En concreto, durante el tercer trimestre entregó trabajo por un subcontrato de 1,3 millones de dólares con un gran contratista de defensa para integrar detección de amenazas con IA en tiempo real sobre vehículos terrestres autónomos, y una adjudicación de 780.000 dólares del Ejército que incluía sus sistemas NODE de procesamiento de IA y drones del programa Blue UAS. En lo que va de año acumula más de 5 millones de dólares en valor de contratos adjudicados. Además, la facturación del tercer trimestre crece cerca de un 88% respecto al segundo trimestre de 2026, señal de que el negocio va acelerando trimestre a trimestre.
La tecnología que vende es, en palabras sencillas, un software que convierte las imágenes que captan los drones en mapas 2D y 3D de alta resolución que se comparten en cuestión de segundos, algo clave para tener una imagen clara de lo que ocurre en el campo de batalla. Su base de datos se nutre de más de 3,1 millones de imágenes de drones y más de 58.526 detecciones confirmadas recogidas en algo más de 39.777 acres de terreno en Ucrania. La firma participó durante el trimestre en varios ejercicios y demostraciones tecnológicas del Ejército, y ha ampliado sus relaciones con la administración: mantiene un acuerdo de cooperación en I+D (CRADA) con el Ejército estadounidense y acaba de entrar como subcontratista del Departamento de Estado para su software de desminado con IA en Ucrania, un país donde la compañía cree que estas herramientas serán determinantes para recuperar el sector agrícola, las tierras raras y la reconstrucción.
En cuanto a las cuentas, Safe Pro subraya que mantiene una caja relevante y ningún tipo de deuda a largo plazo. La compañía reconoce que la ejecución rápida de los contratos disparará las cuentas por cobrar (es decir, el dinero pendiente de ingresar por trabajos ya entregados) y confía en que, una vez el Gobierno complete sus procesos habituales de pago, esa entrada de efectivo financie su actividad y su desarrollo tecnológico hasta 2027. «El cuarto trimestre y 2027 tienen como prioridad ampliar el despliegue de nuestras tecnologías patentadas en varias ramas del Gobierno de EE.UU. y entre nuestros aliados», ha señalado Dan Erdberg, presidente y consejero delegado de la compañía.
El análisis de Salseo
- El titular del 2.300% impresiona, pero conviene mirar la base: veníamos de apenas 101.422 dólares y el total sigue siendo modesto (2,5 millones). El dato que de verdad importa es el 88% de crecimiento frente al trimestre anterior, porque indica que las entregas ya no son un pico puntual sino una tendencia.
- El cambio de fondo es la cartera de clientes: la empresa pasa de depender casi en exclusiva del Ejército a sumar la Fuerza Aérea y el Departamento de Estado. Depender de un solo organismo público es frágil (un recorte presupuestario o un cambio de prioridades y adiós al negocio), así que diversificar reduce ese riesgo estructural.
- La señal a vigilar será el efectivo, no la facturación. La propia compañía admite que las cuentas por cobrar van a engordar y que los pagos dependen de los plazos del Gobierno: si ese dinero no acaba entrando en caja en 2027, el crecimiento se quedará en el papel y pondrá en duda la capacidad de financiarse sin deuda.
- El frente ucraniano (desminado, tierras raras, reconstrucción) es el que podría convertirla en algo mucho más grande que un proveedor militar de nicho, pero es también el más expuesto al apoyo político occidental. Y el acuerdo CRADA con el Ejército abre la puerta a usos comerciales fuera del ámbito militar, una vía de ingresos recurrentes si finalmente se materializa.