Salesforce cae tras rebaja de KeyBanc por dudas sobre el crecimiento de su IA

Las acciones de Salesforce retroceden un 2,5% después de que KeyBanc recortara su recomendación, señalando que la plataforma Agentforce tardará más de lo esperado en impulsar los ingresos.
Salesforce se llevó un golpe este jueves en bolsa, con una caída del 2,5%, después de que los analistas de KeyBanc decidieran rebajar su recomendación sobre el valor. ¿El motivo? Creen que Agentforce, su gran apuesta por la inteligencia artificial, no va a ser el motor de crecimiento que muchos esperaban a corto plazo. A pesar de que la compañía de software empresarial viene de presentar unos resultados del primer trimestre fiscal mejores de lo previsto, las dudas sobre la velocidad a la que la IA puede traducirse en ingresos reales pesan más en el ánimo de los inversores.
KeyBanc ha pasado de recomendar 'sobreponderar' a 'peso sectorial', y el analista Jackson Ader no se ha mordido la lengua. Según sus conversaciones con clientes y socios de Salesforce, la adopción de Agentforce está todavía en pañales. Aunque la empresa sigue siendo un referente indiscutible en el mundo del software corporativo, las evidencias apuntan a que la aceleración del crecimiento gracias a esta herramienta está más lejos de lo que se pensaba. Y no es una opinión aislada: KeyBanc asegura que asiste a más eventos de socios y clientes de Salesforce que de cualquier otra compañía que cubren, así que sus fuentes son de primera mano.
¿Qué es lo que frena a Agentforce? Básicamente, dos cosas. La primera, que los datos de los clientes aún no están lo suficientemente organizados como para sacarle partido a una IA de verdad. Y la segunda, que la propia plataforma no está lista para un despliegue masivo. Los socios implementadores apenas están empezando a convertir los proyectos piloto en acuerdos firmes. Además, una encuesta de KeyBanc entre directores de sistemas revela que más CIOs planean reducir la presencia de Salesforce en sus presupuestos que aumentarla en los próximos doce meses. Todo esto, sumado a que no encuentran en las cifras financieras públicas señales de que los nuevos contratos crezcan más rápido que la cartera total, ha llevado a Ader a tomar esta decisión, aunque reconoce que el momento puede no ser el mejor.
La noticia llega en un momento delicado para Salesforce. A finales de mayo, la compañía presumió de haber cerrado 98 contratos de más de un millón de dólares en valor anual, con clientes como PepsiCo, Falabella o Singapore Airlines usando Agentforce. Sin embargo, sus previsiones de ingresos para el segundo trimestre se quedaron algo por debajo de lo que esperaba Wall Street. Y mientras tanto, competidores como OpenAI o Anthropic aprietan el acelerador con sus propios productos de IA, lo que añade presión sobre la demanda de software empresarial tradicional.
A pesar del batacazo de este año —la acción acumula una caída del 35% en 2026—, el consenso de los analistas sigue siendo mayoritariamente positivo. Más del 70% recomienda comprar, con un precio objetivo medio de 241,08 dólares, lo que supondría una subida de casi el 45% desde el cierre del miércoles. Pero está claro que, para que ese potencial se materialice, Salesforce necesita demostrar que su apuesta por la IA no es solo una promesa a largo plazo.
El análisis de Salseo
- La rebaja de KeyBanc pone el foco en un problema real: la brecha entre el discurso comercial sobre la IA y la capacidad real de las empresas para adoptarla. Si los datos de los clientes no están listos, por mucho que Agentforce mejore, el despliegue se retrasa.
- Que los socios implementadores apenas estén convirtiendo pruebas de concepto en proyectos reales indica que el ciclo de ventas es más largo de lo esperado. Esto podría retrasar el impacto en ingresos recurrentes, una métrica clave para los inversores.
- La encuesta sobre prioridades de gasto en TI es una señal de alerta: si más CIOs planean recortar en Salesforce que aumentarlo, la empresa podría perder cuota de cartera frente a competidores más ágiles o especializados en IA.
- Aunque el sentimiento de Wall Street sigue siendo positivo, la caída del 35% en 2026 sugiere que el mercado ya está descontando parte de estos riesgos. El verdadero catalizador será ver si Agentforce logra acelerar el crecimiento del valor contractual anual en los próximos trimestres.