Salesforce se reafirma: confía en alcanzar 63.000 millones de ingresos en 2030

La directora financiera de Salesforce, Robin Washington, asegura en la conferencia anual de la compañía que mantiene la confianza en llegar a 63.000 millones de dólares de ingresos en el año fiscal 2030, con la recompra de acciones y la IA 'agéntica' como grandes argumentos.
Salesforce ha vuelto a poner sobre la mesa su objetivo más ambicioso. Su directora financiera, Robin Washington, ha asegurado durante la conferencia anual de la compañía que la empresa mantiene la confianza en recorrer el camino que le llevaría a alcanzar los 63.000 millones de dólares de ingresos en el año fiscal 2030. Según explicó, el marco de trabajo que presentaron el año pasado sigue intacto y se apoya en tres patas: la innovación, la estrategia comercial (el llamado go-to-market) y el tamaño del mercado al que pueden aspirar. "La confianza está ahí y el mercado disponible también", resumió.
Buena parte de su intervención no giró en torno a la inteligencia artificial, sino a la retribución al accionista. Washington recordó que la compañía lleva tiempo comprando sus propias acciones, con 60.000 millones de dólares acumulados, y que este año puso en marcha la mayor recompra acelerada de acciones de su historia, una operación que se completará en octubre. En este tipo de operaciones, la empresa encarga a un banco que compre grandes bloques de títulos de golpe, lo que reduce el número de acciones en circulación. En este caso, el precio medio esperado es de 182 dólares por acción y la reducción esperada del número de títulos supera el 14%, con un retorno que la directora financiera situó por encima del 40%. A eso se suman 3.000 millones de dólares ya repartidos en dividendos. En sus palabras, la mayor apuesta de la compañía para el año fiscal 2027 es ella misma.
El otro gran mensaje fue la inteligencia artificial. Washington insistió en que Salesforce está "ganando" en la oportunidad de negocio que llaman la empresa agéntica: agentes de IA capaces de realizar tareas por sí solos dentro de las empresas, sobre los que la compañía quiere construir su próximo ciclo de crecimiento a través de su plataforma Agentforce. La idea que transmitió es que la innovación funciona como un volante que se retroalimenta y que les permite mantenerse por delante de la curva, y que la ejecución de todo ese plan va acumulando valor para el negocio.
¿Por qué importa esto al inversor? Porque Salesforce es una de las grandes tecnológicas que más ha sufrido las dudas del mercado sobre si la IA se traducirá en dinero contante y sonante o se quedará en un buen relato. La acción ha tenido bandazos, con días malos por interrupciones del servicio y con analistas revisando precios objetivos arriba y abajo. Este discurso, pronunciado en el escenario de su propia conferencia anual, funciona como un intento de tranquilizar a los accionistas: ni se rebaja el objetivo a largo plazo ni se frena la devolución de dinero. Eso sí, no es un dato nuevo de resultados, sino una declaración de intenciones que habrá que contrastar con las próximas cuentas.
El análisis de Salseo
- Reafirmar no es lo mismo que mejorar: el objetivo de 63.000 millones de dólares para el año fiscal 2030 ya estaba sobre la mesa desde el año pasado, así que aquí no hay cifra nueva, solo la confirmación de que la dirección no lo rebaja. Lo que de verdad moverá la acción será el crecimiento trimestral de los ingresos por suscripción y el volumen de contratos ya firmados pero pendientes de facturar.
- El protagonista real del discurso no fue la IA, sino la recompra: 60.000 millones acumulados y una reducción esperada de más del 14% del número de acciones hacen que el beneficio por acción suba aunque el negocio crezca poco. Es un colchón para el accionista, pero también deja claro que la compañía prefiere dedicar ese dinero a comprar sus propios títulos antes que a otras inversiones.
- El riesgo de fondo está en el propio modelo de negocio: Salesforce cobra sobre todo por licencias de usuario, y su gran apuesta (agentes de IA que trabajan solos) puede reducir precisamente el número de licencias humanas que vende. Para que el relato de la 'empresa agéntica' cuadre con las cuentas, cada agente vendido tiene que generar más ingresos que los puestos de trabajo que sustituye.
- Cuidado con el contexto: el titular sale de la conferencia anual de la propia empresa, el escenario donde todo suena bien, no de unos resultados. En paralelo, la compañía ha tenido que lidiar con caídas de servicio y con un mercado que lleva meses preguntándose cuánto de la IA se convierte en dinero real. La prueba de fuego serán las cuentas del próximo trimestre, no el discurso.