Samsung y SK Hynix, bajo presión: sus accionistas exigen repartir la montaña de efectivo de la IA

Los inversores de los gigantes coreanos de chips de memoria piden mayores dividendos y recompras de acciones tras unos resultados insuficientes en retribución al accionista.
Los dos pesos pesados de la memoria a nivel mundial, Samsung Electronics y SK Hynix, están recibiendo un mensaje claro de sus accionistas: queremos una porción más grande del pastel. Tras presentar unos resultados trimestrales que dejaron escaso detalle sobre cómo piensan devolver el exceso de caja, crece la presión para que ambas compañías aumenten sus dividendos o lancen programas de recompra de acciones.
El detonante es la enorme montaña de efectivo que están acumulando gracias al auge de la inteligencia artificial. La demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) y otros chips avanzados se ha disparado, llenando las arcas de estas empresas. Sin embargo, los inversores consideran que la retribución actual no está a la altura de los beneficios récord que se esperan. En las últimas juntas de accionistas, fondos de inversión y gestoras han alzado la voz pidiendo una política de capital más generosa.
Samsung, el mayor fabricante de chips de memoria del mundo, y SK Hynix, su principal rival, han sido tradicionalmente cautos a la hora de repartir beneficios, prefiriendo reinvertir en nuevas fábricas y tecnología. Pero con márgenes que se disparan y una posición de caja neta cada vez más holgada, los argumentos para retener tanto capital pierden fuerza. Algunos analistas señalan que la falta de un plan concreto de retorno al accionista lastra la valoración de ambas compañías frente a competidores como Micron.
La situación recuerda a otros gigantes tecnológicos asiáticos que han tenido que ceder ante la presión de los inversores activistas. En Corea del Sur, donde los conglomerados familiares (chaebol) suelen tener un férreo control, este tipo de exigencias están cambiando lentamente la cultura corporativa. El Gobierno también ha impulsado reformas para mejorar el gobierno corporativo y aumentar el atractivo del mercado bursátil local.
Por ahora, ni Samsung ni SK Hynix han detallado cambios en su política de dividendos, pero el ruido de los accionistas no hará más que aumentar si los próximos resultados vuelven a mostrar beneficios récord sin una mejora en la retribución. La pelota está en el tejado de los consejos de administración, que deberán decidir si aflojan la cartera o se arriesgan a una rebelión en la próxima junta.
El análisis de Salseo
- La presión accionarial refleja un cambio estructural en Corea del Sur: los inversores exigen que los chaebol dejen de acumular caja sin rumbo y prioricen la rentabilidad para el accionista, lo que podría destapar valor oculto en estas compañías.
- El verdadero catalizador no es solo el efectivo, sino el ciclo de la IA: si la demanda de memoria HBM se mantiene fuerte, los beneficios seguirán creciendo y la presión para repartir será aún mayor. El riesgo es que un exceso de inversión en capacidad erosione los márgenes futuros y deje menos para repartir.
- Vigila las próximas juntas de accionistas y los anuncios de política de capital: un programa de recompras agresivo o un aumento sustancial del dividendo sería una señal de que la dirección cede y podría impulsar las acciones. Si no hay cambios, la frustración puede pesar en la cotización.