Sealsq y GlobalFoundries se alían para crear chips resistentes a los ordenadores cuánticos

Las dos compañías firman un acuerdo para desarrollar tecnologías de seguridad post-cuántica y sentar las bases de los futuros sistemas de computación cuántica.
Sealsq y GlobalFoundries han anunciado un acuerdo estratégico para colaborar en el desarrollo de tecnologías de computación cuántica y, sobre todo, en blindar los semiconductores frente a la amenaza que supondrán los ordenadores cuánticos para los sistemas de cifrado actuales.
El memorando de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) une la experiencia de GlobalFoundries en procesos de fabricación de chips con el conocimiento de Sealsq en seguridad basada en hardware, soluciones de silicio preparadas para criptografía post-cuántica (PQC) y sus inversiones en tecnologías cuánticas.
La colaboración se centrará en tres áreas principales: el desarrollo de propiedad intelectual de seguridad post-cuántica, arquitecturas de chiplets seguros y un ecosistema CryoCMOS para dar soporte a los futuros sistemas de computación cuántica. En cristiano: quieren crear los componentes básicos que harán falta para que los chips sean seguros cuando los ordenadores cuánticos sean una realidad y puedan romper los sistemas de cifrado que hoy protegen nuestras comunicaciones y datos.
El anuncio llega en un momento en el que la criptografía post-cuántica está ganando atención. Gobiernos y empresas empiezan a prepararse para el día en que los ordenadores cuánticos sean capaces de romper los algoritmos de cifrado actuales, un riesgo que los expertos llevan años advirtiendo. La idea es que, cuando ese momento llegue, ya existan chips y sistemas preparados para resistir esos ataques.
Para Sealsq, esta alianza supone un espaldarazo importante: trabajar codo con codo con un fabricante de chips del tamaño de GlobalFoundries le da acceso a capacidades de producción y validación que de otra forma serían difíciles de conseguir. Para GlobalFoundries, es una forma de posicionarse en un nicho emergente con potencial de crecimiento a largo plazo.
El análisis de Salseo
- La noticia es relevante porque la criptografía post-cuántica no es una moda: es una necesidad reconocida por organismos como el NIST, que ya está estandarizando algoritmos resistentes a ordenadores cuánticos. Esta alianza coloca a ambas compañías en la carrera por ofrecer soluciones comerciales antes de que la amenaza sea real.
- El foco en CryoCMOS es especialmente interesante: los ordenadores cuánticos actuales necesitan electrónica de control que funcione a temperaturas criogénicas. Desarrollar un ecosistema de chips que opere en esas condiciones es un paso necesario para escalar los sistemas cuánticos, y aquí hay una oportunidad de negocio a medio plazo.
- Para Sealsq, el acuerdo con GlobalFoundries es una validación de su tecnología y le da acceso a capacidad de fabricación a gran escala. Sin embargo, conviene recordar que un MOU no es un contrato vinculante: habrá que ver si se traduce en productos concretos y en ingresos reales.
- El mercado de la seguridad post-cuántica aún está en pañales, por lo que el impacto financiero a corto plazo será limitado. La señal a vigilar es si este acuerdo deriva en desarrollos conjuntos concretos o en pedidos de clientes que quieran blindar sus sistemas antes de que los ordenadores cuánticos sean una amenaza práctica.