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Semiconductores en la cuerda floja: ¿simple recogida de beneficios o corrección de fondo?

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Semiconductores en la cuerda floja: ¿simple recogida de beneficios o corrección de fondo?

El sector de los chips se enfrenta a su primer gran bache del año por la recogida de beneficios y las dudas sobre el gasto en IA. Los resultados del segundo trimestre dictarán si es una pausa saludable o el inicio de una caída más seria.

Después de meses subiendo como la espuma gracias a la inteligencia artificial, el mercado de semiconductores se ha topado en julio con una dosis de realidad. Los inversores, viendo valoraciones en máximos históricos —el ETF SMH cotiza a un PER de casi 50, más del doble que el S&P 500—, han empezado a hacer caja y a reducir posiciones para no tener todos los huevos en la misma cesta. A esto se suma el desmontaje de apuestas apalancadas: cuando el sector se frena, los ETF que multiplican por tres las ganancias (o las pérdidas) se ven obligados a vender en masa al cierre, amplificando las caídas.

Pero el verdadero elefante en la habitación es el gasto de los gigantes tecnológicos. Empresas como Amazon, Google, Meta, Microsoft y Oracle están invirtiendo cifras astronómicas en infraestructura de IA, y de ellas depende buena parte de los ingresos de los fabricantes de chips. Si alguno de estos hiperscaladores empieza a recortar pedidos porque la rentabilidad no llega, el golpe para el sector sería contundente. Por ahora no ha pasado, pero el miedo está ahí.

A pesar del batacazo —los ETF más concentrados como SMH y SOXX pierden entre un 8% y un 10% en lo que va de mes—, el dinero sigue entrando. Los inversores han metido más de 1.600 millones de dólares en SMH y más de 6.000 millones en SOXX, lo que sugiere que muchos ven la caída como una oportunidad para comprar más barato. Incluso el ETF de memoria DRAM, que se ha dejado casi un 14%, ha captado más de 4.600 millones.

Con este telón de fondo, los resultados del segundo trimestre se han convertido en la prueba de fuego. TSMC ya ha dado un primer aviso positivo: ingresos de 40.200 millones de dólares, un 33,7% más que hace un año, y una previsión para el tercer trimestre que supera expectativas. Texas Instruments también ha sorprendido con un crecimiento del 23% y una guía optimista. Intel, por su parte, ha presentado ingresos de 16.100 millones, un 25% más, impulsados por el segmento de centros de datos e IA, que creció un 59%.

La pelota está ahora en el tejado de los pesos pesados que presentan resultados en agosto, como Nvidia y AMD. Si confirman que la demanda sigue fuerte y las guías no decepcionan, lo de julio podría quedar en un susto pasajero. Si no, el sector podría enfrentarse a un reajuste de precios más prolongado.

El análisis de Salseo

  • La corrección actual no viene por un frenazo en la demanda, sino por una resaca de euforia: valoraciones récord y exceso de apalancamiento. Es un clásico en sectores cíclicos que han corrido mucho, y suele ser más sano que una caída por deterioro del negocio.
  • El verdadero riesgo no está en los resultados del trimestre pasado, sino en las guías futuras y en las decisiones de gasto de los hiperscaladores. Si uno solo de ellos reduce pedidos, el efecto dominó puede ser brutal, porque el mercado ya descuenta un crecimiento perfecto.
  • Las entradas de capital en los ETF del sector, incluso durante las caídas, indican que el inversor institucional sigue viendo valor a largo plazo. Esto es una señal de fortaleza subyacente, pero también puede ser un arma de doble filo si el dinero entra solo por inercia y no por fundamentales.
  • La temporada de resultados de agosto será clave: Nvidia y AMD tienen que demostrar que el pastel de la IA sigue creciendo al ritmo que el mercado exige. Un simple 'cumplir expectativas' podría no ser suficiente para sostener estos precios.

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Fuente: ETF Trends