Sergey Brin cocina el regreso de Google en una micrococina de California

El cofundador de Google, sin cargo ejecutivo, se ha convertido en la pieza clave para acelerar el desarrollo de Gemini desde una micrococina, mientras la compañía intenta recortar la ventaja de sus rivales en IA.
Sergey Brin, cofundador de Google, lanzó la compañía desde un garaje hace casi tres décadas. Ahora, según un reportaje exclusivo de Business Insider, está intentando orquestar el regreso de la compañía en la carrera de la inteligencia artificial desde un lugar mucho más insólito: una micrococina en Mountain View. En el segundo piso de Gradient Canopy, un edificio con forma de carpa al este de la sede de Google, hay café, molinillos, máquinas de espresso, una nevera y, sobre todo, escritorios en forma de U. Ahí es donde Brin pasa horas con un puñado de líderes clave para tomar decisiones estratégicas sobre Gemini, el modelo de IA más importante de la compañía.
El centro de operaciones informal se ha vuelto más influyente después de que Google sacudiera su cúpula de IA. Demis Hassabis, que dirigía Google DeepMind desde Londres, ha pasado a ser jefe científico de Alphabet, mientras que Koray Kavukcuoglu, que se mudó de Reino Unido a Estados Unidos el año pasado, ha sido nombrado vicepresidente sénior de Google DeepMind, en la práctica el sustituto de Hassabis. Además, Jeff Dean, el jefe científico de casi tres décadas, dejó la compañía. La reorganización no mencionaba explícitamente el papel de Brin, pero ocho empleados actuales y anteriores cuentan que el cofundador ha ganado una influencia creciente sobre Gemini, gracias a su habilidad única para conseguir recursos y atravesar la burocracia del gigante tecnológico. La micrococina, dicen, funciona como una startup dentro de Google, permitiendo a Brin y a Kavukcuoglu tomar decisiones más rápido y esquivar la política interna.
Esta necesidad de agilidad responde a un problema real: Google se ha quedado atrás en la frontera de la IA y siente una presión enorme para que su próximo modelo, Gemini 4, sea un éxito rotundo. La compañía ha perdido talento clave en los últimos meses, como los científicos John Jumper y Noam Shazeer. En ese contexto, Brin ha instado a los empleados a redoblar sus esfuerzos en Gemini. 'Demis es evidentemente muy talentoso, pero se está alejando de la parte operativa. Esta esperanza es la noción de que Sergey se implicará más', comenta Gil Luria, jefe de tecnología de la banca de inversión D.A. Davidson. La fusión de los dos laboratorios de IA de Google en 2023 generó fricciones sobre la dirección de Gemini que ralentizaron el progreso y provocaron marchas, y algunos líderes en Mountain View se frustraron con los investigadores de Londres por no ser suficientemente pragmáticos.
La posición de Brin es, cuando menos, peculiar. Ya no ostenta un cargo ejecutivo en Google, pero junto a Larry Page mantiene una influencia decisiva sobre el consejo gracias a las acciones de control especiales. Tras dejar la gestión de Alphabet en 2019, Brin dedicó su tiempo a construir dirigibles, ir a Burning Man y escribir sobre física. Pero cuando ChatGPT se lanzó a finales de 2022 y Google se vio de repente en desventaja, Brin sintió la tentación de volver a las trincheras. 'Como científico de la computación, nunca he visto algo tan emocionante como todo el progreso de la IA de los últimos años', afirmó en la All-In Summit de 2024. Ahora, los empleados ven en él un aliado poderoso para conseguir más apoyo para sus proyectos o ideas, incluso en algo tan básico como el acceso a los chips de Google, que incluso para el equipo de Gemini es difícil.
El análisis de Salseo
- El poder de Brin no es formal, pero es contundente: no tiene cargo ejecutivo, pero su control de las acciones especiales le da influencia decisiva en la junta. Eso le permite actuar como un atajo frente a la burocracia de Google, algo crucial cuando cada trimestre de retraso en IA cuesta dinero.
- La reorganización apunta a un cambio de mentalidad: Hassabis pasa a ciencia, Kavukcuoglu a operaciones. Es una señal de que Google quiere que Gemini sea más pragmático y competitivo, no solo un proyecto de investigación de élite.
- El foco está en Gemini 4. Si ese modelo no impresiona, la presión sobre la dirección será enorme, sobre todo porque la fuga de talentos no se ha detenido. Los inversores deberían vigilar ese lanzamiento como la próxima prueba de fuego.
- La micrococina es una metáfora: Google intenta recuperar la agilidad de una startup, pero al mismo tiempo evidencia lo enorme y pesada que se ha vuelto. El resultado final dependerá de si esa agilidad se traduce en productos, no en anécdotas internas.