SK Hynix cae antes de resultados, pero Wall Street le ve un 31% de recorrido

SK Hynix baja un 2,5% en el premercado por la cautela previa a sus resultados del tercer trimestre, los altos tipos en Estados Unidos y las ventas extranjeras en Seúl. Mientras, su negocio de memoria para IA sigue disparado y los analistas son unánimemente optimistas.
Las acciones de SK Hynix (SKHY, que cotiza en el Nasdaq) caían alrededor de un 2,5% en la sesión previa a la apertura del martes, prolongando la debilidad que ya había mostrado su cotización en Corea durante la noche. El motivo no parece estar en la empresa, sino alrededor: los inversores se muestran más cautos a medida que se acerca la presentación de resultados del tercer trimestre a finales de mes, y a eso se suman unos tipos de interés más altos en Estados Unidos, un won coreano más fuerte y las ventas de inversores extranjeros en Seúl. Son razones para reducir exposición antes de conocer las cuentas, no un aviso sobre el negocio.
Porque el negocio, de momento, va como un cohete. En su segundo trimestre, SK Hynix registró unos ingresos de 79,32 billones de wones y un beneficio operativo de 60,54 billones, impulsada por la fuerte demanda de memoria DRAM premium y de productos de memoria de alto ancho de banda (HBM, la memoria que se coloca junto a los chips de inteligencia artificial). Además, en ese periodo la compañía empezó los envíos en masa de su generación HBM4, un proceso que debería ir a más a lo largo de 2026.
Nvidia es la otra pieza clave de su futuro. Ambas firmas firmaron en junio un acuerdo tecnológico de varios años para desarrollar soluciones de memoria pensadas para las futuras 'fábricas de IA', incluidos los sistemas Vera Rubin de Nvidia. Más recientemente, SK Hynix mostró su cartera de nueva generación en la conferencia Open Innovation Platform de TSMC, donde destacó también la colaboración continuada en la tecnología HBM del futuro. Y ya prepara lo que viene después del HBM4: a principios de año envió muestras de HBM4E a clientes importantes, capaces de alcanzar 16 Gbps por pin y con una mejora de eficiencia energética superior al 20% respecto a la generación anterior. Eso importa porque los operadores de infraestructura de IA buscan más potencia de cálculo sin que la factura de la luz suba en la misma proporción.
Hay otro asunto que puede mover la valoración: Solidigm, la filial estadounidense de discos SSD de SK Hynix, podría acabar buscando salir a bolsa. Reuters publicó el mes pasado que una salida a bolsa podría valorarla hasta en 150.000 millones de dólares, aunque SK Hynix matizó después que no se ha tomado ninguna decisión definitiva. La dirección ha señalado que cualquier estructura de financiación futura se evaluará según su efecto sobre el valor de la compañía a largo plazo y sobre los inversores actuales.
Y en Wall Street, por ahora, nadie pone pegas. El marcador es de 11 compras, cero mantener y cero vender, lo que equivale a una recomendación de compra fuerte unánime. Los analistas creen que la acción tiene más recorrido: su precio objetivo medio de 254,70 dólares implica una subida de aproximadamente el 31% en los próximos doce meses.
El análisis de Salseo
- La caída de hoy es, sobre todo, ruido de fuera: tipos altos en EE. UU., un won más fuerte y ventas extranjeras en Seúl que llevan a recoger beneficios antes de las cuentas. La prueba de verdad llega al final del mes: hay que ver si los resultados del tercer trimestre confirman que la demanda de memoria premium sostiene los precios y los márgenes, porque el mercado ya no compra solo el relato de la IA.
- El verdadero motor es el HBM, la memoria que se pega a los chips de IA. SK Hynix ya vende en masa su HBM4 y ha muestreado el HBM4E, con más del 20% de mejora en eficiencia energética. Eso apunta a que el próximo campo de batalla no será solo la velocidad, sino cuántos vatios cuesta cada punto de rendimiento, algo crítico cuando los centros de datos se topan con límites de electricidad.
- El acuerdo plurianual con Nvidia y su presencia en el evento de TSMC colocan a SK Hynix dentro del diseño de los sistemas de IA de sus clientes, no como simple proveedor. Cuando la memoria se diseña a medida, cambiar de suministrador es caro, y eso da poder de negociación. El riesgo de la otra cara: una dependencia enorme de unos pocos clientes, de modo que un cambio de arquitectura o un competidor agresivo en precio golpearía fuerte.
- La posible salida a bolsa de Solidigm (valorada hasta en 150.000 millones de dólares según Reuters) sería una vía de valor extra y de financiación para la carrera del HBM, pero la propia empresa ya ha enfriado el asunto diciendo que no hay decisión tomada: el titular es más grande que el hecho confirmado. Súmale que con 11 compras y cero ventas entre los analistas y un objetivo un 31% por encima del precio, el listón está altísimo y cualquier tropiezo en los resultados se pagaría caro.