Alianzas

SK Hynix desmiente un acuerdo con Intel para fabricar memoria en EE. UU., pero las acciones suben

·NeutralImpacto medio
SK Hynix desmiente un acuerdo con Intel para fabricar memoria en EE. UU., pero las acciones suben

SK Hynix asegura que «no hay planes confirmados» de un pacto con Intel para producir chips de memoria en suelo estadounidense, después de que Reuters desvelara conversaciones. Pese al desmentido, ambos títulos cotizan al alza.

SK Hynix ha salido este miércoles a enfriar los rumores sobre un posible acuerdo con Intel para fabricar chips de memoria en Estados Unidos. La compañía surcoreana ha asegurado que «no hay planes confirmados» y que «no se han tomado decisiones sobre los dos escenarios mencionados» en la información publicada por Reuters, que citaba a tres personas conocedoras de las conversaciones. Es decir, niega que exista un pacto cerrado, pero no desmiente que se hayan producido contactos.

¿Qué se estaba negociando exactamente? Según la agencia, había dos escenarios sobre la mesa. El primero pasaría por que SK Hynix alquilara parte de la gran fábrica que Intel lleva años prometiendo en Ohio. El segundo sería una empresa conjunta (una 'joint venture') en la que participarían SK Hynix, Intel y varias grandes compañías de la nube que buscan asegurarse su propio suministro de memoria. Si saliera adelante, sería la primera vez que SK Hynix fabrica chips de memoria en territorio estadounidense.

El detalle importa porque la planta de Ohio es un quebradero de cabeza para Intel: los retrasos en las obras han empujado el arranque de la producción hasta 2030 y 2031. Un socio como SK Hynix —uno de los mayores fabricantes de memoria del mundo, junto a Samsung— permitiría llenar esa capacidad y dar algo de oxígeno financiero a Intel, que lleva tiempo por detrás de sus rivales en la fabricación de chips avanzados y depende de apoyos públicos y alianzas para financiar su expansión.

Lo llamativo es que las bolsas no se tomaron el desmentido como un jarro de agua fría. Intel subió un 2,82% en la negociación previa a la apertura de Wall Street y las acciones estadounidenses de SK Hynix, que cotizan en el Nasdaq, avanzaron un 3,43%. En Corea del Sur, los títulos de SK Hynix también habían subido en la sesión anterior, batiendo al índice KOSPI, y cerraron con un alza cercana al 4%.

El trasfondo de todo esto es la presión de Washington para que las empresas de semiconductores fabriquen más en Estados Unidos, en plena escasez de chips de memoria provocada por el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos. SK Hynix ya tiene en marcha una planta de empaquetado de chips en Indiana y acaba de completar una segunda cotización en el Nasdaq. Su presidente, Chey Tae-won, dijo en julio que la compañía necesitaba construir una fábrica en Estados Unidos «si era posible», lo que deja claro que la ambición sigue viva aunque ahora no confirme los detalles de este informe concreto. Eso sí, Seúl vigila de cerca: el Ministerio de Comercio surcoreano señaló que la decisión final corresponde a SK Hynix, pero recordó que los proyectos con tecnología considerada de importancia nacional pueden pasar por revisión bajo la Ley de Protección de Tecnología Industrial, ya que la memoria avanzada tipo HBM y DRAM se considera tecnología sensible.

El análisis de Salseo

  • El desmentido de SK Hynix es de manual: no dice «no hay negociaciones», dice «no hay decisiones tomadas». Niega el papel firmado, no el interés, y el mercado lo interpretó justo así, subiendo ambos títulos. Ese tipo de matiz suele indicar que las conversaciones existen pero están muy verdes o pendientes de aprobaciones internas.
  • Para Intel, alquilar parte de Ohio es vender uso de su fábrica sin venderla: convierte un proyecto carísimo y retrasado (producción en 2030-2031) en ingresos y alivia caja. Su problema no es la tecnología de memoria, que no es su negocio, sino llenar una instalación que se come el presupuesto.
  • Para SK Hynix el atractivo es doble: se acerca a los clientes que le piden memoria (nube e IA) y esquiva aranceles y riesgo geopolítico produciendo en suelo estadounidense. No parte de cero: ya construye una planta de empaquetado en Indiana y acaba de estrenar su segunda cotización en el Nasdaq.
  • El freno que casi nadie mira está en Seúl. La memoria avanzada (HBM y DRAM) se considera tecnología sensible y la Ley de Protección de Tecnología Industrial permite revisar proyectos de importancia nacional. La señal concreta a vigilar: si el Ministerio de Comercio surcoreano abre una revisión formal o si Intel anuncia un socio para Ohio.

Empresas mencionadas

Fuente: Invezz