SK Hynix se desploma un 48,6% pese a anunciar una recompra de acciones de 40 billones de wones
El fabricante de chips surcoreano SK Hynix ha visto caer sus acciones un 48,61% en menos de dos meses, a pesar de anunciar un plan de recompra de 40 billones de wones y devolver más del 50% de su flujo de caja libre a los accionistas entre 2025 y 2027.
SK Hynix, uno de los mayores fabricantes de memoria del mundo, está viviendo un auténtico montaña rusa en bolsa. Tras dispararse un 349,23% desde principios de año hasta el 22 de junio, sus acciones se han desplomado un 48,61% en menos de dos meses. El último susto llegó el 19 de agosto, cuando el valor cayó un 9,75% en una sola jornada, y sus ADR en el Nasdaq (SKHY) también retrocedieron un 9,2%, dejando la capitalización bursátil de la compañía en 1,11 billones de dólares.
Para frenar la sangría, el consejo de administración aprobó un programa de recompra de acciones por valor de 40 billones de wones (unos 192.800 millones de yuanes, aunque en euros serían aproximadamente 27.000 millones). Además, la empresa se ha comprometido a devolver más del 50% de su flujo de caja libre a los accionistas entre 2025 y 2027. En el anuncio, la dirección aseguró que el precio actual de la acción no refleja el valor intrínseco de la compañía, incluyendo su ventaja competitiva y su capacidad de generar caja. Tras el anuncio, las acciones subieron más de un 5% en el mercado previo a la apertura.
La recompra llega después de unos resultados trimestrales sólidos, pero que no convencieron del todo al mercado. En el segundo trimestre, SK Hynix registró unos ingresos de 79,32 billones de wones, un 257% más que el año anterior, aunque se quedó por debajo de las expectativas de los analistas. Esta mezcla de buenos números pero decepción relativa ha alimentado las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento en el sector de la memoria, justo cuando la demanda de chips de IA sigue siendo el principal motor del negocio.
El plan de recompra es una señal clara de que la empresa cree que sus acciones están baratas, pero los inversores parecen escépticos. La caída acumulada del 48,61% desde el pico de junio sugiere que el mercado teme que el ciclo alcista de la memoria esté tocando techo, o que la valoración previa fuera excesiva. Además, SK Hynix ya había insinuado planes adicionales de retorno al accionista, con dividendos trimestrales de 375 wones por acción, que se distribuirán dentro del mes siguiente a la fecha de registro.
En resumen, SK Hynix intenta tranquilizar a los inversores con una recompra masiva y promesas de devolver efectivo, pero la pregunta de fondo es si el mercado seguirá castigando al sector de la memoria por miedo a un enfriamiento de la demanda. La próxima señal clave será la evolución de los precios de la memoria y los pedidos de los grandes clientes de IA, que determinarán si la caída es una corrección saludable o el inicio de una tendencia bajista.
El análisis de Salseo
- La recompra de 40 billones de wones es un intento de la dirección de anclar el valor de la acción, pero el mercado ya ha descontado que el ciclo alcista de la memoria pueda estar madurando; si los precios de la memoria caen, la recompra no será suficiente para sostener el precio.
- El hecho de que los resultados del segundo trimestre batieran récords pero no cumplieran las expectativas muestra que el listón está muy alto: los inversores ya no se conforman con crecer, exigen que el crecimiento supere lo previsto, y cualquier decepción se castiga con dureza.
- La caída del 48,61% desde el pico de junio refleja un cambio de sentimiento: mientras que a principios de año la IA impulsaba las acciones de semiconductores, ahora el miedo a una burbuja o a una desaceleración en el gasto en IA está pesando más. Habrá que vigilar los próximos pedidos de los grandes hiperescaladores (Google, Microsoft, Amazon) como termómetro real de la demanda.
- El compromiso de devolver más del 50% del flujo de caja libre es una buena noticia para el accionista a largo plazo, pero también implica que la empresa no ve oportunidades de reinversión tan rentables como antes, lo que podría interpretarse como una señal de madurez del negocio.