SK Hynix se desploma un 9,8% y responde con un plan de recompra de 28.600 millones de dólares
El gigante surcoreano de la memoria, SK Hynix, sufre su peor caída en meses y anuncia un programa de recompra de acciones por valor de 40 billones de wones (unos 28.600 millones de dólares) para calmar a los inversores.
SK Hynix, el principal proveedor de memoria de alto ancho de banda (HBM) para los chips de Nvidia, ha vivido un lunes negro en la bolsa de Seúl. Sus acciones cerraron con un desplome del 9,8%, hasta los 1,5 millones de wones, después de que los inversores empezaran a dudar de si el gasto en inteligencia artificial de los gigantes tecnológicos (los llamados hyperscalers) seguirá creciendo al mismo ritmo. La caída deja el valor casi un 50% por debajo de su máximo de junio, un giro brusco para una de las estrellas del sector de semiconductores.
La respuesta de la dirección no se ha hecho esperar y ha sido contundente: un programa de recompra de acciones por valor de 40 billones de wones, aproximadamente 28.600 millones de dólares. La compañía comprará alrededor de 24,07 millones de acciones entre el 20 de agosto y el 19 de noviembre, y todas ellas serán canceladas. Esto significa que se retirarán del mercado cerca del 3,3% de los 730,49 millones de títulos en circulación, lo que aumenta la participación de cada accionista que se quede. Además, la empresa ha elevado su objetivo de retorno al accionista: ahora devolverá más del 50% del flujo de caja libre acumulado entre 2025 y 2027, frente al 50% anterior.
No es una operación cosmética. SK Hynix llega a este movimiento con una posición financiera envidiable: tras un segundo trimestre récord, la compañía acumulaba aproximadamente 69 billones de wones en efectivo neto. Ese colchón le permite lanzar el mayor programa de recompra de su historia justo cuando el mercado castiga sus acciones. La jugada tiene lógica: si el precio cae por miedo a que la demanda de IA se enfríe, la empresa aprovecha para comprar barato y, de paso, manda una señal clara de confianza en su propio negocio.
Pero ojo, que no todo es de color de rosa. Las recompras pueden reducir el número de acciones, pero no arreglan un problema de fondo: si el crecimiento de la memoria HBM o los precios de los chips se resquebrajan, ni un cañón de 28.600 millones de dólares evitará que el mercado vuelva a valorar el título a la baja. El propio análisis de GuruFocus refleja esa contradicción: la compañía obtiene una puntuación de 69 sobre 100 en su GF Score, con una fortaleza notable en crecimiento, rentabilidad y solidez financiera, pero el impulso (momentum) está por los suelos y la valoración según GF Value es débil. Es decir, el negocio va bien, pero la acción no para de caer.
En resumen, SK Hynix está poniendo su balance al servicio de sus accionistas en un momento de máxima tensión. La pregunta que queda en el aire es si esta inyección de confianza será suficiente para frenar la sangría o si el mercado sigue viendo riesgos que la dirección no alcanza a disipar.
El análisis de Salseo
- La recompra masiva es una señal de que la dirección cree que la acción está barata y que el negocio aguantará, pero también es un arma de doble filo: si la demanda de HBM se debilita, el efectivo gastado en recomprar no estará disponible para capear la tormenta.
- El desplome del 9,8% en un solo día refleja el miedo a que el ciclo de gasto en IA por parte de los hyperscalers (Amazon, Microsoft, Google) se esté agotando. SK Hynix depende en gran medida de ese gasto, así que cualquier señal de enfriamiento pega fuerte en su cotización.
- El hecho de que cancelen las acciones (en lugar de mantenerlas en tesorería) es un compromiso serio con el accionista: reduce el número de títulos en circulación de forma permanente y aumenta el beneficio por acción. Es una medida que suele gustar al mercado, aunque no siempre evita caídas si el sentimiento es muy negativo.
- La contradicción entre unos fundamentales sólidos (crecimiento, rentabilidad) y un momentum pésimo sugiere que el mercado está descontando un futuro peor. La clave estará en los próximos resultados trimestrales: si la compañía mantiene sus previsiones de crecimiento y los precios de la memoria no se hunden, la recompra podría marcar un suelo; si no, será un parche temporal.