SK Hynix e Intel negocian fabricar chips de memoria en Estados Unidos
SK Hynix e Intel están en conversaciones para que la compañía surcoreana produzca memoria en suelo estadounidense por primera vez, aprovechando la capacidad de Intel en Ohio. Ambas acciones subieron en la sesión previa a la apertura.
SK Hynix e Intel han empezado a negociar un acuerdo para fabricar chips de memoria en Estados Unidos, algo que la compañía surcoreana nunca ha hecho hasta ahora en territorio estadounidense. La noticia, conocida el 16 de septiembre de 2026, movió a las dos empresas al alza antes de que abriera el mercado: Intel subió un 3,2% y las acciones de SK Hynix que cotizan en el Nasdaq avanzaron un 2,6%.
La fórmula que se está estudiando tiene, según lo publicado, dos posibles caminos. El primero pasa por que SK Hynix alquile una parte de la capacidad de fabricación que Intel tiene en Ohio, es decir, que use instalaciones que ya existen para producir sus propios chips. El segundo contempla una 'joint venture' (una empresa conjunta) en la que también participarían grandes proveedores de servicios en la nube. Todavía no hay acuerdo cerrado ni cifras concretas sobre inversión o plazos: son conversaciones.
El contexto importa mucho. Estados Unidos lleva tiempo empujando para que la producción de semiconductores vuelva a casa, porque la fabricación mundial está muy concentrada en Asia y eso se ha convertido en un riesgo para las cadenas de suministro. Para Intel, que diseña y fabrica procesadores para ordenadores personales, centros de datos y dispositivos conectados, y que tiene una capitalización de aproximadamente 513.490 millones de dólares, cerrar un socio así le daría un cliente de peso para sus fábricas y reforzaría su posición en la industria. Para SK Hynix, producir en EE. UU. significaría acercarse a los grandes clientes de inteligencia artificial y reducir la exposición a posibles aranceles o restricciones comerciales.
Sobre la valoración de Intel, el informe de GuruFocus es bastante cauto. Al estar en pérdidas, no tiene sentido mirar el PER (el precio dividido por beneficio, el múltiplo clásico para saber si algo está caro o barato), así que se usa el P/S, que compara el valor de la empresa con sus ventas. Ese P/S está muy por encima de su media histórica de unas 3,0 veces, lo que indica que el mercado ya está pagando por un futuro muy bueno que aún no se ha visto en las cuentas. Su GF Value (una estimación de valor intrínseco) se sitúa en 32,04 dólares, un 203,2% por debajo del precio al que cotiza. Su GF Score, una nota que resume solidez financiera, rentabilidad, crecimiento, valoración y momento, es de 66 sobre 100, con suspenso claro en valoración. Entre los inversores institucionales, 24 gurús tienen acciones, 14 han ampliado posiciones y 11 han recortado; además, en los últimos tres meses ha habido compras de directivos por casi 10 millones de dólares y ninguna venta.
¿Por qué importa a quién invierte? Porque esta noticia toca dos de los temas más calientes del mercado: la inteligencia artificial y la guerra por fabricar semiconductores dentro de EE. UU. Si el acuerdo sale adelante, sería un respaldo relevante para Intel y una puerta de entrada para SK Hynix en un mercado que le era ajeno. Pero conviene recordar que solo son negociaciones anunciadas: la reacción de las bolsas se apoya en expectativas, no en hechos firmados.
El análisis de Salseo
- Que SK Hynix fabrique memoria en EE. UU. sería un cambio estructural: hasta ahora su producción está muy concentrada en Corea. Producir en suelo estadounidense le acerca a los grandes clientes de IA (que quieren proveedores locales) y le protege frente a aranceles y restricciones comerciales, pero le obliga a asumir costes de fabricación más altos que en Asia. La clave a vigilar es si el proyecto compensa esa factura con contratos de largo plazo.
- Para Intel, este acuerdo no es un capricho: sus fábricas necesitan clientes que llenen la capacidad y justifiquen la inversión. Alquilar parte de la planta de Ohio a un fabricante de memoria, o montar una empresa conjunta con grandes nubes, es una forma de conseguir ingresos sin vender una sola CPU más. Si se confirma, sería una señal de que su negocio de fabricación para terceros empieza a atraer inquilinos de verdad, que es justo lo que el mercado lleva años esperando.
- El detalle que el titular no cuenta: son negociaciones, no un contrato firmado, y el movimiento de las acciones (un 3,2% en Intel, un 2,6% en SK Hynix) responde a expectativas. La otra cara es que Intel cotiza muy por encima de su valoración histórica por ventas y muy lejos del valor intrínseco que estima GuruFocus, así que cualquier tropiezo en la negociación (o un retraso en Ohio) tiene margen para devolver la acción a la realidad.
- Si el modelo elegido es la empresa conjunta con grandes proveedores de nube, el mensaje de fondo es potente: serían los propios clientes de IA quienes pongan el dinero de la fábrica. Eso reduciría el riesgo financiero para Intel, pero también le dejaría menos margen de beneficio por cada chip. La señal concreta a seguir son los anuncios de inversión y los plazos de la planta de Ohio, además de si estos acuerdos llegan con ayudas públicas estadounidenses de por medio.