SK Hynix e Intel negocian fabricar chips de memoria en Estados Unidos

SK Hynix mantiene conversaciones con Intel para producir chips de memoria en suelo estadounidense, ya sea alquilando parte de las instalaciones que Intel tiene en Ohio o creando una empresa conjunta junto a Intel y grandes compañías de nube.
SK Hynix, especialista en chips de memoria, está negociando con Intel la posibilidad de fabricar memoria en Estados Unidos. Según informa Reuters citando a tres personas familiarizadas con las conversaciones, sobre la mesa hay dos fórmulas distintas: que SK Hynix alquile una parte de las instalaciones de fabricación de chips que Intel tiene en Ohio, o bien que ambas compañías creen una empresa conjunta en la que también entrarían firmas de la nube interesadas en asegurarse el suministro de memoria.
El movimiento toca una de las teclas más sensibles del negocio de la IA. Los chips de memoria son los que acompañan a los procesadores que hacen funcionar la inteligencia artificial: sin ellos, por muy potente que sea la tarjeta gráfica de turno, el sistema no arranca. Y ahora mismo la memoria de alto rendimiento para IA es uno de los cuellos de botella de toda la cadena, con una demanda que va por delante de la capacidad de producción disponible.
Para Intel, la operación encaja con un problema conocido: tiene instalaciones industriales muy caras y necesita que alguien las use. Alquilar parte de su planta de Ohio a un tercero le permitiría convertir un activo costoso en ingresos sin depender de captar clientes externos para su negocio de fabricación por encargo, que es precisamente la pata que más le está costando levantar. Se trata, en la práctica, de sacar rendimiento a los ladrillos en lugar de esperar a llenarlos con pedidos propios.
La parte más jugosa del asunto es la mención a las compañías de nube como posibles socias. Los grandes proveedores de servicios en la nube quieren asegurarse el suministro de memoria y, si entran en el capital de la fabricación, dejarían de ser simples compradores para convertirse en socios industriales. Eso cambiaría la relación clásica entre proveedor y cliente en el sector: en lugar de negociar precios cada trimestre, compartirían riesgo y capacidad.
Conviene no perder de vista, eso sí, que esto son conversaciones y no un acuerdo cerrado. Las dos alternativas que se barajan no significan lo mismo ni tienen los mismos plazos ni implicaciones: un alquiler es un contrato relativamente sencillo, mientras que una empresa conjunta con varios socios añade complejidad, negociación y tiempo. Además, en memoria cotiza también Micron, el otro gran nombre del sector en Estados Unidos, de modo que cualquier paso en firme obligará a comparar a todos los actores entre sí.
El análisis de Salseo
- El alquiler no es un detalle menor: Intel arrastra instalaciones industriales carísimas y necesita ocuparlas. Cobrar un alquiler por una parte de su planta de Ohio le da ingresos con menos riesgo que pelear por clientes de fabricación por encargo, que es justo el negocio que más le cuesta arrancar.
- Que se hable de una empresa conjunta con compañías de nube es la señal más reveladora: los grandes de la nube quieren asegurarse la memoria porque es el cuello de botella real de la IA. Si entran en el capital de la producción, pasan de compradores a socios y cambia el equilibrio de fuerzas del sector.
- Para SK Hynix, producir en suelo estadounidense es acercarse físicamente a los clientes que hoy tiran de la demanda de IA y reducir su exposición a las tensiones comerciales entre bloques. No es solo una cuestión de costes: es una jugada de seguridad de suministro a largo plazo.
- Cautela con el titular: son conversaciones filtradas por tres personas y no hay acuerdo. Y la elección entre alquiler y sociedad conjunta cambia por completo el calendario y el riesgo. En memoria también cotiza Micron, así que cualquier movimiento en firme reordenará las comparaciones del sector.