SK Hynix, el gigante de la memoria que sostiene el 'superciclo' de la IA

Nvidia y compañía acaparan los titulares, pero cada acelerador de IA necesita memoria HBM para funcionar. SK Hynix controla la mitad de ese mercado y cotiza a un múltiplo mucho más bajo que el conjunto de Wall Street.
La fiebre por la inteligencia artificial ha disparado la demanda de chips y todo el mundo mira a las empresas que los diseñan: desde los procesadores de propósito general (CPU) hasta las tarjetas gráficas (GPU) y los chips personalizados para IA. Pero hay un detalle que se suele pasar por alto: todos esos aceleradores, sin excepción, necesitan memoria. Sin ella no hay forma de mover datos a toda velocidad ni de almacenar los millones de parámetros que hacen funcionar a un modelo de lenguaje. Por eso SK Hynix, una compañía surcoreana que cotiza en el Nasdaq a través de sus acciones depositarias (ADS), se ha convertido en una pieza clave del ecosistema.
El tipo de memoria del que hablamos se llama HBM, o memoria de gran ancho de banda. La idea, explicada en cristiano: en lugar de colocar un único chip de memoria junto al procesador, se apilan varios chips de memoria DRAM uno encima de otro, muy cerca del acelerador de IA. Así se consigue transferir cantidades enormes de información con un consumo de energía contenido, que es justo lo que necesitan el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA. Y aquí SK Hynix juega con ventaja: según la consultora Counterpoint Research controla el 50% de ese mercado, muy por delante del 33% de su gran rival, Samsung. En el mercado general de memoria DRAM, su cuota fue del 25% en el segundo trimestre, solo por detrás de Samsung.
Las previsiones que maneja el sector explican el entusiasmo. La propia SK Hynix calcula que los ingresos del mercado de HBM crecerán un 58% en 2026 hasta alcanzar los 54.600 millones de dólares. El banco Citi va más allá y estima que la demanda de HBM, medida en bits, podría subir un 62% en 2027 y acelerar hasta un 69% en 2028. Mientras tanto, la oferta de DRAM crecería bastante menos: un 19% en 2027 y un 22% en 2028. Ese desfase entre lo que se demanda y lo que se fabrica es, precisamente, el motor que empuja los precios de la memoria hacia arriba.
Los números de la compañía acompañan. En el segundo trimestre, sus ingresos se multiplicaron por 3,5 respecto al mismo periodo del año anterior y su beneficio operativo lo hizo por 6,5. Su margen bruto ronda el 75,6% y su capitalización bursátil se sitúa en torno a 1,4 billones de dólares. A pesar de ese crecimiento, la acción no cotiza cara en términos de beneficio: su múltiplo de ganancias es de aproximadamente 11 veces, frente a las 23 veces del índice S&P 500. Además, según los datos de YCharts, el beneficio por acción podría crecer a un ritmo anual del 82% a largo plazo. Los 11 analistas que siguen el valor mantienen una visión positiva sobre él según CNN, y el conjunto del mercado espera que la compañía siga creciendo. La cotización, eso sí, es volátil: en la última sesión las ADS cayeron un 3,12%, hasta 189,28 dólares, dentro de un rango anual que va de 124,80 a 199,87 dólares.
El riesgo que sobrevuela todo esto es el de siempre en el mundo de la memoria: es un negocio históricamente cíclico, donde los precios se disparan cuando falta oferta y se hunden cuando todo el mundo amplía capacidad a la vez. Si Samsung recupera terreno en HBM, si entra más competencia o si los grandes clientes de la IA frenan su gasto en centros de datos, el escenario cambia de golpe. Hoy, sin embargo, la foto es la de una demanda que corre más rápido que la capacidad de fabricación, y eso es lo que sostiene la tesis de quienes ven en SK Hynix una de las formas más directas de exponerse al 'superciclo' de la inteligencia artificial.
El análisis de Salseo
- El verdadero cuello de botella de la IA no está en quien diseña el chip, sino en quien le da de comer datos. Nvidia o AMD pueden vender más aceleradores, pero cada uno de ellos necesita HBM, y ahí solo hay un puñado de fabricantes capaces de producirla en volumen. Esa escasez es lo que le da a SK Hynix poder para fijar precios y explica que su beneficio operativo crezca más rápido que sus ingresos.
- Las cifras de Citi son la clave de la tesis: la demanda de HBM subiría un 62% en 2027 y un 69% en 2028, mientras la oferta de memoria solo crecería un 19% y un 22%. Es decir, el desequilibrio se agranda en lugar de cerrarse. La señal concreta que hay que vigilar son los precios de la memoria en el mercado y los anuncios de ampliación de capacidad de Samsung y Micron: si ambos aceleran su producción, ese colchón de precios se estrecha.
- Pese al crecimiento, la acción cotiza a unas 11 veces beneficios frente a las 23 del S&P 500. Esa brecha no es un error del mercado: refleja el miedo clásico a que la memoria sea un negocio cíclico y que estemos ante el pico del ciclo, no ante su inicio. El día que el mercado deje de creer que esto es un pico, el múltiplo tiene margen para acercarse al del resto de la bolsa americana.
- Ojo con un matiz que el titular no cuenta: la empresa coreana cotiza en Nueva York mediante ADS, así que el inversor español asume riesgo de divisa (el won frente al dólar) y puede encontrar diferencias de precio y de liquidez respecto al listado en Corea. Además, la enorme subida interanual de ingresos parte de una base comparativa baja y de unos precios de memoria disparados, dos factores que no se repiten automáticamente cada año.