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SK Hynix pone la primera piedra en Indiana para fabricar chips de IA en EE.UU.

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SK Hynix pone la primera piedra en Indiana para fabricar chips de IA en EE.UU.

SK Hynix, líder mundial en memorias HBM, inicia en Indiana su primera planta estadounidense de empaquetado avanzado, con más de 4.000 millones de inversión y ayudas públicas millonarias. La producción en masa llegaría en 2029.

SK Hynix, el gigante surcoreano de las memorias, ha puesto la primera piedra en West Lafayette (Indiana) de su primera planta estadounidense para empaquetar memorias HBM, los chips de alto ancho de banda que se han convertido en un ingrediente crítico de los sistemas de inteligencia artificial. La instalación, que costará más de 4.000 millones de dólares, no fabricará las obleas de memoria desde cero: esas obleas avanzadas se producirán en Corea del Sur y viajarán a Indiana para su empaquetado y pruebas antes de entregarse a clientes estadounidenses.

El HBM apila varios chips de memoria verticalmente para lograr velocidades de transferencia de datos muy superiores, algo imprescindible para los procesadores que entrenan y ejecutan modelos de IA. SK Hynix controla alrededor del 58% del mercado mundial de HBM y espera que la escasez global de memoria se mantenga hasta 2030 por el apetito de los centros de datos. En la ceremonia del jueves, el consejero delegado, Kwak Noh-Jung, aseguró que la planta ayudará a convertir Indiana en un centro clave de producción de HBM en EE.UU. para 2030. La primera sala limpia está prevista para octubre de 2028 y la producción en masa de la próxima generación de HBM comenzaría en la segunda mitad de 2029.

Además de las líneas de producción, el complejo incluirá un centro de I+D de empaquetado avanzado donde clientes, universidades y proveedores trabajarán en nuevas tecnologías. SK Hynix ha firmado un acuerdo con la Universidad de Purdue para investigar en este campo y planea reclutar ingenieros de sus programas de semiconductores. La compañía calcula que unas 1.000 personas trabajarán directamente en la planta, mientras que la construcción y las empresas colaboradoras podrían generar otros 6.000 empleos, con más de 100 proveedores participando en el ecosistema.

El proyecto cuenta con un fuerte respaldo público: el Departamento de Comercio de EE.UU. finalizó en 2024 una financiación directa de hasta 458 millones de dólares del CHIPS Act, más otros 500 millones en préstamos, y el estado de Indiana ha aprobado una subvención máxima de unos 712 millones de dólares ligada al proyecto. Es un ejemplo claro de cómo Washington intenta reducir la dependencia de la producción de semiconductores en el extranjero, aunque los funcionarios estadounidenses siguen presionando a los grandes fabricantes de memoria para que traigan también la parte más avanzada de la fabricación, la de las obleas.

La expansión en EE.UU. no frena la inversión en Corea del Sur. El consejo de SK Hynix ha aprobado 54,3 billones de wones (unos 38.000 millones de dólares) adicionales hasta 2031 para ampliar capacidad de memoria. Kwak aseguró a Reuters que no ve señales de una desaceleración del HBM y que la demanda fuerte continuará. La pregunta es si esa demanda aguanta el ritmo de una industria que está construyendo fábricas a lo grande en dos continentes.

El análisis de Salseo

  • La planta de Indiana no es una fábrica completa: las obleas se harán en Corea y solo se empaquetarán y probarán en EE.UU. Eso significa que el 'made in America' es parcial y que la parte más delicada del proceso sigue en Asia; la presión de Washington para traer la fabricación de obleas sigue sobre la mesa y esa es la señal a vigilar.
  • El calendario es largo: sala limpia en 2028 y producción en masa en 2029. Para entonces, la industria de IA habrá pasado por varias generaciones de chips, así que este proyecto es una apuesta a que la demanda de memoria siga creciendo durante toda la década. Si el gasto en IA de las grandes tecnológicas se enfría, esta capacidad podría llegar tarde.
  • El dinero público reduce el riesgo: entre la subvención federal del CHIPS Act (458 millones), los préstamos (500 millones) y la ayuda estatal (712 millones), el proyecto supera los 1.600 millones en apoyo público sobre una inversión de más de 4.000 millones. Eso mejora la rentabilidad esperada, pero ata a SK Hynix a las condiciones políticas y regulatorias de EE.UU.
  • SK Hynix domina el HBM con un 58% de cuota y además ha aprobado 38.000 millones de dólares extra para Corea. Doblar la apuesta en dos continentes refuerza su posición, pero también eleva el riesgo de exceso de oferta si la escasez que la compañía prevé hasta 2030 no se materializa; el 'no veo señales de caída' del CEO es justo lo que diría cualquier directivo en pleno ciclo alcista.

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Fuente: IBTimes