SK Hynix vs. TSMC: ¿qué acción de chips comprar en 2026?

The Motley Fool compara las dos grandes apuestas de la IA en semiconductores: SK Hynix cotiza mucho más barata, pero TSMC tiene el negocio más estable. Estas son las cuentas de cada una.
Cuando la inteligencia artificial empuja la demanda de hardware, dos nombres se repiten en las carteras de quienes quieren subirse al tren de los chips: SK Hynix (SKHY), el gigante surcoreano de la memoria, y Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), el mayor fabricante de chips por encargo del mundo. The Motley Fool ha publicado una comparativa entre ambas con una pregunta de fondo: ¿cuál es mejor compra para 2026? La respuesta no es un simple "una u otra", porque no hacen lo mismo ni ganan dinero de la misma forma.
SK Hynix se dedica a la memoria: chips DRAM y NAND, los componentes que almacenan y mueven datos, imprescindibles en cualquier centro de datos. La compañía se presenta como creadora de memoria para IA de pila completa, con la memoria de alto ancho de banda (HBM) y las unidades SSD empresariales como sus productos estrella. En su ejercicio fiscal 2025 facturó unos 72.300 millones de dólares, un 47% más que el año anterior, con un beneficio neto cercano a los 32.000 millones y un margen neto del 44%. Es un giro enorme para un negocio que dos años antes perdía dinero, algo típico del sector de la memoria, donde los precios suben y bajan según la oferta y la demanda. Su deuda equivale a unas 0,2 veces sus fondos propios y generó unos 18.500 millones de dólares de caja libre.
TSMC juega a otra cosa: es una fundición pura, es decir, fabrica los chips que diseñan otras empresas y no compite con sus propios clientes. Esa neutralidad le permite servir a compañías de Norteamérica, Europa y Asia, y le ha convertido en la columna vertebral de la electrónica mundial. En 2025 ingresó alrededor de 121.300 millones de dólares, un 33% más, con un beneficio neto de unos 54.700 millones y un margen cercano al 45%. Su ratio de solvencia a corto plazo es de 2,5 veces (frente a 1,9 de SK Hynix), su deuda también ronda las 0,2 veces los fondos propios y generó cerca de 34.600 millones de caja libre, dinero que necesita para levantar fábricas que cuestan miles de millones. Además reparte dividendo, con una rentabilidad en torno al 0,8%; SK Hynix no paga nada por ahora.
En bolsa, la diferencia es abismal. SK Hynix cotiza a unas 7,7 veces los beneficios que se esperan para el próximo año, mientras que TSMC se paga a 28 veces. En ventas, la primera vale 9,8 veces su facturación y la segunda, 17,5 veces. Dicho en cristiano: el mercado paga muchísimo más por cada euro de beneficio de TSMC porque considera su negocio más predecible, mientras que a SK Hynix la castiga por ser cíclica. Los riesgos también son distintos en la forma, pero parecidos en el fondo: ambas tienen buena parte de su producción en Asia-Pacífico, así que cualquier tensión geopolítica o comercial en la zona afecta a las dos. En el caso de TSMC, sus fábricas están muy concentradas en Taiwán, aunque está construyendo plantas en Arizona por valor de 165.000 millones de dólares. SK Hynix, por su parte, depende de que los precios de la memoria no se despeñen y de mantener su ventaja tecnológica frente a otros fabricantes, lo que exige invertir constantemente.
El análisis de Salseo
- La brecha de valoración es la clave de toda la comparativa: SK Hynix cotiza a 7,7 veces los beneficios previstos frente a las 28 de TSMC. No es un error del mercado, es que la memoria se considera un negocio cíclico donde los precios se hunden cuando sobra oferta, mientras que la fundición de TSMC funciona como un peaje que cobra a casi todos los diseñadores de chips. Si el ciclo de la IA en memoria se alarga más de lo normal, ese descuento es la mayor palanca; si se enfría, es también la mayor caída.
- El margen del 44% de SK Hynix hay que leerlo con lupa: en la memoria, márgenes así suelen ser de pico de ciclo, no estructurales. El 45% de TSMC, en cambio, se ha repetido en fases distintas del mercado porque su ventaja es tecnológica y de escala, no de precio. Ahí está la diferencia entre un beneficio que puede normalizarse y otro que tiende a mantenerse.
- El verdadero diferencial de SK Hynix es la HBM, la memoria de alto ancho de banda que va pegada a los chips de IA y que solo unos pocos fabricantes saben producir en volumen. Esa escasez es lo que le da poder de negociación con sus clientes. La señal concreta a vigilar es cuántos competidores logran certificarse en la próxima generación: cada proveedor que entre estrecha los márgenes de todos.
- El artículo no revela quiénes son los grandes clientes de SK Hynix, y eso es un recordatorio de la poca visibilidad que tiene este negocio frente a TSMC, cuya cartera está mucho más repartida entre móviles, automoción y cómputo de altas prestaciones. Ojo también al detalle del dividendo: quien busque rentas lo tiene en TSMC (0,8%) y no en SK Hynix, que no reparte nada.