Snowflake lanza Cortex AI Gateway para controlar a los agentes de IA y frenar los costes desbocados

Snowflake presenta un sistema centralizado que decide qué pueden hacer los agentes de IA con los datos empresariales, evitando gastos inesperados y fallos de seguridad.
Snowflake ha anunciado este martes Cortex AI Gateway, una capa de control centralizada que promete poner orden en el caos de los agentes de inteligencia artificial. La idea es sencilla pero ambiciosa: gobernar cómo estos agentes —incluidos los creados por rivales como Anthropic o Cursor— acceden a los datos, herramientas y modelos de una empresa. Junto a esta pasarela, la compañía ha presentado una primera oleada de integraciones de seguridad con proveedores de identidad como 1Password, SailPoint y Saviynt, una alianza poco habitual entre competidores que se unen bajo un modelo de confianza común para agentes autónomos.
El anuncio, realizado desde la sede sin sede fija de Snowflake en Bozeman, Montana, supone su movimiento más agresivo hasta la fecha para posicionarse no solo como el lugar donde residen los datos empresariales, sino como el plano de control que decide qué se les permite hacer a los agentes de IA con ellos. Según Mayank Upadhyay, director de seguridad y confianza de Snowflake, "la próxima era de la IA no se construirá con más jardines vallados, sino mediante una interoperabilidad segura de agentes". El ejecutivo advierte que si cada proveedor crea un ecosistema cerrado de agentes, las empresas simplemente recrearán la fragmentación que llevan años intentando resolver.
El problema de fondo es que décadas de arquitectura de seguridad empresarial se basan en una premisa que ya no se sostiene: que quien solicita acceso es una persona. "La seguridad tradicional se construyó para un mundo donde los humanos eran los actores. Los agentes de IA lo cambian por completo", explica Upadhyay. El verdadero desafío no es la novedad, sino la exposición: los agentes, operando a velocidad de máquina, pueden combinar accesos entre sistemas y ejercer permisos que nunca se pensaron para ser usados juntos, amplificando riesgos que antes pasaban desapercibidos. En la era de los agentes, la confianza no puede ser una decisión única al iniciar sesión; debe verificarse de forma continua en cada acción.
Nancy Wang, directora de tecnología de 1Password, pone un ejemplo muy gráfico: si un agente usa las credenciales de un administrador con acceso total, podría llegar a filtrar datos o transferir millones a una cuenta en el extranjero sin que nadie lo autorice, y los registros de auditoría apuntarían a una persona inocente. Su receta es tajante: "Los agentes necesitan su propia identidad". Cortex AI Gateway, que pronto entrará en fase de vista previa pública, centraliza políticas de acceso, autenticación, permisos y registros de auditoría para todos los agentes, ya sean propios de Snowflake o de terceros. Además, ataca un problema menos llamativo pero cada vez más urgente: el gasto descontrolado en IA, ofreciendo visibilidad unificada del consumo y la capacidad de poner límites antes de que la factura se dispare.
La pasarela se apoya en la adquisición de Natoma en mayo de 2026, una pequeña startup cuya tecnología aplicaba identidad y políticas a nivel de cada llamada a herramienta. Aquella compra, aunque pequeña en dólares, reveló la apuesta de Snowflake: la próxima gran batalla de plataformas no se librará en el almacén de datos, sino en la capa que decide qué puede tocar un agente y deja constancia de lo que hizo.
El análisis de Salseo
- Snowflake se está moviendo rápido para convertirse en el guardián de los datos frente a los agentes de IA. Cortex AI Gateway no es solo una herramienta de seguridad, es una declaración de intenciones: la empresa quiere ser el punto de control obligatorio para cualquier agente que necesite acceder a información corporativa, lo que podría darle un poder enorme sobre el ecosistema de IA empresarial.
- La alianza con proveedores de identidad como 1Password y SailPoint es una jugada inteligente. Al integrar identidades específicas para agentes, Snowflake resuelve un vacío legal y técnico que hasta ahora nadie había abordado de forma integral, y de paso se rodea de aliados que refuerzan su posición sin tener que construir toda la solución desde cero.
- El problema de los costes desbocados es real y va a más. Al ofrecer visibilidad y límites de gasto, Snowflake ataca un punto de dolor inmediato para los directores financieros, lo que puede acelerar la adopción de su plataforma incluso en empresas que aún no han desplegado muchos agentes.
- Conviene vigilar cómo reaccionan los grandes competidores en la nube y los proveedores de modelos. Si Snowflake logra imponer su pasarela como estándar, podría limitar la capacidad de otros para ofrecer agentes que interactúen libremente con los datos, creando un nuevo cuello de botella que algunos clientes podrían ver como una dependencia excesiva.