Financiación

SoftBank amplía a 25.000 millones su préstamo con acciones de Arm como aval

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SoftBank amplía a 25.000 millones su préstamo con acciones de Arm como aval

El grupo japonés SoftBank eleva en 5.000 millones el préstamo que garantiza con títulos de Arm Holdings, hasta 25.000 millones, para financiar su ofensiva en inteligencia artificial.

SoftBank vuelve a apretar el acelerador de la deuda. El grupo inversor japonés ha ampliado en 5.000 millones de dólares el préstamo que tiene garantizado con acciones de Arm Holdings, hasta alcanzar los 25.000 millones, según ha publicado Bloomberg. Es la tercera vez que el conglomerado nipón agranda esta línea de financiación, y la operación se enmarca en un objetivo muy concreto: tener más munición para sus inversiones en inteligencia artificial.

Para entenderlo en cristiano: un préstamo de margen es dinero que alguien te presta usando tus inversiones (en este caso, acciones) como aval. Si el valor de ese aval cae mucho, el prestamista puede exigir garantías adicionales. SoftBank empezó con una línea de 8.500 millones en 2023, la subió a 13.500 millones en 2024 y a 20.000 millones el año pasado. Según los documentos de la compañía, a cierre de mayo el préstamo estaba respaldado por 769 millones de acciones de Arm, equivalentes al 72% del capital del diseñador de chips. SoftBank posee cerca del 90% de Arm, la empresa británica de semiconductores que compró en 2016 por unos 32.000 millones de dólares y que hoy es una de sus joyas más valiosas.

El motivo de tanto movimiento es la apuesta personal de Masayoshi Son, fundador de SoftBank, por la inteligencia artificial. El grupo quiere levantar centros de datos para IA, una infraestructura que exige miles de millones de dólares, y mantiene un compromiso de 60.000 millones con OpenAI como pieza central de esa estrategia. El problema es que el mercado empieza a mirar estos macroproyectos con más cautela: todavía no está claro a qué velocidad generarán ingresos reales. A eso se suma un revés reciente, y es que el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, ha dicho que la compañía no planea salir a bolsa en 2026, lo que enfría el catalizador que algunos inversores esperaban para SoftBank.

La otra cara de la moneda la ponen los propios prestamistas. Arm se ha revalorizado un 142% este año, y ese rally ha disparado el atractivo del colateral. SoftBank pensaba ampliar el préstamo entre 3.000 y 5.000 millones, pero las entidades mostraron interés en poner hasta 7.000 millones, según las fuentes consultadas. Los mismos interlocutores apuntan a que la línea podría crecer aún más si la acción de Arm sigue subiendo.

¿Y qué implica todo esto? Que SoftBank está apalancando su futuro en el precio de Arm: no vende las acciones, pero las usa como garantía para endeudarse. Eso le da flexibilidad sin diluir al mercado, aunque también le ata a los vaivenes bursátiles de su filial. Los modelos automáticos de TipRanks mantienen una visión tibia sobre el valor. La clave a vigilar es doble: si Arm sostiene el rally, SoftBank tendrá más colchón para financiar su carrera por la IA; si se gira y el aval pierde valor, las exigencias de los prestamistas podrían apretar.

El análisis de Salseo

  • El préstamo no es una venta de acciones: SoftBank sigue controlando casi el 90% de Arm, así que no hay dilución ni presión vendedora inmediata sobre el valor. El truco está en que el 72% del capital de Arm (769 millones de títulos) ya está comprometido como aval, lo que deja menos margen para volver a usar la misma carta si necesita más dinero.
  • Que los prestamistas ofrecieran hasta 7.000 millones cuando SoftBank pedía 3.000-5.000 millones dice mucho: el mercado de crédito ve al 142% de subida de Arm como una garantía sólida y se pelea por entrar. Es una señal de confianza, pero también confirma que la capacidad de financiación de SoftBank depende hoy del precio de una sola acción.
  • La pata de la IA es la que tira de todo: los centros de datos y el compromiso de 60.000 millones con OpenAI requieren efectivo contante y sonante, no promesas, y la negativa de Altman a salir a bolsa en 2026 elimina el catalizador que podía valorar ese paquete a corto plazo. Traducción: más deuda con el mismo activo como respaldo y un retorno que aún no aparece.
  • El riesgo real que el titular no cuenta es el efecto boomerang: si Arm se girara con fuerza, el préstamo podría obligar a SoftBank a aportar más garantías o a vender títulos, y esa venta forzada golpearía a Arm en bolsa. Es un círculo en el que la suerte de la matriz y la de su filial quedan cada vez más entrelazadas, justo cuando el mercado empieza a dudar del retorno de las grandes inversiones en IA.

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Fuente: TipRanks