Cramer: el software revive con fuerza y Salesforce puede seguir subiendo

Las acciones de software firmaron un trimestre espectacular mientras los chips se enfriaban. Jim Cramer cree que Salesforce y Microsoft aún tienen recorrido, pero señala a los tipos de interés como el gran riesgo.
El tercer trimestre terminó el miércoles y, para Jim Cramer, el gran protagonista no fue ni la inteligencia artificial ni los semiconductores, sino el software empresarial. Mientras los índices principales apenas se movieron, por debajo de la superficie hubo un cambio de liderazgo notable: el fondo que agrupa a las principales compañías de software (IGV) subió un 17% en el trimestre, frente a una caída del 11% del fondo equivalente de semiconductores (SOXX), que venía de un primer semestre enorme. "Recordaremos el tercer trimestre como el momento en que el software rebotó y algunas increíbles apuestas de centros de datos sucumbieron a la recogida de beneficios", resumió el presentador de Mad Money.
El caso más llamativo es Salesforce, que se anotó un 46% en el trimestre. El motivo de fondo: los inversores han pasado de temer que la IA se comiera su negocio a pensar que puede ser un motor de crecimiento. La compañía presentó Claudeforce, una integración que permite a los clientes usar el modelo Claude, de Anthropic, para consultar los datos guardados en Salesforce y hacer tareas como redactar correos o actualizar registros. Según Cramer, además presentó unos resultados sólidos y aprovechó los precios bajos de sus acciones para recomprar títulos, y todavía cree que pueden subir más. Con Microsoft se muestra igual de optimista: subió un 37% en el trimestre y, para él, "su rally acaba de empezar", apoyado en la fuerte demanda de Copilot, la aceleración de Azure y las primeras señales de que sus inversiones en centros de datos empiezan a dar fruto. Workday y Veeva también brillaron, con subidas del 55% y el 60% respectivamente, al disiparse el miedo a que la IA les rompiera el modelo de negocio. La ciberseguridad fue otro punto fuerte: CrowdStrike ganó un 39%, ya que una IA cada vez más potente hace más necesario, no menos, proteger a las empresas de nuevas amenazas.
En el otro lado de la balanza están algunos de los ganadores anteriores ligados a los centros de datos. Corning se dejó cerca de un 40% tras una subida enorme, un descenso que Cramer califica de simple recogida de beneficios y sobre el que asegura que volvería a comprar "encantado" si vuelve a caer. Caterpillar cedió un 24%, algo que también podría ser una oportunidad en su opinión, porque sus motores se están convirtiendo en una fuente creciente de energía para los centros de datos. Es decir, no todo fue un problema de negocio: parte del movimiento responde a inversores tomando ganancias después de meses muy buenos.
De cara al trimestre que ahora empieza, la mayor preocupación de Cramer no es la tecnología, sino la Reserva Federal. El banco central subió los tipos un cuarto de punto en septiembre, lo que presiona a los valores sensibles al coste del dinero, como Home Depot. "Mi gran miedo ahora mismo es el impacto de unos tipos más altos en la bolsa", dijo, y añadió que la próxima temporada de resultados debería aclarar hasta qué punto el encarecimiento de la financiación está afectando a las empresas. Conviene recordar un detalle no menor: el fondo benéfico que gestiona Cramer posee acciones de Salesforce, Microsoft y CrowdStrike, tres de las compañías que recomienda.
En resumen: el mercado ha dejado de castigar al software por miedo a la IA y ha empezado a premiarlo por integrarla en su producto. La pregunta para los próximos meses es si ese giro se sostiene cuando toque mirar de nuevo los números y el precio del dinero.
El análisis de Salseo
- El cambio de relato es el corazón de la noticia: antes la IA se veía como un rival que podía dejar obsoleto al software tradicional, y ahora se vende dentro de ese mismo software. Cuando Salesforce cobra por funciones de IA encima de su suscripción (el caso de Claudeforce), sube el ingreso por cliente en lugar de desaparecer el negocio. Ese es el mecanismo real detrás del +46% del trimestre, no una simple subida de optimismo.
- Ojo con confundir rotación con dinero nuevo: el software sube un 17% mientras los semiconductores caen un 11%. Es bastante probable que parte sea dinero saliendo de los chips, que venían de un primer semestre enorme, y entrando en software tras el castigo previo. La señal a vigilar es si las subidas del software aguantan sin que los chips recuperen el liderazgo; si ambos caen a la vez, el problema no era de sector, era de mercado.
- El riesgo que de verdad puede romper la fiesta son los tipos, no la IA. La Fed subió un cuarto de punto en septiembre y eso encarece la financiación de todo el mundo, incluida la de las empresas de software que crecen a base de recompras y adquisiciones. La temporada de resultados debería mostrar cuánto está mordiendo el coste de la deuda en compañías sensibles al crédito, como se está viendo ya en Home Depot.
- Matiz incómodo: Cramer opina sobre acciones que su propio fondo posee (Salesforce, Microsoft y CrowdStrike), así que su optimismo no es gratis ni neutral. Y decir que Microsoft "acaba de empezar" después de un +37% trimestral es una tesis que ya está, en buena parte, reflejada en el precio: comprar tras un rebote del 46% no es lo mismo que comprar en el pánico.