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SpaceX ya es la acción más odiada de Wall Street: los bajistas huelen sangre tras el gran estreno

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SpaceX ya es la acción más odiada de Wall Street: los bajistas huelen sangre tras el gran estreno

Apenas un mes después de la mayor salida a bolsa de la historia, SPCX se ha convertido en la nueva acción más apuesta en corto del mercado, con un 28% de su capital libre prestado a los bajistas.

SpaceX ha pasado de ser la niña bonita del parqué a la diana favorita de los inversores bajistas. En solo unas semanas desde su histórico debut bursátil, la compañía aeroespacial de Elon Musk acumula posiciones cortas récord: 181 millones de acciones, equivalentes al 28% del capital que realmente cotiza libremente. Es la cifra más alta jamás registrada para una empresa recién estrenada en su primer mes, según datos de S3 Partners recogidos por Bloomberg.

La presión vendedora ya se ha cobido su primera víctima simbólica: el miércoles, los títulos de SPCX perforaron brevemente los 135 dólares de su precio de salida antes de cerrar en 135,27 dólares. En las últimas cinco sesiones, la acción ha perdido alrededor de un 10%, y las ganancias no realizadas de los cortos ascienden ya a unos 3.880 millones de dólares. Solo en la última semana se añadieron posiciones bajistas por valor de 5.000 millones.

¿Qué ha cambiado tan rápido? Los analistas apuntan a una tormenta perfecta: recogida de beneficios tras el subidón inicial, una valoración que sigue siendo estratosférica (49 veces ingresos estimados, frente a las 15 veces de Tesla) y el miedo a lo que viene. Y lo que viene tiene nombre propio: el fin de los bloqueos de venta para los accionistas internos. Cuando esos candados expiren, millones de acciones adicionales podrían inundar el mercado, justo cuando la empresa se prepara para su decimotercer vuelo de prueba de Starship y para presentar resultados del segundo trimestre en la primera semana de agosto.

La salida a bolsa de SpaceX fue todo un espectáculo: valoró a la compañía en unos 2,1 billones de dólares tras su primer día de cotización, pero solo se puso a disposición del público menos del 5% de las acciones totales. Esa escasez artificial disparó el precio al principio, pero ahora se ha convertido en un arma de doble filo. A medida que se liberen títulos, la oferta podría crecer y hundir aún más la cotización. Además, la reciente emisión de 25.000 millones en bonos para financiar infraestructura de inteligencia artificial ha avivado el debate sobre si el gasto masivo en IA acabará dando frutos o solo presionará los márgenes.

Pese al correctivo, Wall Street no ha tirado la toalla. De los 32 analistas que cubren el valor, 27 recomiendan comprar y solo uno aconseja vender. Pero las voces críticas suenan cada vez más alto. El exgestor de Fidelity George Noble cree que la acción podría desplomarse a la mitad este año y que su valor justo ronda los 30 dólares, un 78% por debajo de los niveles actuales. Jay Ritter, el gurú de las OPVs, admite que él mismo pensó en ponerse corto antes del debut. Y el analista de CFRA Keith Snyder mantiene su recomendación de venta porque no ve nada que justifique semejante valoración. Un análisis de Reuters sobre 50 grandes estrenos bursátiles desde 2010 muestra que las empresas que caen por debajo de su precio de salida en los dos primeros meses suelen quedarse rezagadas, aunque la mayoría aún ofrecen retornos positivos a largo plazo.

El análisis de Salseo

  • El 28% del free float en corto es una barbaridad: significa que casi uno de cada tres títulos disponibles está prestado para apostar contra la empresa. Esto convierte a SPCX en un polvorín, porque cualquier noticia positiva podría desatar una compresión de cortos (short squeeze) que dispare la cotización de forma violenta.
  • La clave está en el fin de los bloqueos de venta. Si los insiders salen en estampida a vender, la presión bajista podría ser brutal. Pero si aguantan, el argumento de los cortos se debilita. Hay que vigilar de cerca qué hacen los grandes accionistas cuando se abra la veda.
  • La valoración sigue siendo el elefante en la habitación: 49 veces ingresos es un múltiplo de empresa de software de alto crecimiento, no de una compañía aeroespacial con márgenes aún por demostrar. Mientras no haya un plan claro de rentabilidad, los bajistas tendrán munición para seguir atacando.
  • El consenso de analistas sigue siendo alcista, pero eso puede ser un espejismo: los bancos que llevaron la OPV suelen ser los mismos que ahora recomiendan comprar. La opinión de inversores independientes como Noble o Ritter, que no tienen conflicto de interés, pesa más en este momento de ajuste de expectativas.

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Fuente: Invezz