SpaceX: los analistas ven en el alquiler de potencia para IA su gran motor de ingresos

TD Cowen inicia la cobertura de SpaceX con recomendación de compra y un precio objetivo que implica un 37% de recorrido, señalando la venta de capacidad de cálculo para inteligencia artificial como su mayor fuente de ingresos a corto plazo.
Los analistas de TD Cowen, dirigidos por John Blackledge, han empezado a cubrir la acción de SpaceX (tíquet SPCX) con una recomendación de compra y un precio objetivo de 200 dólares por acción, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 37% respecto al cierre del lunes. En una nota enviada a sus clientes, el equipo califica el negocio de venta de potencia de cálculo (es decir, alquilar a terceros la capacidad de sus centros de datos para que entrenen y hagan funcionar sus modelos de inteligencia artificial) como el «mayor motor» de ingresos de la compañía a corto plazo, apoyándose en el fuerte desequilibrio entre oferta y demanda que atraviesa el sector de la IA.
La compañía se ha convertido en un proveedor relevante de esa capacidad de cómputo, un recurso imprescindible para las empresas de inteligencia artificial. Según los documentos regulatorios, grandes compañías como Alphabet (matriz de Google) y Anthropic se han comprometido a gastar miles de millones de dólares con SpaceX. De los cinco clientes desvelados por la empresa, solo se ha confirmado públicamente la identidad de tres: Anthropic, Google y la emergente Reflection AI. Al cuarto, revelado en julio, algunos analistas lo sitúan en el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Además, el director financiero de SpaceX, Bret Johnsen, anunció este mes un nuevo contrato de cálculo que arrancará en diciembre.
Las previsiones que manejan las casas de análisis son ambiciosas. TD Cowen calcula que el 35% de las ventas de SpaceX en 2026 podría proceder de actividades ligadas a la venta de potencia de cálculo, y que esta pata del negocio incluso podría superar a Starlink, la «joya de la corona» de la compañía, en el primer trimestre de 2027. Para 2028, auguran que el alquiler de cómputo representará el 65% de los ingresos totales. Por su parte, el analista de Deutsche Bank Edison Yu valora los cinco clientes ya firmados en unos 54.500 millones de dólares de «ritmo de ingresos anualizado» (una métrica que extrapola a un año completo la facturación de un periodo corto), cuando el objetivo declarado de la empresa es alcanzar los 100.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales a finales de 2026. Yu también recomienda comprar, con un precio objetivo de 235 dólares. Cerca de la mitad de la capacidad de cálculo que SpaceX tiene previsto construir se alquilaría a otras compañías en los próximos años; el resto se destinaría a sostener sus proyectos internos, como sus agentes de IA y nuevos modelos.
¿Por qué importa esto al inversor? Porque cambia el relato de la compañía. SpaceX deja de ser solo una historia de cohetes y satélites para parecerse cada vez más a un proveedor de infraestructura de inteligencia artificial, un negocio con ingresos recurrentes y contratos a largo plazo que cotiza con valoraciones distintas a las de una empresa aeroespacial tradicional. También hay letra pequeña: el tamaño real de esta actividad es difícil de medir, porque solo se conocen tres de los cinco clientes y las cifras se basan en ritmos anualizados, no en dinero ya cobrado. Todo depende, además, de que la compañía ponga en marcha más capacidad en sus centros de datos para poder firmar nuevos acuerdos.
El análisis de Salseo
- El negocio no es vender el mejor modelo de IA, sino vender el «enchufe»: espacio en centros de datos para que otros entrenen sus modelos. Es un modelo de infraestructura, con contratos de varios años e ingresos recurrentes, mucho más estable que depender del ciclo de entusiasmo de la inteligencia artificial. Eso explica por qué los analistas lo colocan como motor principal y no como un complemento de Starlink.
- La clave de fondo es la escasez de capacidad de cálculo: la demanda de las empresas de IA crece más rápido que la construcción de centros de datos, así que quien tenga capacidad ya lista puede poner precio. La señal a vigilar es cuánta capacidad nueva se va conectando, porque los propios analistas esperan «unos cuantos acuerdos grandes más» si se cumplen los planes de ampliación.
- Ojo con el matiz que no aparece en el titular: solo se conocen tres de los cinco clientes y las cifras se calculan sobre ritmos de facturación anualizados, no sobre ingresos ya cobrados. Si Google y Anthropic concentran buena parte de esas ventas, la marcha de uno solo de ellos cambiaría la foto por completo. Es un riesgo de concentración difícil de medir desde fuera.
- Si en 2028 el 65% de los ingresos viniera del alquiler de potencia de cálculo, SpaceX dejaría de valorarse como empresa espacial y empezaría a compararse con las grandes tecnológicas de infraestructura. Eso afecta a todos los que invierten en el sector aeroespacial y de satélites: la referencia de valoración del negocio entero se movería hacia arriba o hacia abajo según evolucionen estas previsiones.