SpaceX: tras el +30%, los analistas aún ven un 62% de recorrido

SpaceX acumula una subida superior al 30% desde agosto y el consenso de Wall Street aún le ve un 62% de recorrido. La orden ejecutiva para acelerar los lanzamientos espaciales y el futuro spaceport de Luisiana son los últimos catalizadores alcistas, con Starship como próximo examen.
Las acciones de SpaceX (SPCX) llevan un agosto de infarto: acumulan una subida de más del 30% desde principios de mes después de presentar unos resultados del segundo trimestre mejores de lo esperado. El mercado, eso sí, se llevó un susto con la factura de inversión (capex). La compañía, que debutó en bolsa el pasado junio con una salida multitudinaria, sigue siendo un título muy volátil y aún cotiza por debajo de su máximo de 225,64 dólares alcanzado en ese primer envite. Pese a todo, la mayoría de los analistas de Wall Street ve más camino: el precio objetivo medio del consenso apunta a un 62% de recorrido adicional desde los niveles actuales.
¿De dónde sale esa confianza? Los alcistas apuestan por la fuerza del negocio de conectividad (es decir, Starlink), por el crecimiento de Starship y por las ambiciones de SpaceX en inteligencia artificial. A eso se suman dos catalizadores recientes: el anuncio del proyecto para construir un spaceport (una base de lanzamiento) en Luisiana y la orden ejecutiva de la Casa Blanca que busca aliviar la regulación de los lanzamientos espaciales.
Esa orden ejecutiva actualiza la Política Nacional de Transporte Espacial (NTSP) de 2013 y pone sobre la mesa cifras que dan vértigo: pasar de 217 lanzamientos en 2025 a más de 1.000 anuales (entre lanzamientos y reentradas) en 2030, y alcanzar 10.000 lanzamientos al año en 2035. Para Myles Walton, de Wolfe Research (que reitera su recomendación de compra), es una noticia muy positiva. Ese analista de cinco estrellas también señala como próximo catalizador el vuelo orbital de Starship (Flight 14) a principios de septiembre.
En la misma línea se mueve Adam Jonas, de Morgan Stanley, que ha reiterado su recomendación de compra con un precio objetivo de 300 dólares. Jonas reaccionó con optimismo al proyecto del spaceport de Starship en la costa sur de Luisiana, un emplazamiento valorado en 100.000 millones de dólares que, según él, podría soportar miles de lanzamientos al año. El analista cree además que la acción no está descontando un ritmo de lanzamientos potencialmente mucho más agresivo del que refleja el precio actual.
El consenso de Wall Street es, en conjunto, de compra moderada: 24 analistas recomiendan comprar, seis mantener y tres vender, con un precio objetivo medio de 228,59 dólares, es decir, ese ~62% de recorrido que citaba el mercado. Pero no todo son flores: el elevado gasto de capital y una valoración ya exigente son las dos sombras que repiten los más prudentes. Para quien entre en SPCX, la volatilidad posterior a la salida a bolsa es parte del viaje, y el próximo gran examen llega en cuestión de días con ese vuelo de Starship.
El análisis de Salseo
- La tesis de SpaceX no es el beneficio de hoy, es una apuesta a que el lanzamiento espacial se convierta en una industria de miles de vuelos anuales. El propio analista de Wolfe lo resume: si crees en el potencial disruptivo a largo plazo, la valoración actual importa menos. Por eso la acción puede seguir subiendo aunque queme mucha caja.
- La orden ejecutiva de la Casa Blanca es el catalizador de fondo: pasar de 217 lanzamientos en 2025 a más de 1.000 en 2030 y a 10.000 en 2035 no es un trámite administrativo, es un cambio de régimen para el sector. Y esa cadencia agresiva es exactamente donde Starship y el futuro spaceport de Luisiana pretenden jugar.
- La letra pequeña es el gasto de capital. SpaceX está invirtiendo a lo grande (el spaceport de Luisiana son 100.000 millones de dólares) y eso asustó a los inversores en los últimos resultados. Si Starship se retrasa o la demanda no crece al ritmo previsto, esa factura puede castigar la acción con la misma fuerza con la que hoy la impulsa.
- La señal concreta a vigilar es el vuelo orbital de Starship (Flight 14) a principios de septiembre, que Walton marca como el próximo catalizador. Un éxito probablemente reforzaría la narrativa alcista; un fallo, con una valoración ya exigente, podría traer un correctivo duro y nuevas dudas sobre esos planes de lanzamientos anuales.