La apuesta más difícil de SpaceX: una red móvil que podría costar 130.000 millones

Bernstein reitera su visión alcista sobre SpaceX, pero advierte de que su apuesta más difícil, el servicio móvil directo al dispositivo, podría costarle hasta 130.000 millones de dólares si decide construir su propia red.
Las acciones de SpaceX (SPCX) arrancan la semana con buen pie después de que el analista de Bernstein Douglas Harned haya vuelto a poner sobre la mesa su visión alcista sobre la compañía. Harned repite su recomendación de compra ('outperform') y mantiene un precio objetivo de 248 dólares por título, lo que implica un potencial de revalorización de más del 73% desde los niveles actuales. El analista se muestra muy optimista con el negocio de lanzamientos, con la banda ancha de Starlink y con los planes de la empresa en el campo de los centros de datos orbitales.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. En su informe, el analista identifica lo que considera la apuesta más difícil de la compañía: el servicio de móvil directo al dispositivo, que permite conectar teléfonos convencionales a través de satélites sin necesidad de antenas terrestres. 'El negocio que hemos visto como más difícil es el de móvil directo al dispositivo', reconoce Harned. SpaceX tiene previsto empezar a lanzar con Starship su constelación de satélites Mobile V2 a mediados de 2027, y a partir de ahí tendrá que decidir si construye su propia red terrestre o se apoya en operadoras de telecomunicaciones ya establecidas.
Esa decisión no es menor. Según las estimaciones de Bernstein, montar una red móvil a nivel nacional podría costar a SpaceX unos 70.000 millones de dólares, exigir la instalación de 57.000 estaciones base y llevar ocho años de obras. Y el desembolso podría escalar hasta los 130.000 millones si la compañía opta por una red más grande, pensada para competir de tú a tú con los grandes operadores de telefonía. La firma llegó a modelar hasta seis escenarios distintos de despliegue.
En ese cálculo, el espectro radioeléctrico juega un papel clave. Bernstein señala que comprar 10 MHz de espectro de banda baja a Grain reduciría en torno a un 30% el número de estaciones necesarias, un alivio importante para el proyecto. El propio Elon Musk salió al paso de un informe de Bloomberg que apuntaba a ese posible acuerdo y contestó con un escueto 'no es cierto'. La firma de análisis, sin embargo, cree que un pacto con Grain 'no está descartado'.
Pese al elevado coste, Bernstein considera que la vía más probable es que SpaceX acabe aliándose con alguna operadora tradicional, evitando así tener que construir desde cero una red terrestre de dimensiones nacionales. En bolsa, mientras tanto, la acción acumula un consenso de 'compra moderada', con 24 recomendaciones de compra, cinco de mantener y tres de venta desde su salida a bolsa. El precio objetivo medio se sitúa en 232,35 dólares, lo que deja un margen de subida del 62,54%. La clave a vigilar, más que el titular apocalíptico de los 130.000 millones, es por qué vía decide Musk resolver el problema.
El análisis de Salseo
- El titular asusta, pero el informe de Bernstein es en realidad una reiteración alcista: mantiene su precio objetivo de 248 dólares y ve más de un 73% de recorrido. El dato del coste no es una advertencia, es la justificación de por qué lo más probable es que SpaceX no construya su propia red.
- La batalla real está en el espectro. Que Grain reduzca un 30% los emplazamientos necesarios no es un detalle menor: convierte una operación aritméticamente inviable en algo mucho más digerible. Por eso la negación de Musk ('not true') no cierra el debate: en este juego, negar no es lo mismo que descartar.
- La tensión de fondo es el dilema estratégico clásico de SpaceX: ¿competir con las telecos o colaborar con ellas? Asociarse evita la ruina financiera, pero regala a las operadoras un papel en un negocio que podría canibalizarlas. Si la constelación Mobile V2 funciona, las telecos son el socio y el enemigo a la vez.
- Para el accionista, la señal concreta a vigilar no es el precio objetivo, sino dos hitos: el inicio de los lanzamientos de Starship con los satélites Mobile V2 a mediados de 2027 y cualquier movimiento con Grain. El primero valida la tecnología; el segundo, la estrategia de despliegue. Hasta entonces, el debate sobre los miles de millones es especulativo.