El atasco de SpaceX abre la puerta a Rocket Lab y Firefly

La demanda de lanzamientos compartidos de SpaceX desborda su capacidad y algunos clientes se quedan sin sitio hasta 2029. Rocket Lab y Firefly, en positivo.
SpaceX (SPCX) tiene un problema que a sus competidores les viene de lujo. La demanda de sus misiones 'rideshare' (lanzamientos compartidos) es tan alta que al menos nueve clientes se han encontrado con que no hay hueco en las misiones Transporter más allá de finales de 2028 o principios de 2029. Eso, en la práctica, significa que algunos operadores de satélites no pueden lanzar cuando quieren. Y cuando SpaceX no da abasto, los clientes buscan alternativas. Por eso no sorprende que en la sesión del viernes las acciones de SpaceX (SPCX) cayeran, mientras Rocket Lab (RKLB) y Firefly Aerospace (FLY) subían más de un 2%.
¿Por qué este atasco? Porque SpaceX está usando gran parte de su capacidad de Falcon 9 para su propio negocio, Starlink. En lo que va de 2026, la compañía ha lanzado 102 misiones Falcon 9, de las cuales 79 fueron para Starlink. Solo en el segundo trimestre, 28 de sus 38 lanzamientos fueron para sus propias misiones. Eso deja menos espacio para clientes externos. El CEO de Planet Labs (PL), Will Marshall, lo confirma: hay 'definitivamente mucha demanda' para las misiones compartidas con SpaceX, y los precios 'han subido un poco' mientras la compañía intenta asegurarse acceso a los lanzamientos.
Rocket Lab es uno de los grandes beneficiados. Su cohete Electron ofrece lanzamientos dedicados, con capacidad para llevar hasta 300 kilogramos a órbita. A diferencia de un vuelo compartido, Electron da a los clientes más control sobre el calendario y los requisitos de la misión. La compañía terminó su último trimestre con una cartera de pedidos de 2.360 millones de dólares y más de 90 misiones en su backlog. Además, está preparando el primer vuelo de su cohete Neutron, más grande, que apunta a un segmento más amplio del mercado, aunque todavía no ha volado.
Firefly también tiene su oportunidad. Su cohete Alpha puede transportar alrededor de 1.000 kilogramos, más que Electron. Es cierto que Rocket Lab tiene un historial de lanzamientos más consolidado y Firefly aún está construyendo el suyo, pero ninguna de las dos necesita quitarle el trono a SpaceX para beneficiarse de este cambio. De hecho, Planet Labs ya está mirando más allá de SpaceX: ha reservado un lanzamiento con Isar Aerospace, lo que le da otra opción mientras la demanda de misiones de SpaceX siga alta. Si SpaceX continúa con este atasco, los operadores que no consigan el calendario que necesitan acudirán cada vez más a proveedores más pequeños. Ahí es donde RKLB y FLY pueden capturar clientes que SpaceX no puede atender.
¿Qué dice el mercado? Según la herramienta de comparación de acciones de TipRanks, SpaceX y Firefly tienen una calificación de Compra Moderada, mientras que Rocket Lab y Planet Labs tienen una calificación de Compra Fuerte. Los analistas ven un potencial de subida del 52,29% para SpaceX, del 70,62% para Rocket Lab, del 87,56% para Firefly y del 139,10% para Planet Labs, según sus precios objetivo medios. Ojo: esto son estimaciones de analistas, no una recomendación de compra. La realidad es que el atasco de SpaceX es una oportunidad real, pero su impacto en los resultados de RKLB y FLY dependerá de cuántos clientes acaben cambiando de proveedor y de lo rápido que lo hagan.
El análisis de Salseo
- El atasco no es solo un pico de demanda: es una decisión estratégica de SpaceX de priorizar Starlink, su negocio más rentable. Eso hace que el hueco para clientes externos sea estructural, no temporal, y da a los rivales una ventana de oportunidad persistente.
- La señal más reveladora es que Planet Labs, un cliente de SpaceX, ya ha reservado con Isar Aerospace. Eso demuestra que el problema es real y que los operadores están dispuestos a diversificar proveedores, no solo a esperar.
- Rocket Lab tiene la ventaja de un historial probado y un backlog enorme, pero su capacidad es limitada (300 kg). Firefly tiene más capacidad (1.000 kg) pero menos vuelos. El verdadero salto llegará cuando Neutron vuele por primera vez: ahí es donde Rocket Lab puede capturar un mercado mucho mayor.
- La lectura contraria: las acciones de RKLB y FLY suben por una expectativa, no por un contrato firmado. Si SpaceX logra ampliar capacidad o los clientes deciden esperar, el viento podría cambiar. La oportunidad es real, pero no está garantizada.