Financiación

SpaceX busca 40.000 millones de deuda para comprar chips de Nvidia: ¿riesgo para SPCX?

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SpaceX busca 40.000 millones de deuda para comprar chips de Nvidia: ¿riesgo para SPCX?

SpaceX negocia una financiación de 40.000 millones de dólares para comprar chips de inteligencia artificial de Nvidia, con Apollo liderando la operación. La acción cayó cerca de un 1% tras conocerse la noticia, y la pregunta es si los ingresos por IA llegarán a tiempo de justificar semejante gasto.

SpaceX quiere hacerse con una bolsa enorme de dinero para comprar chips de inteligencia artificial. Según informó el Financial Times, la compañía de Elon Musk busca unos 40.000 millones de dólares de financiación destinados a adquirir procesadores de Nvidia, el fabricante que domina el mercado de chips para IA. El paquete se dividiría en unos 10.000 millones en préstamos bancarios y unos 30.000 millones en deuda con grado de inversión (es decir, deuda considerada relativamente segura por las agencias de calificación), con Apollo Global Management como líder de la operación y Pimco entre los posibles prestamistas. El cierre está previsto para 2027 y la acción reaccionó con una caída de alrededor del 1% en las operaciones posteriores al cierre del mercado.

La operación no llega en un momento de apuro de caja. En su último informe trimestral, correspondiente al 30 de junio, SpaceX declaró 38.400 millones de deuda y 1.100 millones en pasivos por arrendamientos financieros, pero también alrededor de 100.000 millones en efectivo y valores negociables. El detalle clave es que la compañía acaba de obtener calificaciones crediticias de grado de inversión, lo que amplía mucho el abanico de instituciones dispuestas a comprar su deuda. Es decir: SpaceX no está pidiendo auxilio, está aprovechando que ahora puede endeudarse a plazos largos y en mejores condiciones para asegurarse el suministro de un producto escaso. Musk ha dicho que quiere construir sus centros de datos de IA alrededor del hardware de Nvidia, y se espera que Colossus 2 crezca de forma notable.

El problema es el calendario. Evercore calcula que SpaceX podría gastar cerca de 53.000 millones en infraestructura de IA en el segundo semestre de 2026, un 70% por encima de lo que espera el consenso del mercado. Pese a ello, la firma se mantiene constructiva: sostiene que los inversores con horizonte de 2027 y convencidos de que la demanda de capacidad de cálculo seguirá fuerte deberían plantearse comprar el valor. En esa misma línea, Evercore estima que los ingresos de su negocio de soluciones e infraestructura de IA podrían alcanzar unos 83.000 millones en 2027, frente a los aproximadamente 47.000 millones que calcula la media del mercado. El analista de Goldman Sachs Eric Sheridan elevó recientemente su precio objetivo hasta 230 dólares desde 220 y mantuvo su recomendación de compra, apoyándose en mejores expectativas de capacidad, ingresos y márgenes a medida que crece la demanda empresarial.

La nota discordante la pone TD Cowen. Su analista John Blackledge describe a SpaceX como una compañía ante "un conjunto de oportunidades sin precedentes en IA y en el ámbito espacial", pero avisa de que esas oportunidades "pueden tardar más en reflejarse en la cuenta de resultados". Y ahí está el quid: TD Cowen prevé que los ingresos por alquiler de capacidad de cálculo pasen de unos 14.000 millones en 2026 a 66.000 millones en 2027 y 133.000 millones en 2028, hasta convertirse en la mayor fuente de facturación de la empresa. Son cifras espectaculares, pero solo llegan después de un despliegue gigantesco de inversión. Antes de que ese dinero entre en la cuenta de resultados, SpaceX tiene que digerir intereses, depreciación de los equipos y más gasto en infraestructura.

Con todo, no hay señales de una crisis de liquidez: el balance de junio mostraba mucho efectivo y la financiación propuesta reparte la deuda entre inversores institucionales a plazos largos. La caída del 1% en las operaciones posteriores al cierre sugiere que el mercado ha tomado nota del riesgo sin interpretarlo como una grieta en la tesis de inversión. El mensaje de fondo es que el balance aguanta una inversión muy pesada, pero ese mismo esfuerzo deja menos margen para el error si la utilización de los centros de datos o la demanda de cómputo acaban decepcionando.

El análisis de Salseo

  • El mecanismo de la noticia no es una necesidad desesperada de dinero: SpaceX tiene unos 100.000 millones en caja y valores negociables frente a los 40.000 millones que quiere levantar. Se endeuda porque los chips de IA son un recurso escaso y quien no reserva capacidad hoy se queda fuera de la ola. El riesgo no es quedarse sin efectivo, es pagar intereses y amortizaciones durante años antes de que lleguen los ingresos prometidos.
  • La brecha entre lo que espera Evercore (83.000 millones de ingresos de IA en 2027) y lo que espera el consenso (47.000 millones) es enorme: quien compre la acción hoy está apostando a que la previsión más agresiva se cumple. Ahí está la tensión real, no en la deuda en sí. Un dato a vigilar: si el gasto en infraestructura del segundo semestre de 2026 se acerca a los 53.000 millones que estima Evercore o se queda por debajo.
  • Lectura contraria al titular: los analistas optimistas apenas mueven sus números. Goldman subió el precio objetivo de 220 a 230 dólares, un ajuste de en torno al 4,5%, no un cambio de tesis. Y el mercado reaccionó con una caída de solo el 1% tras el cierre, lo que sugiere que la financiación se ve como riesgo asumible, no como un problema serio.
  • Lo que conviene vigilar de verdad es el negocio, no el préstamo: el despliegue de Colossus 2 y de los centros de datos alrededor de Nvidia es el termómetro de si el gasto se convierte en ingresos. Además, SpaceX mezcla dos negocios con ciclos muy distintos, el espacial y el de cómputo, lo que complica valorar la compañía con una sola etiqueta.

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Fuente: Invezz