Financiación

SpaceX busca 40.000 millones para comprar chips de Nvidia, según el FT

·NeutralImpacto medio
SpaceX busca 40.000 millones para comprar chips de Nvidia, según el FT

La compañía aeroespacial SpaceX estaría peinando el mercado para levantar 40.000 millones de dólares en una financiación liderada por Apollo Global Management, con un objetivo muy concreto: comprar chips a Nvidia.

SpaceX quiere hacerse con un gran paquete de chips de Nvidia y, para pagarlo, está buscando levantar 40.000 millones de dólares en una operación de financiación liderada por Apollo Global Management. Así lo publica el Financial Times, que cita a personas conocedoras del asunto, y que recoge la agencia Reuters. La cifra, por sí sola, llama la atención incluso en un sector, el espacial, acostumbrado a moverse entre proyectos de miles de millones.

De momento se conocen muy pocos detalles. La información, adelantada este martes por el diario británico, se apoya en fuentes anónimas y no viene acompañada de datos sobre las condiciones, los plazos ni la estructura exacta de esa financiación, ni de una confirmación oficial por parte de las compañías implicadas. Es decir, estamos ante una operación en fase de negociación de la que se sabe el objetivo (comprar chips) y el tamaño aproximado (40.000 millones), pero no cómo se va a armar ni cuándo podría cerrarse.

El movimiento encaja en una tendencia que lleva tiempo marcando a la industria espacial: el valor de estas compañías ya no se mide solo por cuántos cohetes lanzan o cuántos satélites ponen en órbita, sino por cuánta capacidad de cálculo tienen para procesar todo lo que esos aparatos captan. Los chips se han convertido en el nuevo cuello de botella, porque la inteligencia artificial y el análisis de datos exigen una potencia de proceso enorme y muy difícil de conseguir a corto plazo. Comprar procesadores a gran escala es, en la práctica, comprar la materia prima del negocio del futuro.

La noticia también dice mucho de cómo se financian ahora los proyectos aeroespaciales. Que el liderazgo de la operación recaiga en un gestor de inversiones como Apollo y no en un banco tradicional o en el propio balance de la compañía sugiere una estructura financiera diseñada a medida, un paso más en la conversión de este sector en algo parecido a una infraestructura clásica: mucha inversión inicial, contratos a largo plazo y necesidad de capital constante. El sector de satélites y el aeroespacial de defensa son los principales afectados por este tipo de movimientos, tanto por la demanda de cómputo como por la dependencia de un puñado de proveedores de chips.

A partir de aquí, lo que toca vigilar es sencillo de enumerar: si la operación se confirma oficialmente, si finalmente se cierra por el importe anunciado y con qué condiciones, y si otras compañías del sector copian el modelo de acudir a grandes fondos para financiar sus compras de tecnología. Mientras eso no ocurra, conviene tratar la información con la cautela que merece cualquier noticia basada en fuentes anónimas: el interés es real, pero los números todavía pueden cambiar mucho.

El análisis de Salseo

  • El titular habla de chips, pero la noticia es de infraestructura: si una compañía espacial necesita 40.000 millones para comprar procesadores, el mensaje es que el negocio ya no se decide solo en la órbita, sino en los servidores donde se procesa todo lo que llega desde el espacio. Quien no tenga acceso a esa capacidad de cálculo se queda fuera de los servicios de datos, que es donde están los márgenes.
  • Que la operación la lidere un gestor de inversiones como Apollo y no un banco o el propio balance apunta a una financiación estructurada, probablemente con una mezcla de deuda y capital. La pregunta clave para el sector es a qué coste: si ese dinero sale caro, la presión acabará apareciendo más tarde en los precios de los servicios o en los márgenes de la compañía.
  • Para los fabricantes de chips, una petición de este tamaño es demanda pura en un momento en el que la capacidad de producción está muy disputada. El efecto secundario es competitivo: los rivales de SpaceX en el negocio de satélites pueden encontrarse con que el proveedor ya tiene su capacidad comprometida con otro, y eso es una ventaja difícil de replicar a corto plazo.
  • El matiz que el titular no cuenta: 'buscar' 40.000 millones no es 'conseguir' 40.000 millones. La información viene de fuentes anónimas, sin confirmación de las partes ni detalle de condiciones, así que la señal de verdad llegará cuando se cierre la operación y se conozca la letra pequeña, no cuando se anuncie la intención.

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Fuente: Reuters