SpaceX cae un 34% desde máximos: ¿oportunidad dorada o trampa?

Las acciones de SpaceX se mueven en un rango estrecho tras chocar con los 158 dólares y quedarse un 34% por debajo de su máximo histórico. Los analistas siguen siendo muy optimistas, con precios objetivo que van de 227 a 800 dólares.
Las acciones de SpaceX (SPCX) llevan un mes moviéndose de lado, sin rumbo claro, después de toparse con una resistencia clave en los 158 dólares. El viernes cotizaban a 148,03 dólares, muy lejos del máximo histórico de 225 dólares, lo que supone una caída de aproximadamente el 34% desde esos máximos. Este estancamiento ha coincidido con dos cosas: la liberación de paquetes de acciones que estaban bloqueadas (los llamados 'share unlocks', que sueltan papel al mercado) y la inminente prueba de la nueva versión de Starlink, la v3.
A pesar del tropiezo en bolsa, los analistas que siguen a la compañía se mantienen claramente alcistas. Su argumento principal es que SpaceX ya no depende de un solo negocio, sino de tres patas distintas, y que los problemas actuales (entre ellos, que la empresa quema más caja de la que genera) son temporales. La estimación media de consenso apunta a que el precio se irá a 227 dólares en los próximos doce meses, un 53% por encima de los niveles actuales. El más entusiasta de todos habla de 800 dólares, un 440% más. Entre los nombres concretos, Timothy Hiran, de Oppenheimer, fija el objetivo en 280 dólares; Ryan Koontz, de Needham, en 250; y Macquarie también en 250, lo que exigiría una subida de unos 100 dólares desde el precio actual.
¿Y por qué ese optimismo? Porque Elon Musk está invirtiendo a lo grande en todas las patas del negocio para ganar cuota de mercado ante el aumento de la competencia. En el último trimestre, el área espacial dedicó 1.170 millones de dólares a inversión (capex), mientras que el negocio de conectividad se gastó 1.370 millones y el de inteligencia artificial, 15.800 millones. Un buen ejemplo de ese esfuerzo es la prueba de Starlink v3 prevista para la semana que viene, una versión que debería mejorar el servicio de internet por satélite. Starlink ya supera los 12 millones de clientes que pagan una cuota mensual. En paralelo, Musk aseguró esta semana que las capacidades de su modelo de IA, Grok, igualarán o superarán a las de rivales como Anthropic y OpenAI, aunque los datos disponibles muestran que Grok va bastante por detrás de esos modelos.
En cuanto a las perspectivas de ingresos, los analistas creen que queda mucho recorrido, sobre todo en el negocio de centros de datos. La compañía acaba de cerrar un acuerdo de 1.100 millones de dólares al mes, que se suma a los pactos con Google, Reflection AI y Anthropic. De hecho, grandes bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley creen que los ingresos podrían superar el billón de dólares dentro de unos años. La estimación media sitúa la facturación anual en 44.800 millones este año, con el más optimista en 51.000 millones, y por encima de 103.000 millones el año que viene. Eso sí, el flujo de caja libre se resentirá por el enorme volumen de inversión, aunque el artículo sostiene que a largo plazo merecerá la pena, igual que ocurrió con Tesla.
En el plano técnico, el gráfico de dos horas muestra un patrón de triángulo ascendente, que suele interpretarse como una señal de continuidad de la tendencia. El precio se mantiene por encima de la media móvil de 50 periodos y del indicador Supertrend, lo que, según este análisis, invita a pensar en nuevas subidas: primero hacia la zona psicológica de los 200 dólares y, con el tiempo, hacia los 300 o más.
El análisis de Salseo
- El caso de inversión ya no es 'una empresa de cohetes': son tres negocios muy distintos (espacio, conectividad vía Starlink e IA). Esa diversificación reduce el riesgo de depender de un solo contrato, pero también mete a la compañía en el negocio de los centros de datos, donde compite con gigantes con mucha más caja. Ahí los 15.800 millones de dólares invertidos en IA son la cifra clave a vigilar: si esa partida de gasto sigue creciendo sin ingresos proporcionales, el relato se complica.
- El punto de fricción real es la caja. Que los analistas llamen 'temporal' al consumo de efectivo no lo convierte en un problema pequeño: hay que ver cuánto tarda la facturación (44.800 millones estimados este año) en generar flujo de caja libre positivo después de semejante nivel de inversión. La señal concreta a seguir es el capex de los próximos trimestres y si los ingresos de los centros de datos empiezan a compensarlo.
- Cuidado con el paralelismo con Tesla que usa el artículo como argumento. Tesla tardó muchos años, pasó por correcciones dolorosas y sufrió un desgaste enorme antes de que la tesis madurase; extrapolarlo a SpaceX es un acto de fe, no un análisis. Además, el propio motivo de la caída reciente (la liberación de acciones bloqueadas) añade presión vendedora a corto plazo que los objetivos alcistas de 800 dólares no tienen en cuenta.
- El catalizador tangible más cercano es la prueba de Starlink v3: si mejora el servicio y sostiene el ritmo de captación de suscriptores (ya son más de 12 millones de pago), da aire a la parte de conectividad, que es la que hoy sostiene los números. El contrapunto es la IA: el propio Musk asegura que Grok igualará a OpenAI y Anthropic, pero los datos que cita el artículo dicen que va muy por detrás. Es la pata donde más se gasta y donde menos se ve el retorno.