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SpaceX cae un 4% antes del vuelo clave del Starship: su presidenta vende 52 millones

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SpaceX cae un 4% antes del vuelo clave del Starship: su presidenta vende 52 millones

Las acciones de SpaceX bajan más del 4% por la venta de 52 millones de dólares en títulos de su presidenta y por la liberación de 328,4 millones de acciones de empleados e inversores, justo antes del lanzamiento más ambicioso del Starship.

Las acciones de SpaceX (SPCX) cayeron más de un 4% el pasado 23 de septiembre, hasta los 148,36 dólares, y lo llamativo es el momento: apenas unos días antes de lo que la compañía considera su lanzamiento más ambicioso hasta la fecha. El mercado no castigó un mal resultado ni un problema técnico, sino dos movimientos de papel que tienen que ver con quién puede vender acciones y desde cuándo.

El primer detonante fue una venta de la propia presidenta y directora de operaciones de la compañía, Gwynne Shotwell. Según el documento presentado ante los reguladores, planea deshacerse de casi 52 millones de dólares en títulos: en concreto, 342.170 acciones a unos 151,85 dólares cada una. Las acciones las consiguió ese mismo día ejecutando opciones sobre acciones con dinero en efectivo. La operación se hizo al amparo de un plan de trading preestablecido (el conocido como Rule 10b5-1) que ella misma puso en marcha en junio. Estos planes son habituales entre directivos: se fijan con mucha antelación para que sus ventas no parezcan una reacción a información privilegiada, sino una decisión tomada de antemano.

El segundo motivo pesa aún más. El 24 de septiembre expiró el periodo de bloqueo que impedía vender un gran paquete de acciones en manos de personas vinculadas a la empresa: hasta 328,4 millones de títulos quedaron libres para cotizar. Cuando entra de golpe tanto papel nuevo en el mercado, la oferta crece, y con la misma demanda el precio tiende a bajar. No es la primera vez que le pasa a SpaceX: el 9 de septiembre ya se liberó otro lote similar y las acciones cayeron un 3,9% ese día. Es el peaje habitual de las compañías que han repartido muchas acciones entre empleados e inversores tempranos.

Sin embargo, el titular que importa de verdad llega la próxima semana. El consejero delegado, Elon Musk, ha confirmado que el vuelo 14 del Starship tiene fecha objetivo: el lunes 28 de septiembre. Los operarios ya han apilado el cohete de 124 metros sobre su enorme propulsor. A diferencia de los ensayos anteriores, que solo recorrieron parte del planeta, este vuelo busca una órbita terrestre real a unos 275 kilómetros de altura, durará casi 10 horas y dará seis vueltas al planeta. Y hay un detalle que cambia la historia: por primera vez no lleva pesos muertos de prueba, sino carga que paga. El director financiero, Bret Johnsen, lo ha calificado como la primera misión de la nave que genera ingresos, porque desplegará 26 satélites Starlink V3.

¿Y cómo lo ve el mercado? De momento, el consenso de Wall Street sobre SPCX es de compra moderada, con 26 recomendaciones de compra, cinco de mantener y dos de vender. El precio objetivo medio se sitúa en 232,07 dólares, lo que implicaría un potencial de subida de alrededor del 56,6% respecto a los niveles actuales. Conviene recordar que estas cifras son las que manejan los analistas que cubren el valor y no una previsión de esta casa.

El análisis de Salseo

  • Ojo con confundir la causa de la caída: no ha pasado nada malo en el negocio, es pura oferta y demanda de títulos. Cuando 328,4 millones de acciones dejan de estar bloqueadas, el mercado necesita absorber ese papel y suele tardar días o semanas en hacerlo. La señal a vigilar no es el precio de hoy, sino cuánto tarda el volumen en normalizarse: si en dos o tres semanas la acción recupera el terreno perdido, fue ruido técnico; si se atasca, hay accionistas deseando salir.
  • La venta de Gwynne Shotwell suena peor de lo que es, pero no es inocua. Al ejecutar opciones con efectivo y vender el mismo día bajo un plan fijado en junio, se trata de una operación mecánica y planificada, no de una huida. Aun así, es la número dos de la compañía y hablamos de 52 millones de dólares: la pregunta clave es si en las próximas semanas se suman más directivos a vender. Si es una operación aislada, ruido; si se convierte en goteo, cambia la lectura.
  • La verdadera noticia de la semana es el vuelo 14, porque cambia la naturaleza del Starship: pasa de ser un prototipo que se quema en pruebas a una nave que pone 26 satélites en órbita y factura por ello. Eso es lo que hay que mirar el lunes: si el lanzamiento sale bien y los satélites quedan desplegados, SpaceX demuestra que puede abaratar el coste de poner cosas en órbita y, de paso, engordar su propia constelación. Si hay un fallo, la resaca se notará más porque el papel nuevo sigue ahí.
  • Conviene desconfiar del entusiasmo de los analistas en un momento así. El consenso de compra moderada y ese objetivo de 232 dólares se calculan en gran medida con modelos anteriores a la liberación de 328 millones de acciones. Cuando la base de títulos en circulación cambia tanto, los precios objetivo suelen quedarse desfasados y tardan en recalibrarse: el propio hecho de que la acción cotice muy por debajo de esa cifra es la pista de que el mercado está digiriendo un exceso de oferta que los modelos no recogen.

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Fuente: TipRanks