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SpaceX cae un 4% ante el desbloqueo de acciones por valor de 49.000 millones

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SpaceX cae un 4% ante el desbloqueo de acciones por valor de 49.000 millones

SpaceX se deja un 4% después de que un nuevo desbloqueo ponga en juego 49.000 millones en acciones, pero la clave sigue siendo Starship: si no se logra la reutilización total, su valoración se tambalea.

Las acciones de SpaceX (SPCX) caían este miércoles alrededor del 4% hasta situarse en 147 dólares, después de que se activara el tercer desbloqueo programado de acciones. En concreto, hasta 319 millones de acciones de clase A de la compañía quedaron disponibles para su venta, un paquete valorado en unos 49.000 millones de dólares. Esta caída llega tras un mes en el que la acción había subido más de un 7%.

El desbloqueo (lockup) es un mecanismo típico tras una salida a bolsa: los primeros inversores y directivos no pueden vender su participación durante un tiempo determinado para evitar una presión repentina. Cuando expira, la oferta de acciones aumenta y los inversores se vuelven más cautelosos. Este es el tercer tramo que se libera en SpaceX. En agosto ya se desbloquearon 912 millones de acciones el día 6 y otros 319 millones el 20, y el precio logró recuperarse por encima de los 135 dólares del precio de salida en pocos días. Esta vez la compañía entraba desde una posición más fuerte: cerraba el 8 de septiembre en 153,47 dólares, frente a 139,65 antes del desbloqueo de agosto. Sin embargo, la acumulación de oferta sigue siendo un factor clave: para el resto de septiembre se esperan más de 650 millones de acciones, y en octubre más de 630 millones. De aquí a finales de 2026, se estima que alrededor de 4.900 millones de acciones de SpaceX acabarán cotizando libremente.

Más allá del ajetreo por los desbloqueos, el gran interrogante para los inversores sigue siendo Starship. El analista Jeffrey Wlodarczak, de Pivotal Research Group, señaló que lograr que Starship sea totalmente reutilizable es central para justificar la valoración de unos 2 billones de dólares de SpaceX. Su precio objetivo de 220 dólares se basa en que cada vehículo realice entre 20 y 50 vuelos con costes de reacondicionamiento bajos y tiempos de preparación rápidos. Si eso se resuelve, el modelo funciona; si no, SPCX es una compañía diferente y mucho más pequeña. Y es que el potencial es enorme: Starship puede cargar más de 100 toneladas métricas, más de cuatro veces la capacidad del Falcon 9.

Sin embargo, Starship sigue en pleno desarrollo. SpaceX solo ha realizado dos pruebas de la tercera y más reciente versión del vehículo y del propulsor Super Heavy. La empresa ha advertido de que los retrasos podrían continuar y de que problemas significativos podrían dañar el negocio. Se espera que la decimocuarta prueba de Starship se intente la próxima semana, tras una misión en julio que fue en general exitosa y en la que se desplegaron 20 satélites Starlink V3 antes de que se quemaran durante la reentrada prevista. SpaceX no ha detallado los objetivos de esa misión.

El coste de desarrollo de Starship es otro punto de atención. SpaceX ha gastado al menos 15.000 millones de dólares en el vehículo, y sus planes de ampliar la capacidad de lanzamiento podrían requerir mucho más capital. De hecho, la compañía planea invertir al menos 100.000 millones de dólares en un nuevo puerto espacial en Luisiana, dedicado principalmente a las operaciones de Starship. Todo esto, combinado con la afluencia de acciones al mercado, hace que la noticia de hoy no sea solo una caída puntual, sino una señal de la tensión entre el corto plazo y la apuesta por el futuro.

El análisis de Salseo

  • El desbloqueo de hoy no es un hecho aislado: SpaceX lleva meses inundando el mercado con acciones. En agosto se liberaron 912 millones y el precio las absorbió en días, pero esta vez el contexto es distinto: la acción viene de caer por debajo del precio de salida y la acumulación de oferta futura (650 millones en septiembre, 630 en octubre) mantiene la presión. Si la demanda no se echa al monte, la caída puede prolongarse.
  • El analista Jeffrey Wlodarczak lo ha resumido con claridad: el precio objetivo de 220 dólares es una apuesta a que Starship vuele entre 20 y 50 veces por vehículo con reacondicionamiento barato. Si eso no se cumple, SpaceX ya no vale dos billones. Es la tensión de fondo: el mercado no está pagando por el potencial, sino por la evidencia.
  • El calendario de desbloqueos es un goteo constante. De aquí a finales de 2026 se esperan 4.900 millones de acciones disponibles. Eso significa que cualquier subida de precio seguirá teniendo un techo de oferta, incluso si la noticia fundamental mejora. Es un condicionante estructural, no un episodio.
  • La próxima prueba de Starship (la número 14) es la señal a vigilar. En julio, la misión funcionó y se desplegaron 20 satélites Starlink V3. Si la nueva prueba sale bien, podría dar aire a la narrativa de crecimiento; si se retrasa o falla, la caída de hoy podría ser solo el principio. Además, el gasto masivo en el puerto espacial de Luisiana deja claro que SpaceX está jugando a todo o nada.

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Fuente: Invezz