SpaceX (SPCX) cae bajo su precio de salida a bolsa tras el nuevo desbloqueo

SpaceX cae un 4,05% y rompe la racha de cierres por encima del precio de su salida a bolsa. El desbloqueo de nuevas acciones disponibles para vender vuelve a poner presión sobre el valor.
Un día de montaña rusa más para SpaceX (SPCX): la acción bajó un 4,05% el jueves y volvió a quedar por debajo de los 135 dólares de su salida a bolsa. Eso rompe la racha de seis días cerrando por encima de ese nivel. El detonante fue un nuevo desbloqueo de acciones: 319 millones de títulos se sumaron a la oferta del mercado y los vendedores aprovecharon para hacer caja.
¿Por qué importa un desbloqueo? Cuando una empresa sale a bolsa, las acciones de directivos, empleados e inversores de los primeros momentos quedan bloqueadas durante un tiempo. Cuando ese plazo vence, pueden vender y la oferta de títulos en el mercado aumenta. SpaceX ya pasó por un desbloqueo grande el 6 de agosto, con 911,5 millones de acciones, y contra los temores el precio subió un 6%. Esta vez el redileño es más pequeño, pero el golpe duele más: añade otro 20% de papel negociable en un momento en el que la demanda se ha enfriado y el miedo a la dilución está sobre la mesa.
Además, la presión no viene solo de los desbloqueos. Hace unos días, SpaceX cerró la compra de Cursor, una plataforma de escritura de código con inteligencia artificial, por 60.000 millones de dólares en acciones. Esa operación se pagó emitiendo unos 389 millones de acciones nuevas de clase A lo que añade más papel al mercado y el valor de cada acción que pierde peso. Y el calendario no perdona: en noviembre de 2026 se desbloquearán 1.300 millones de acciones y en diciembre de 2026 vencerá el bloque total de la salida a bolsa. Para junio de 2027, además, los 6.420 millones de acciones de Elon Musk también pasarían a ser negociables. La oferta de títulos no deja de crecer.
La historia desde el estreno, el 12 de junio, ya había sido agitada. SpaceX protagonizó la mayor salida a bolsa de la historia de Estados Unidos y en su primera semana llegó a tocar los 225,64 dólares, superando en valor a gigantes como Microsoft y Amazon. Después vinieron los tropiezos: un anuncio de bonos corporativos por 25.000 millones de dólares despertó dudas sobre el gasto y provoc un desplome del 16% en una jornada. En agosto, sus primeros resultados trimestrales públicos revelaron 18.400 millones de dólares en gastos de capital y la acción lo celebró cayendo otro 8%.
Los analistas que siguen el valor no le han dado la espalda: la media vendedora valora cerca de 232,35 dólares, con un potencial teórico del 73,39% desde el precio puede actual. Vemos que hace una señal de margen de confianza antes de dar por difícil el momento. Pero la teoría no come en el papel, y en la poda del Salseo Inversor eso significa que SpaceX no se parece a un desbloqueo de emoción: la acción tiene vuelo, pero los turbulentos desbloqueos no parecen haber terminado.
El análisis de Salseo
- La caída no es solo por lo que pasó hoy: es un problema por acumulación. El primer desbloqueo duplicó la oferta pública de acciones, luego está el papel nuevo emitido por la compra de Cursor y ahora los 319 millones adicionales. El mercado no se asusta de una acción sola, sino genera un flujo constante de oferta.
- El contraste entre reacciones es la clave: con 911,5 millones hubo subida del 6%, con 319 de presión directa se desinfla el precio. Eso indica que la demanda ya no absorbe con la misma facilidad, es decir, la valoración del mercado se ha vuelto más exigente ahora que hay más fiscal en juego.
- El calendario de desbloqueos que viene es una piedra pesada en el precio: 1.300 millones de acciones en noviembre de 2026, el vencimiento total del IPO en diciembre y las 2.042 millones de acciones de Musk en junio de 2027. De ahí que SPCX conviva con un techo de papel que el mercado va a ser digerir durante meses, y de modo que cualquier rebote puede tener bien por delante.
- La operación de Cursor pagada en acciones no es solo gasto de papel: es la forma de espantar la caja para invertir. El error inverso es que convierte la propia acción de la empresa en moneda de cambio y, en un momento de gran necesidad de caja, ese enfoque aumenta la presión sobre la cotización de nuevo. Las cifras apuntan a más concentración de la acción más que el ritmo de sus negocios.