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SpaceX cae en bolsa: negocia 40.000 millones para comprar chips de Nvidia

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SpaceX cae en bolsa: negocia 40.000 millones para comprar chips de Nvidia

Las acciones de SpaceX (SPCX) caen alrededor de un 1,6% antes de la apertura después de que el Financial Times revele un plan para levantar 40.000 millones de dólares y financiar la compra de chips de IA a Nvidia, con Apollo al mando. Los inversores vigilan el elevado gasto en infraestructura de inteligencia artificial.

Las acciones de SpaceX (SPCX) cayeron alrededor de un 1,6% en la sesión previa a la apertura del miércoles después de que el Financial Times adelantara que la compañía aeroespacial y de inteligencia artificial planea levantar 40.000 millones de dólares para comprar los chips de IA de Nvidia (NVDA). Según el diario británico, el gestor de activos Apollo Global Management liderará la operación. La noticia llega en un momento delicado: los inversores ya venían mostrando su preocupación por el elevado volumen de dinero que SpaceX destina a invertir, sobre todo en infraestructura de IA, mientras la empresa intenta expandir su negocio a marchas forzadas.

El plan, según el FT, se articula en dos tramos: unos 10.000 millones en préstamos bancarios y otros 30.000 millones en deuda de grado de inversión, es decir, deuda que las agencias de calificación consideran de alta calidad y que, por tanto, se coloca entre inversores conservadores. Apollo se encargará de vender esa deuda a una base amplia de inversores. Entre los prestamistas que estarían negociando se encuentra el fondo de bonos Pimco. La transacción no se cerraría hasta 2027. No es la primera vez que Apollo monta una estructura así: en junio ya lideró una financiación de 35.000 millones para los chips de Broadcom (AVGO).

El movimiento estrecha los lazos entre SpaceX y Nvidia. En la llamada de resultados del segundo trimestre, Musk fue tajante: «De cara al futuro, hemos decidido construir exclusivamente sobre NVIDIA porque creemos que la arquitectura Vera Rubin es la mejor». SpaceX se suma así a la carrera de las compañías ligadas a la IA por asegurarse los chips más avanzados y levantar la infraestructura necesaria para sostener las cargas de trabajo de inteligencia artificial. El contexto ayuda a entender las cifras: según Morgan Stanley, citado por Reuters, la infraestructura de IA necesitará 1,5 billones de dólares en financiación externa de aquí a 2028.

Mientras tanto, los fondos ARK de Cathie Wood se desprendieron el martes de 54.873 acciones de SpaceX por unos 9,4 millones de dólares a través del ETF ARK Next Generation Internet (ARKW). Es un movimiento que contrasta con el optimismo de los analistas, aunque se trata de una venta modesta en comparación con el tamaño de la compañía.

Y ese optimismo es notable. Goldman Sachs, con Eric Sheridan al frente, mantiene la recomendación de compra y sube su precio objetivo de 220 a 230 dólares, ajustando sus estimaciones del segmento de IA antes de los resultados del tercer trimestre, previstos para finales de octubre o principios de noviembre. Morgan Stanley (Adam Jonas) también reitera compra con un objetivo de 300 dólares y considera que la acción está «barata y cada vez más barata» si se atiende a su crecimiento. Jonas enumera varios catalizadores: el vuelo 15 de Starship a finales de octubre o principios de noviembre —donde la posible captura de la nave podría ser «el mayor catalizador positivo desde la salida a bolsa»—, los resultados del tercer trimestre, el vuelo 16 antes de que acabe el año, los lanzamientos de Grok 4.8, 4.9 y 5.0, y nuevos acuerdos con nubes de IA (neoclouds). En conjunto, el consenso de Wall Street es de compra fuerte: 26 compras, 4 mantener y 2 ventas, con un precio objetivo medio de 215,29 dólares, lo que implica un potencial de subida del 25,2%. La acción cotiza por encima de su precio de salida a bolsa (135 dólares), pero todavía por debajo del máximo de junio, en 225,64 dólares.

El análisis de Salseo

  • La clave no es el gasto, sino cómo se paga: SpaceX no va a desembolsar 40.000 millones de golpe, sino que cambia deuda por capacidad de cómputo. El riesgo real está en el tramo de 30.000 millones de deuda de grado de inversión, que habrá que devolver con los flujos de un negocio de IA que todavía no demuestra ingresos a ese ritmo. Señal a vigilar: las condiciones del cierre en 2027 y el tipo de interés que exijan los prestamistas.
  • Que Apollo lidere la operación conecta dos mundos: en junio ya montó 35.000 millones para los chips de Broadcom. Se está creando un mercado de financiación a medida para la fiebre de la IA, y eso sostiene indirectamente la demanda de Nvidia: si el dinero fluye, los pedidos de chips siguen llegando. El matiz: si alguna de estas estructuras se atasca, el primero que lo nota es el fabricante de chips.
  • La venta de ARK (9,4 millones) frente a los precios objetivo al alza de Goldman y Morgan Stanley retrata la tensión del momento: el dinero que entró con la euforia posterior a la salida a bolsa recoge beneficios, mientras el institucional apuesta a más largo plazo. No es una señal direccional clara en un valor tan volátil, pero sí indica que la acción está en fase de digestión tras el rally.
  • El titular se centra en la financiación, pero el catalizador inmediato es otro: el vuelo 15 de Starship, con la posible captura de la nave, que Morgan Stanley califica como el mayor catalizador positivo desde la salida a bolsa. La financiación es la pieza que permite que la historia siga; el espectáculo —y el movimiento de la acción— llegará con los lanzamientos y los resultados del tercer trimestre.

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Fuente: TipRanks