SpaceX da el paso para ser operadora móvil y hunde a las telecos

La compañía aeroespacial compra espectro de banda baja para lanzar telefonía tradicional, lo que provoca caídas de más del 7% en AT&T, Verizon y T-Mobile. Humana se dispara por sus mejores notas en Medicare y Delta pincha con sus previsiones.
Los futuros de Wall Street apuntan a una apertura al alza este viernes, con el S&P 500 y el Nasdaq subiendo alrededor de un 0,4% y un 0,8% respectivamente, mientras el Dow Jones se anota un tímido 0,1%. El jueves fue una sesión de contrastes: el Dow aguantó con ligeras ganancias, pero el batacazo de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial arrastró con fuerza al S&P 500 y al Nasdaq. En el conjunto de la semana, el S&P 500 acumula una subida del 0,6%, el Dow apenas un 0,1% y el Nasdaq está plano. En el resto de mercados, el petróleo WTI cede un 1% hasta los 90,40 dólares por barril, la rentabilidad del bono americano a diez años se mantiene en el 5,24% tras haber marcado máximos de varias décadas, el oro sube un 1% hasta los 4.210 dólares la onza y el bitcoin cotiza en 83.200 dólares, por encima del mínimo de 80.300 dólares de la jornada anterior.
La noticia que está moviendo de verdad el tablero es la de SpaceX. La compañía anunció anoche que ha adquirido una cartera de espectro de banda baja que le permitiría construir un servicio de telefonía tradicional. En sus propias palabras, la operación «resuelve uno de los huecos técnicos que quedaban por cerrar» para que Starlink Mobile se convierta en un operador móvil de peso en Estados Unidos. SpaceX todavía necesita el visto bueno de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), pero si lo obtiene pasaría a competir de tú a tú con las grandes telecos, sumando telefonía móvil a su actual servicio de internet por satélite. El mercado no ha tardado en reaccionar: AT&T, Verizon y T-Mobile se dejaban más de un 7% cada una antes de la campana de apertura, mientras que las acciones de SpaceX subían un 4%.
En el sector salud, Humana se dispara un 15% en el premercado, camino de su nivel más alto desde enero de 2024. La aseguradora ha comunicado que ha mejorado las llamadas «estrellas» —la calificación oficial con la que se evalúan los planes de Medicare Advantage según decenas de métricas— de varios de sus productos. Esto es importante porque de esas notas dependen las primas extra que el Gobierno paga a las aseguradoras cuando tienen muchos planes por encima de las cuatro estrellas. Humana tendrá 12 planes con cuatro estrellas el año que viene, y esos planes concentran alrededor del 95% de sus clientes de Medicare Advantage. La compañía calcula que esto le permitirá ingresar 160 dólares por miembro y mes, muy por encima de la mediana del sector, situada en 105 dólares.
Delta Air Lines, en cambio, pincha. La aerolínea presentó unos resultados mixtos y, sobre todo, un recorte de previsiones que no ha gustado nada: ganó 1,72 dólares por acción ajustados en el tercer trimestre, un centavo por debajo de lo esperado, aunque sus ingresos de 20.190 millones de dólares superaron las estimaciones. Su consejero delegado, Ed Bastian, defendió que «la demanda sigue siendo fuerte, apoyada en la creciente preferencia de los consumidores por las experiencias y los viajes». Pero la compañía ha rebajado su previsión de beneficio para el conjunto del año a un rango de 5,10 a 5,60 dólares por acción, frente a los 6,50-7,50 dólares que manejaba antes, y su estimación para el cuarto trimestre (1,15-1,65 dólares) también queda por debajo de los 1,62 dólares que esperaba el consenso. Sus acciones, que llegaban a la jornada con una subida del 18% en el año, caían cerca de un 2% en el premercado.
Por último, la jornada deja una cita macro relevante: a las 10:00 hora del Este (16:00 en España) se publican los datos preliminares de octubre del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. El encarecimiento del combustible ha alimentado la inflación este año y ha agriado aún más una economía que ya venía siendo difícil para muchos estadounidenses; el mes pasado, un índice de confianza cayó a su nivel más bajo desde 2014, con precios altos y un mercado laboral flojo. El dato llega justo un mes antes de las elecciones de mitad de mandato, en las que el coste de la vida y la percepción de los votantes sobre la economía serán claves para inclinar el resultado.
El análisis de Salseo
- El espectro de banda baja es la pieza que le faltaba a SpaceX: Starlink ya vende internet desde el espacio, pero para ofrecer telefonía móvil tradicional hacen falta licencias de frecuencia terrestre. Si la FCC da luz verde, SpaceX dejaría de ser un proveedor de nicho para convertirse en un cuarto operador nacional con una red mucho más barata de desplegar. La señal a vigilar es el calendario y las condiciones de esa aprobación, porque ahí se decide si el proyecto es real o solo un anuncio.
- La reacción de las telecos (más de un 7% de caída en un solo día) es una muestra de pánico anticipado, y ahí está el matiz: el espectro no basta. Operar móvil exige cobertura, acuerdos de itinerancia, subvención de terminales y atención al cliente, cosas en las que AT&T, Verizon y T-Mobile llevan décadas. No sería descartable que acabaran siendo proveedoras de red de SpaceX mediante acuerdos de roaming, lo que convertiría a las víctimas del titular en socias necesarias.
- Humana ilustra algo que el inversor novel suele pasar por alto: en el negocio de los seguros de salud, el beneficio no depende solo de cuánto se paga por siniestros, sino de una calificación administrativa. Esas estrellas determinan cuánto dinero extra pone el Gobierno cada año, y con 12 planes de cuatro estrellas cubriendo al 95% de sus clientes, Humana desbloquea un ingreso por asegurado de 160 dólares al mes frente a los 105 del sector. Es dinero casi automático, pero también frágil: una mala revisión anual puede darle la vuelta al año siguiente.
- El caso de Delta es un recordatorio de que el mercado castiga mucho más un recorte de previsiones que un beneficio trimestral flojo. La contradicción entre el mensaje optimista del consejero delegado («la demanda sigue fuerte») y unos objetivos de beneficio recortados en más de un dólar por acción apunta a que el problema está en los costes —combustible, salarios— o en la presión sobre los precios de los billetes, no en la falta de pasajeros. Conviene mirar si la próxima temporada alta sirve para recuperar margen o si el sector entra en una guerra de tarifas.