SpaceX afronta el desbloqueo de 328 millones de acciones con los analistas de su lado

Las acciones de SpaceX (SPCX) bajan antes de que este 9 de octubre se liberen hasta 328,4 millones de títulos de sus accionistas actuales. Wall Street mantiene el optimismo, pero con objetivos de precio muy dispares.
Las acciones de SpaceX (SPCX) bajaron un 1,4% en la sesión del jueves mientras los inversores miran de reojo al 9 de octubre, la fecha en la que hasta 328,4 millones de acciones dejarán de estar bloqueadas y podrán venderse. Es lo que en la jerga de bolsa se llama el vencimiento de un 'lock-up': desde su salida a bolsa en junio, buena parte de los títulos de los accionistas previos (fundadores, empleados, inversores tempranos y fondos) estaban congelados y no se podían vender. A partir de ahora sí pueden. Que puedan venderse no obliga a nadie a vender, pero si muchos deciden convertir en dinero su participación, aparecerá presión vendedora sobre el precio.
En paralelo a ese vencimiento, la última declaración financiera de Donald Trump ha dejado un detalle curioso: una inversión de entre 1 y 5 millones de dólares en bonos sénior no garantizados de SpaceX, con un tipo de interés del 5,35% y vencimiento en julio de 2031. Es decir, además de acciones, la compañía también se financia emitiendo deuda, y esa deuda está en manos de inversores muy variopintos.
Y mientras el mercado digiere el desbloqueo, los analistas siguen mirando a SpaceX con buenos ojos. El último en mover ficha ha sido Stephan Lingnau, de Erste Group, que ha iniciado la cobertura con una recomendación de 'mantener' y sin precio objetivo: su argumento es que el múltiplo al que cotiza la compañía (lo que paga el mercado por cada euro de beneficio operativo, un ratio conocido como EV/EBIT) ya recoge expectativas muy altas, sobre todo por su negocio de inteligencia artificial. Lingnau calcula que SpaceX alcanzará un ritmo de ingresos anualizados de 100.000 millones de dólares a finales de 2026, impulsado en gran parte por acuerdos de nube con compañías de IA como Anthropic y Alphabet, y cree que la IA se convertirá en su mayor fuente de ingresos ya en 2026. Eso sí, da por hecho que Starlink, su negocio de internet por satélite y el más rentable, compense las pérdidas de las divisiones aeroespacial y de inteligencia artificial, y que la IA alcance el punto de equilibrio a corto plazo antes de elevar de forma notable su margen operativo.
En el lado más optimista, Adam Jonas, de Morgan Stanley, reafirmó su recomendación de compra y su precio objetivo de 300 dólares, lo que implicaría una subida del 75,3% desde los niveles actuales. Jonas considera que el valor está "barato y cada vez más barato" si se tiene en cuenta su crecimiento, y sostiene que las preocupaciones sobre Grok y Starlink Mobile ya están descontadas en el precio. Eric Sheridan, de Goldman Sachs, subió su objetivo de 220 a 230 dólares (un potencial del 34,4%) manteniendo la compra, gracias a una mayor confianza en el negocio de IA, para el que eleva sus previsiones de capacidad e ingresos y espera mejores márgenes según vaya creciendo. En conjunto, el consenso de TipRanks para SPCX es de 'compra moderada', con 27 compras, cinco 'mantener' y dos ventas, y un precio objetivo medio de 215,72 dólares, un 30,44% por encima del precio actual. Desde su salida a bolsa en junio, las acciones apenas acumulan una revalorización del 4%.
El análisis de Salseo
- Que 328,4 millones de acciones puedan venderse no significa que se vendan: el efecto real depende de quién las tenga. Si están en manos de fondos con horizonte largo, el desbloqueo se digiere sin drama; si son empleados e inversores tempranos con muchas plusvalías en papel, habrá ganas de cobrar. La señal concreta a vigilar es el volumen negociado en las sesiones posteriores al 9 de octubre.
- El analista de Erste no pone precio objetivo y su argumento es revelador: el múltiplo ya descuenta las buenas noticias. Dicho en cristiano, la acción no cotiza por cohetes y satélites, cotiza por la apuesta de que su negocio de IA se disparará hasta los 100.000 millones anuales en 2026. Si esa pata no llega al punto de equilibrio, la valoración se queda sin red de seguridad.
- El consenso es de compra, pero los objetivos de precio van de 215,72 dólares de media a los 300 de Morgan Stanley: mucha dispersión para una misma empresa. Esa falta de acuerdo indica poca visibilidad sobre cuánto vale de verdad el negocio, y suele traducirse en volatilidad cuando lleguen datos duros (resultados, contratos de nube, suscriptores de Starlink).
- La parte rentable, Starlink, es la que sostiene hoy el conjunto: su caja permite financiar las pérdidas de aeroespacial y de IA. Mientras crezca, el mercado seguirá financiando la apuesta; si se enfría, el agujero de las otras dos divisiones se notará mucho más. Añadido menor: la inversión de Trump en bonos (entre 1 y 5 millones al 5,35% hasta 2031) es calderilla en tamaño, pero recuerda que SpaceX también se financia con deuda y que ya está en el radar político.